De la Sota “policializó la provincia” y aumentan los casos de gatillo fácil contra la juventud. Impunidad policial. Familiares de las víctimas, organizaciones de derechos humanos, políticas y estudiantiles preparan una gran movilización para el próximo 10 de septiembre.
Miércoles 27 de agosto de 2014
Fotografía: Abigail Posadas / Enfoque Rojo
El gatillo fácil es el asesinato de una persona desarmada por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. En la mayoría de los casos la Policía justifica las muertes en base a supuestos enfrentamientos con arma de fuego así como “plantando” pruebas para intentar vincular a la víctima con algún delito. Estos hechos buscan imponer en los barrios el temor y la obediencia por medio de casos “ejemplares”. No son hechos aislados y no pasa por un solo policía, sino por toda la institución policial.
Tus Códigos no hacen Falta
El Código de Faltas es una ley de la provincia de Córdoba aprobada por la Legislatura con el número 8431. Esta ley, supuestamente, regula "normas de convivencia" y autoriza a la Policía a detener personas con figuras arbitrarias como la de "merodeo" que solo sirve para perseguir y encerrar a los jóvenes de barrios populares. Esto ha sido denunciado incluso por algunos efectivos policiales que cuentan que los comisarios los obligan a detener jóvenes para "llegar al número necesario de detenciones".
La figura de merodeo es el disparador de los debates en torno al Código de faltas. Esta figura que crea un estigma sobre los jóvenes de barrios populares ha generado un fuerte rechazo por parte de la juventud y los organismos de derechos humanos de la Provincia y su derogación es la principal bandera que se levanta en la "Marcha de la Gorra" que se realiza todos los años en la provincia de Córdoba. En los últimos debates sobre el Código de Faltas esta figura ha sido la más defendida por el oficialismo cordobés que se niega a modificarla, lo que justifica y deja claramente al descubierto su política represiva dirigida a la juventud.
Quienes defienden el código argumentan que, de no existir, se le daría más espacio al delito. Pero vale recordar que la Policía de Córdoba viene siendo salpicada por numerosos escándalos de corrupción y organización del delito. Basta mencionar como ejemplo contundente el famoso "narco escándalo" que estalló a fines del año pasado y que involucraba a la cúpula del área anti-drogas de la policía.
Un pibe menos en los barrios. Más repudio de la juventud en las calles.
El 20 de noviembre de 2013 más de 10 mil personas se concentraron en las calles céntricas de la capital cordobesa para repudiar el Código de Faltas con el lema: "tu seguridad nos limita, nuestra resistencia es infinita".
En los últimos meses De la Sota redobló la apuesta con el operativo "saturación", que tiene el objetivo, según el Jefe de la policía, de "policializar la provincia". Este libertad para reprimir y el mayor poder de fuego a las fuerzas policiales son los que explican el aumento de los casos de Gatillo Fácil. Pero la mayor movilización y repudio popular hace que sean cada vez más los familiares de víctimas que se animan a denunciar y a pelear, a pesar de las amenazas, por juicio y castigo a los responsables de los asesinatos.
Un ejemplo de esto es lo que, en Córdoba, está realizando el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos. Juan Pablo Aguilar, integrante del Ce.Pro.D.H. y estudiante de la carrera de abogacía, señala que "En las últimas semanas llevamos adelante, junto a familiares de víctimas de Gatillo fácil, dos reuniones para discutir sobre este flagelo y generar una instancia de coordinación entre los familiares de los distintos casos que han ido sucediendo en la provincia. Juntos hemos decidido trabajar una movilización para el día 10 de septiembre y así poder expresar el rechazo a todos los casos de gatillo fácil que vienen ocurriendo. Asimismo tenemos como objetivo hacer una fuerte denuncia a la Policía y al Gobierno de Córdoba, exigiendo la inmediata anulación del Código de Faltas y la renuncia del jefe de la policía, Julio César Suárez ".
Por otra parte, Juan Pablo agregó que "este flagelo no es solo una cuestión de la provincia de Córdoba. Es la respuesta que dan los gobiernos para criminalizar la pobreza, por que casos como estos también se pueden ver en cualquier otra provincia con mayores o menores cifras, pero siempre apuntando al mismo sector social". Estas últimas declaraciones son en respuesta a los dichos de Claudio Orozs -abogado referente de organismos de derechos humanos cordobeses alineados al kirchnerismo-, quien, en una nota de la Agencia Télam diferenció entre la política nacional y la de Córdoba en materia de seguridad.
Huellas registradas sobre el gatillo
Exequiel Barraza, joven de 20 años asesinado por la Policía de Córdoba en Barrio Villa Boedo el 24 de Marzo de este año. Pablo Álvarez es el policía imputado por la causa.
Lautaro Torres, de 16 años, fue a comprar una tarjeta telefónica para el padre en la Av. Duarte Quirós y no volvió. “Homicidio agravado por el uso de arma de fuego” se puede leer en la caratula del caso, la policía imputada es la oficial Eliana Cabrera. Actualmente en libertad.
Ezequiel Ávila, 20 años. El 13 de abril fue sacado de una vivienda ubicada en la intersección de las calles Junín y Leartes de Barrio San Vicente por un móvil policial, cuyos ocupantes lo golpearon reiteradamente aún después de esposarlo. Después de estar diez días en coma, falleció por los golpes recibidos. El caso en la actualidad está sin imputados.
El 12 de mayo cayó asesinado Pablo Navarro, un joven de 29 años, en la calle Paso de los Andes al 1100 de Barrio Observatorio en un confuso episodio donde un oficial le disparó a quemarropa porque, según versiones de la misma policía, estaba robando un estacionamiento privado. No hay policías imputados.
Cristian Daniel Guevara había sido llevado a la Comisaria 19 en Barrio Los Naranjos luego de ser detenido como presunto autor de un arrebato. El joven de 23 años, apareció muerto en la celda. Hasta el momento no hay policías imputados por el caso.
Miguel Ángel Torres fue asesinado el 18 de julio por un comisario en Barrio Los Naranjos. La Policía le adjudica un supuesto robo, pero sus familiares y testigos del lugar aseguran que “no se habría producido ningún intento de robo alguno”. El comisario está imputado por homicidio simple y actualmente se encuentra en libertad.
Alberto Fernando “Were” Pellico, de 18 años de edad, fue asesinado el día 26 de julio pasado producto de los disparos lanzados por la policía en Barrio Los Cortaderos. Los asesinos son Lucas David Chávez y Rubén Leyva, este último no ha sido imputado.