Con amenaza de toma respondieron los estudiantes de la zona de Quintero ante el anuncio de que deberán reiniciar las clases si es que las emisiones de contaminantes se encuentran en margenes "tolerables".
Viernes 31 de agosto de 2018
La crisis en la zona de Quintero no cesa. Luego de la bullada visita de Piñera a la zona y las declaraciones de las diversas autoridades, el día de ayer las organizaciones estudiantiles de la comuna de quintero reaccionarion ante la posibilidad de que se reanuden las clases sin tener en consideración las demandas del movimiento.
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Según advirtieron desde el gobierno, las y los estudiantes deberán reiniciar las clases a la brevedad si es que las muestras de contaminación ambiental se encuentran en márgenes "tolerables".
Las organizaciones estudiantiles respondieron a las autoridades de que si los obligan a reiniciar las clases, sin tener en consideración las demandas plasmadas en un petitorio que contempla el fin de la contaminación de Quintero, estos radicalizaran la movilización y llamarán a tomarse los colegios para evitar que sigan enfermándose más jóvenes producto de la contaminación.
Alexis Rojas, vocero de los secundarios movilizados de la zona, aseguró que están dispuestos a tomarse los establecimientos de Quintero si es que los "obligan" a retomar las clases. "Nosotros buscamos que se endurezcan las normas en cuanto a las emisiones y que se congele las faena de las empresas más contaminante, esa es la única manera de que los seis colegios que cuentan con enseñanza media vuelvan a clases, de lo contrario nos tomaremos los establecimientos", aseguró el dirigente estudiantil.
La postura de las y los estudiantes además contaría con el respaldo de los profesores y apoderados.
¿Qué considera "margenes tolerables" la autoridad?
Según consignó el diario la Tercera, las autoridades de salud estaban al tanto de los efectos nocivos que se estaban produciendo en la zona producto de la actividad industrial. Además de contar con varios estudios de impacto ambiental, en marzo la Seremi de salud de Valparaiso tuvo acceso a un informe que rebelaba que el nivel de partículas contaminantes de el arsénico superaba en 23 veces la norma europea.
Estos índices ya habían sido evaluados en el 2013 cuando se produjeron los envenenamientos en la tristemente conocida Escuela La Greda, que finalmente tuvo que ser reubicada.
A pesar de que estos informes, ampliamente abalados por expertos, señalan claramente de que este tipo de contaminación ha generado un daño irreversible a la salud de los habitantes de Quintero y Puchuncaví, las autoridades han pasado por alto el aumento en los casos de cáncer, o la cantidad de menores que concurren a la salud pública con enfermedades producto de la contaminación, ya que estos serían casos aislados y lo que debe enfrentarse son los episodios de crisis como el que se vivió durante la semana pasada.
Por lo tanto sus estándares de tolerancia son bastante laxos y van directamente en desmedro de los estudiante y los pobladores del sector, a fin de engrandecer las ganancias empresariales.
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