Los casos de soborno por parte de Odebrecht siguen sacando a la luz a altos funcionarios implicados. Hoy sólo se conoce el caso de Emilio Lozoya, quien puede ser la punta del iceberg de otros implicados más.
Lunes 17 de abril de 2017
Ante la controversia internacional que ha generado el caso Odebrecht –en el que hay varios países implicados para adjudicar supuestas licitaciones a la empresa brasileña, como Brasil, Argentina y Perú-, el caso mexicano no se queda atrás. Se han destapado ya a varios implicados, desde el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, hasta el actual presidente Enrique Peña Nieto.
Ahora se han dado a conocer sobornos a altos funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex), con implicados como Emilio Lozoya quien fue director de la empresa para estatal hasta 2016.
La información fue revelada por el Supremo Tribunal Federal de Brasil donde afirma que hubo una solicitud que implica al exdirector de Pemex con un pago 5 millones de dólares para permitir ciertas ventajas a la constructora brasileña.
Lozoya salió a negar esta acusación, así como haber recibido pagos ilegales de Odebrecht bajo su gestión como director de Pemex.
Reforma energética y entrega
Según la revista brasileña Jove estos sobornos se dieron en el marco de que Pemex otorgó varios contratos sin licitación a Odebrecht, los cuales costaron alrededor de 3 mil millones de pesos, en diferentes encargos.
A su vez, Pemex Refinación le había asignado directamente una obra por 1,436 millones de pesos para la reconfiguración de la refinería de Tula, y en noviembre de 2014 le amplió el contrato por otros 359 millones de pesos. Ese mismo mes, le otorgó –otra vez sin licitación- una obra en la refinería de Salamanca por 84 millones 701 mil dólares, que al tipo de cambio correspondiente equivale a 1,151 millones de pesos.
Todo esto se dio en el marco de un desmantelamiento gradual de Pemex y su paulatina entrega al capital privado, que va desde antes de la aprobación de la reforma energética por parte de los partidos al servicio de las trasnacionales y los empresarios, hasta los casos de soborno a políticos y funcionarios para entregar recursos multimillonarios a Odebrecht a cambio de servicios por parte de dicha empresa.
Estas actividades ilícitas por parte de Odebrecht -que tiene un área especializada para poder ejercer sobornos en muchos países- tiene grandes repercusiones políticas, no sólo en Brasil donde se han destapado varios políticos ligados con Temer, sino que también tiene altos costos en otros países, pues distintos gobiernos están muy involucrados.
En México puede traer también grandes costos políticos, con un gobierno profundamente cuestionado, que busca cerrar la crisis política lo más pronto posible en un año electoral y en carrera hacia los comicios presidenciales de 2018.
Gobiernos y empresarios contra las mayorías
El caso de Odebrecht demuestra que los partidos al servicio de los empresarios y el Estado tienen estrechos lazos con el capital privado, atacando las condiciones de vida de las mayorías, como con la entrega de Pemex y las reformas estructurales.
Mientras la “clase política” engorda su fortuna con las generosas recompensas de los empresarios como los de Odebrecht, esta empresa obtuvo millonarias ganancias con la asignación de contratos de obra pública al mismo tiempo que desde el gobierno se anunciaba la pretendida crisis de Pemex.
Ante esto, se revela que es imposible reformar las instituciones de esta democracia para ricos. Contra la corrupción no alcanzan declaraciones de “honestidad”: en vez de los salarios millonarios que perciben, todos los altos funcionarios deberían cobrar lo mismo que una maestra, en el camino de una propuesta para enfrentar en forma radical la corrupción, que es indispensable orientar hacia un ataque contra el conjunto del estado capitalista.
Te puede interesar: Corrupción y explotación capitalista