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POR DESPIDO. Shell: 24 horas de paro en la refinería de Dock Sud

Desde el martes 23 hasta el miércoles 24 al mediodía hubo paro en la refinería de zona sur de Shell, a raíz del despido de una trabajadora. La medida se levantó porque el sindicato, que responde al diputado massista Alberto Roberti, no quiso garantizar la continuidad de la misma, retirando a los delegados y dejando así en la ilegalidad la medida de fuerza, yendo en contra de la voluntad de los trabajadores.

Jueves 25 de junio de 2015

Durante el miércoles los trabajadores de los tres turnos presentes en la refinería de Shell en Dock Sud, organizados en asamblea, se prestaban a la continuidad del paro que comenzó el martes 23 en rechazo al despido sin causa de una operadora (alegando un reglamento interno que contradice las leyes laborales argentinas). Se mostró la firme voluntad de que no van a permitir un nuevo despido, como sucedió hace un año atrás, en aquella ocasión producto de una persecución sindical que resultó en 9 despidos. Esta vez contamos con el agravante que se realiza en el medio de la paz social firmada entre la empresa y el sindicato en el acta del acuerdo paritario.

Los trabajadores lograron mantener la medida de fuerza durante 24 horas, hecho histórico en la refinería que estalla a partir de un nuevo despido, demostrando la bronca acumulada ante la falta de respuestas a distintos reclamos, como la firma de paritarias a la baja y malas condiciones de seguridad, entre otros.

En la asamblea que se realizó el miércoles al mediodía, donde se iba a votar la continuidad del paro, los trabajadores se encontraron con que el sindicato, luego de haber acompañado inicialmente, retiró a la Comisión Interna. Quitaba así el aval a la medida votada mayoritariamente, desconociendo la voluntad de los trabajadores y dejándola en la ilegalidad, sin hacer cumplir la paz social que ellos mismos firmaron. Mientras que Roberti, Secretario General, se pasea por los canales de televisión hablando de los derechos y libertades sindicales, se demuestra que en la práctica permite los despidos y hace oídos sordos al mandato de asamblea; cuida así los intereses de la empresa, actitud que los trabajadores repudiaron ampliamente.

La multinacional dirigida aun por Aranguren despide a una trabajadora, joven y mujer. Queda más que clara la prepotencia de esta empresa, que mientras llena sus arcas de millones de dólares a costa de sus trabajadores, piensa que puede hacer lo que quiere con ellos. Esta vez los trabajadores demostraron que frente a este tipo de ataques no se van a quedar de brazos cruzados.