Varios debates se han generado por el impacto medioambiental que produciría el proyecto. Luego del rechazo del Comité de Ministros y tras la apelación de Andes Iron, empresa propietaria del mismo, nuevas declaraciones y discusiones han surgido, permaneciendo en una situación aún inestable.
Miércoles 11 de octubre de 2017

El 21 de Agosto de este año, el ministro de medioambiente Marcelo Mena, parte del comité de ministros a cargo de decidir el futuro de la minera, que se comenzó a construir en un gran hábitat de la biodiversidad de la comuna de La Higuera en Coquimbo; salía a publicar el rechazo de este proyecto minero portuario que afectaría en gran escala a la flora y fauna de la zona ecológica (donde, por ejemplo, habita el 80% de la población mundial del pingüino de Humboldt), además de impactos a la salud de las personas.
Pero luego del fallo, la empresa Andes Iron -dueña del proyecto- presentó un recurso que buscó revertir dicho dictamen, por el cual estaría dispuesto a que los tribunales ambientales declarasen ilegal el proceso, y de esta manera poder revisarse y re-votarse, al menos en la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la región, ya que en Marzo el Servicio de Evaluación Ambiental de Coquimbo -organismo técnico- recomendó su aprobación.
Sin embargo, el último acontecimiento en torno a esta polémica, es que el mismo Ministro Marcelo Mena, declaró que el proyecto Dominga puede ser reformulado y aprobado en el futuro, reabriendo el debate.
Como es de esperar, sus declaraciones fueron ampliamente criticadas por sectores ambientalistas y por las autoridades locales, ya que simplemente Dominga no es ni puede ser sustentable con el medio ambiente. De hecho, el intendente de Coquimbo, Claudio Ibáñez, declaró que sólo tener un puerto en la zona es inviable con la sustentabilidad ambiental.
El Partido Comunista (PC) también se pronunció, por supuesto, a favor de la iniciativa, pero puso el énfasis en que sólo tendría luz verde de su parte si no incluía un puerto.
Se puede observar que las empresas que levantan este y otros proyectos que afectan directamente a plantas y animales, suelos y cielos de este territorio, (recordemos Alto Maipo), sólo buscan (y encuentran a sus mayores aliados en los aparatos del gobierno) enriquecerse sin importar el daño que causen. El proyecto Dominga involucraba una inversión de más de 2 mil millones de dólares, y pretendiendo dedicarse a la extracción de hierro y concentrado de cobre, pero afectando a una de las zonas medioambientales más importantes de Chile.