La industria automotriz sigue con turbulencias. Por un lado, las suspensiones siguen siendo masivas. Por otro, la persecución de activistas ya es moneda corriente.
Jueves 9 de octubre de 2014
El pasado 25 de octubre fue despedido el operario Diego Senna de la terminal de VW Pacheco, que se suma a la cesantía de varios operarios en las últimas semanas. Según la empresa alemana, el despido es con causa. Para el trabajador, su despido como persecutorio: había participado en calidad de fiscal en las últimas elecciones de delegados (SMATA) realizadas el pasado 2 de Septiembre.
A La Izquierda Diario llegó la denuncia de Tomás Nieto, que asegura que “a raíz de la trascendencia que tuvieron los primeros despidos, efectuadas por trabajadores implicados en los mismos, Volkswagen había resuelto un impasse en su política de despedir por goteo. Práctica que está volviendo a implementarse y que pareciera intensificarse. La empresa cuenta para esto, con la complicidad del gremio SMATA, dirigido por Ricardo Pignanelli. Es de público conocimiento, que desde la lista oficial del gremio mecánico, avalan los despidos intentando argumentar que los responsables de los despidos son los mismos trabajadores por ser "vagos". Y que fue por ello que persigue, y aún lo sigue haciendo a los delegados que salieron de testigos en los juicios por reinstalación que iniciaran contra la empresa varios de los trabajadores despedidos. Despidos que la misma justicia dictamino como persecutorios, y discriminantes”.
En los últimos comicios se registraron 4.000 votantes; hace dos años la cifra ascendía a casi 5.000. No hay mejor muestra de la pérdida de puestos de trabajo y los resultados de la política que Volkswagen impulsa en materia de empleo en su planta de General Pacheco.
Para Nieto, “el mismo Pignanelli ha tenido que declarar, luego de que se hiciera público, con los conflictos de Gestamp, y el que aun continúa en Lear, que las suspensiones ya afectan a cerca de 15000 trabajadores, y los despidos a unos 1000 (sin contar las diferentes formas que usan las empresas para ocultar los despidos)”.
Como decíamos al principio, los mecánicos siguen cargando la recesión en la industria automotriz, después de las siderales ganancias de las multinacionales del rubro. A los que reclaman, encima, los persiguen.
Para comunicarse con Tomas Nieto, trabajador despedido reinstalado por la justicia (exp. numero 17743/14, cámara VII): 15-6052-2387