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Anticapitalistas a la Constituyente. Sin patrimonio, candidatos anticapitalistas; Mancera, millones en propiedades y acciones

Ingresos de Mancera rozan los $250,000 pesos mensuales, según la declaración patrimonial. Méndez Moissen, candidato de Anticapitalistas a la Constituyente, sólo vive de su salario.

Viernes 27 de mayo de 2016

Los candidatos de la fórmula #5 Anticapitalistas a la Constituyente, Sergio Abraham Méndez Moissen y Sulem Estrada presentarán su declaración patrimonial y de “intereses” a días de concluir la campaña rumbo a los comicios de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Sergio Abraham Méndez Moissen, hasta este mes, percibió alrededor de $10,000 mensuales por una beca de doctorado del Conacyt y $3,500 por mes como profesor de asignatura. A partir de junio, ya no tendrá esos ingresos: la beca terminó y no le renovaron su contrato como profesor. Como tantos jóvenes, Méndez Moissen no conoce la estabilidad laboral.

Tampoco posee propiedades inmuebles, ni automóvil, ni inversiones ni participa de ninguna empresa. En definitiva, vive sólo de su salario y de su beca, que ya no percibirá en junio próximo. Opuesto por el vértice a Mancera, y a todos los de su clase.

Los políticos al servicio de los empresarios se hacen millonarios, como el perredista Miguel Ángel Mancera Espinosa que en diez años de ser jefe de Gobierno de la Ciudad de México, ha incrementado su patrimonio inmobiliario, que asciende a 43.5 millones de pesos, por lo menos. Pero eso no es todo: entre su salario de funcionario y participación en empresas llega a percibir $250,000 por mes.

La candidatura que encabeza Sergio A. Méndez Moissen ha evidenciado que los “funcionarios y políticos millonarios no saben lo que es llegar a fin de mes sin dinero”.

¿La transparencia es la salida para la corrupción?

Según las autoridades esta declaración patrimonial y de intereses permite conocer el estado, evolución y valor estimados de los bienes que posee un servidor público desde el inicio hasta el fin de su cargo, así como identificar aquellas actividades o relaciones que podrían interferir con el ejercicio de las funciones o toma de decisiones de un candidato en caso de ser electo como funcionario.

Los datos que son presentados van desde declarar los ingresos, bienes inmuebles, vehículos y bienes muebles en la declaración patrimonial, mientras que la de intereses se centra en brindar información sobre los daros económicos y financieros, actividades profesionales y empresariales.

Sin embargo, la presentación de esta declaración resulta inútil para quienes el camino recorrido dentro de los partidos al servicio de los empresarios les brinda una basta experiencia para evadir impuestos. La corrupción es uno de los principales pilares del régimen mexicano, de la burocracia sindical y los partidos políticos al servicio de los empresarios. En este país la trayectoria política se mide en función de la cantidad de dinero acumulado. Pero hoy, el 90% de la población está harta de estas prácticas.

La presentación de la iniciativa 3 de 3 promovida por el Instituto Mexicano de Competitividad, en alusión al paquete de declaraciones requeridas para presentar anualmente ante la Secretaría de Administración Tributaria (SAT), a saber: la declaración patrimonial, de intereses y fiscal, poco ha servido para frenar el enriquecimiento ilícito de funcionarios y políticos.

Además de ser una publicación no obligatoria, sino un acto voluntario de aquellos aspirantes a un cargo de elección popular, las limitaciones o implicaciones reales son bastantes limitadas, esto ya que la presentación a pesar de establecerse como una obligación, es sólo decisión del mismo candidato para hacerla pública.

La revista Proceso publicó recientemente que sobre el aumento de las propiedades y enriquecimiento de Mancera, existen “cuentas que no cuadran”, donde se señalan las “donaciones” que ha recibido figurando ya como Jefe de Gobierno con propiedades de hasta 11,549,108 pesos en Cuajimalpa y diferentes cuentas millonarias que también han aumentado a raíz de su cargo político. Hacer el trabajo sucio del gobierno de Enrique Peña Nieto le ha valido ese nada casual enriquecimiento.

Los políticos de los partidos tradicionales gobiernan para las grandes empresas, nacionales y extranjeras. Hacen leyes y reformas a su medida, como la reforma energética, elaborada por Hillary Clinton, hoy precandidata del partido demócrata a la presidencia de EE.UU., y su equipo. A cambio de eso, no sólo perciben salarios muy abultados y todo tipo de prestaciones. También reciben “agradecimientos” de los empresarios a los que benefician, por ejemplo, con millonarios contratos, como el Grupo Higa que obsequió la casa blanca de Angélica Rivera a la familia de Peña Nieto. Funcionarios de gobierno y empresarios son parte del mismo equipo: viven del trabajo de las mayorías, del trabajo ajeno.

Mientras este tipo de funcionarios imponen la precarización laboral en la Ciudad de México llenándose los bolsillos, los candidatos Méndez Moissen y Estrada presentarán su declaración donde figuran los sueldos precarios de dos maestros, el monto de la beca Conacyt por ser doctorante del programa en Estudios Latinoamericanos en la UNAM y ningún bien inmueble, ni participación en empresas ni automóviles.

Para terminar de una vez con todas con la corrupción, la fórmula #5, Anticapitalistas a la Constituyente, propone que todo funcionario gane lo mismo que una maestra.

Sergio Abraham Méndez Moissen y Sulem Estrada son distintos. Son lo nuevo. No tienen vínculos con ningún empresario. Son maestros que sobreviven sólo con sus salarios, como la mayoría de la población del país. Han tomado las calles una y otra vez, como parte de distintos movimientos sociales, como el #YoSoy132, el movimiento de estudiantes rechazados, el de Ayotzinapa, y participan de la lucha del magisterio contra la reforma educativa. Son parte de una juventud a la que derechos como a la vivienda o a un retiro digno les están negados. Se juegan a llevar la voz de los trabajadores, las mujeres y la juventud a la Asamblea Constituyente. Para que no sea un monopolio del PRI y del PRD, que pretenden imponer la privatización del espacio público y la degradación de las condiciones de vida.

Este 5 de junio, vota fórmula #5 de los independientes en la boleta. Anticapitalistas a la Constituyente.

Consulta aquí sus propuestas.