Desde el 1 de abril entró en vigencia la reforma laboral y ya están siendo cuestionadas sus disposiciones a propósito de la negociación colectiva de los operadores de Metro ¿Cómo defender el derecho a huelga?

Alternativa Obrera http://alternativaobrera.cl/
Domingo 7 de mayo de 2017
Emiliano Cisterna, obrero industrial.
Desde el 1 de Abril entró en vigencia la reforma laboral promovida por los empresarios, el gobierno y aceptada sin resistencia por la dirección oficial de la CUT de la Nueva Mayoría. Casi 300 mil trabajadores de 1.529 empresas tendrán que negociar este 2017 bajo los nuevos criterios de la reforma laboral. Los “servicios mínimos” son un claro ataque al derecho efectivo a huelga, que es inexistente en Chile. Los servicios mínimos permiten que la empresa negocie con el sindicato y mediación de la dirección del trabajo un equipo de emergencia que mantenga el funcionamiento productivo o servicios de una empresa durante la huelga. Una negociación previa a la negociación colectiva determinará qué servicios o sectores serán necesarios mantener funcionando en caso de huelga.
Y ya se ve en procesos de negociación colectiva como el metro lo que buscan con estos servicios mínimos: la empresa Metro S.A solicitó el 28 de Abril ante la dirección metropolitana del trabajo el 91% de los operadores en caso de huelga. El sindicato ha respondido planteando que rechazan la propuesta de la empresa y que defenderán su derecho a huelga. En casos como este, que ya muestran lo que se viene para los sindicatos, terminará siendo la dirección del trabajo mediante informes y fiscalizaciones quién determine el equipo de emergencia definitivo, y en última instancia se puede judicializar. El sindicato solo puede rechazar o acertar propuesta de la empresa. Un trámite burocrático que impide el derecho a huelga y pretende tener sindicatos subordinados a los empresarios.
La reforma laboral profundiza el código laboral antiobrero heredado de la dictadura y creado por José Piñera. Desde el momento en que se comenzó a tramitar la reforma laboral a finales de 2015, diversos gremios patronales como la Corporación de producción y comercio (CPC), la Sofofa, la SNA, hicieron mucho eje en la flexibilización laboral planteando que en Chile el mercado laboral era “muy rígido”, y fue a partir de estas discusiones y presión patronal que se implementó también mayor flexibilidad laboral: según el nuevo artículo 375 del código del trabajo, se podrá acordar entre la empresa y el sindicato que las jornadas de trabajo sean distribuidas hasta en 4 días por 12 horas.
Otra preocupación de la clase patronal es el aumento de la huelgas y su carácter crecientemente combativo con recuperación de métodos históricos de lucha como tomas de planta, bloqueo de rutas y caminos: trabajadores subcontratados de la minería, forestales, portuarios, profesores en su rebelión antiburocrática, los trabajadores públicos, la reciente dura huelga del sindicato La Escondida que desafió la intransigencia patronal, entre otros sectores, vienen mostrando un nuevo despertar y camino que la clase trabajadora comienza a recorrer.
Es necesario organizar un plan de lucha desde la base de los sindicatos y nuestras asambleas para derribar este código laboral y luchar por la negociación por rama, el derecho efectivo a huelga sin restricciones, y por el reparto de las horas de trabajo sin rebaja de sueldo para que no existan cesantes. La estrategia de negociar indicaciones de la dirección de la CUT mostró su total fracaso al permitir esta reforma que profundiza el código laboral a medida de los empresarios.