La planta de ropa deportiva cerró una planta y tiendas en La Rioja. La frutícola una de sus plantas en Río Negro. Más familias en la calle sin respuestas de los sindicatos.
Jueves 23 de marzo de 2017 17:05
Foto: Diario de Cuyo
La empresa Puma, de capitales alemanes pero que tiene plantas en Argentina a través del Grupo Unisol, anunció esta semana el cierre de algunas de sus unidades. En un comunicado aseguró que es parte de su “proceso de eficientización productiva”. Con motivo de la “eficientización” quedarán en la calle 113 trabajadores: 60 en Sanagasta, 39 en Chilecito y 14 en La Rioja Capital.
Increíblemente, la empresa asegura que los despidos les permiten “asegurar los puestos de trabajo de más de 800 empleados que continúan trabajando en nuestras fábricas de Chilecito, Chamical y el Parque Industrial de La Rioja”.
Las autoridades provinciales aseguraron que “defenderán a rajatabla” los puestos de trabajo, para lo cual se entrevistarán con funcionarios del Ministerio de Producción.
Una situación similar se vive en Río Negro. La conocida empresa Moño Azul, productora de peras y manzanas de la zona de los valles, anunció que cerrará plantas en General Roca.
La empresa, que ha realizado importantes ganancias en los últimos años no sólo en el mercado interno sino a través de la exportación, no solo quiere dejar en la calle varias decenas de trabajadores, sino que anunció que pagará un 40% de indemnización.
La diputada del Frente para la Victoria, María Emilia Soria, se limitó a presentar un escrito pidiendo la intervención del ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca.
Parece que la situación se repite a lo largo del país: ante la recesión que ha dejado el ajuste y la política económica, no hay respuestas de los sindicatos y los políticos tradicionales se limitan a declaraciones o gestiones sin respuesta.