En la tercera ola continúa agravándose el problema de los huérfanos por Covid-19, sin que el gobierno presente un plan serio para combatirlo.
Miércoles 15 de septiembre de 2021
De acuerdo a los datos del INEGI, en nuestro país han perdido la vida más de 250 mil personas por el coronavirus y de ellos, 42 por ciento eran jefes de familia. 2.6 por ciento de la población de hasta 17 años, unos 996 mil menores de edad, están en alguna situación de orfandad.
En México, la pandemia de Covid-19 ha dejado hasta el día de hoy cerca de 268 mil muertos, según el gobierno. La cifra podría ser dos veces mayor, según los científicos. Las estimaciones de la revista científica The Lancet revelan que el país tendría, además, el mayor número de huérfanos por Covid-19 del mundo.
Estos datos muestran a México con la mayor cifra de orfandad por coronavirus, por encima de Estados Unidos, India y Brasil. Según el informe, entre el 1 de marzo de 2020 y el 30 de abril de 2021, 141 mil 132 niños mexicanos enfrentaron la muerte de sus cuidadores principales a causa del Covid-19.
La revista alerta que esta situación de orfandad muestra un problema grave, que arroja a este sector a las amenazas de problemas sociales y económicos como la pobreza, la malnutrición, el desplazamiento y la separación de los hermanos u otros miembros de la familia, la deserción escolar, la depresión, la violencia sexual, el matrimonio infantil y el suicidio.
Nosotros como docentes podemos observar que esta problemática la enfrentan nuestros alumnos, en donde muchos perdieron algún familiar, incluso a sus padres, quedando en una difícil situación tanto económica como social, y algunos no han regresado a la escuela.
En la escuela primaria de la CDMX donde laboro, la familia de Mario de 3er grado se enfermó de covid, su padre no logró vencer la enfermedad y falleció. Por poco y su madre tampoco lo cuenta. Sin embargo, el padre de Mario era la única fuente de ingreso de la familia, dejando a su mamá y a cuatro hijos en una situación muy complicada. Ahora no sabemos nada de este alumno y parece que abandonará la escuela.
El número de huérfanos se irá incrementando ya que en plena tercera ola de Covid-19, con miles de contagios y fallecidos, el gobierno se niega a proteger realemente la salud de las familias trabajadoras e incluso minimiza la situación de riesgo en pos de mantener la apertura económica y la “nueva normalidad”.
Defendamos los derechos de la niñez mexicana
Las estadísticas de las problemáticas que vulneran a los niños y niñas en nuestro país son alarmantes. Ocupamos el primer lugar a nivel mundial en abuso sexual infantil, así como en embarazo adolescente. Contamos además con numerosos paraísos de turismo sexual infantil.
En cuanto a la nutrición, por ejemplo, ostentamos el primer lugar en obesidad infantil, lo que hace a los niños y niñas altamente propensos a padecer diabetes.
Pero lejos de resolver los problemas que enfrenta este sector, el gobierno de la 4T le niega a millones de infantes sus derechos más elementales, como es el derecho a la salud y la vida, al arrojarlos a las escuelas sin otorgarles las condiciones sanitarias necesarias para minimizar los riesgos. Incluso, personajes como Gattel minimizan el riesgo de los niños a contraer la enfermedad y se niegan a aprobar que les sean otorgadas vacunas a todos los menores entre 12 y 17 años, así como a invertir en la investigación para generar vacunas para los más pequeños.
En cuanto a la educación, en las escuelas no se les garantizan espacios seguros, ni se les dotó durante el confinamiento de mecanismos de conectividad (luz eléctrica, internet, equipos de cómputo, etc.) para atender la educación a distancia, lo que provocó la expulsión de millones del sistema educativo.
Las y los maestros, en conjunto con las madres y padres de familia, debemos de unir fuerzas para asegurar una buena calidad de vida, así como el respeto de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Defendamos su porvenir.
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