Sigue la polémica tras la campaña activa que llevó la organización autodenominada "Jóvenes por San Martin" y el repudio que hacen a dos profesores de la Universidad del Comahue por denunciar el genocidio de los pueblos originarios durante el siglo XIX.
Mica Cardoso Centro cultural Casa Marx zona oeste
Jueves 11 de diciembre de 2014
El día 9 de este mes convocaron a los jóvenes a realizar un abrazo simbólico y banderazo argentino contra el izamiento de la bandera mapuche. Su consigna es "Las únicas banderas que deben flamear en nuestro territorio es la Argentina y Neuquina".
Desde hace semanas venimos viendo a través de las redes sociales las distintas campañas fascistas contra el pueblo mapuche, llevadas adelante por la organización Jóvenes por SMA, gestada a partir de las redes sociales, cuyos individuos podemos ver en fotos con el mismísimo Sobisch. El "debate" comenzó a partir del izamiento a la bandera de uno de los pueblos que ha resistido y reconstruido sus tradiciones en tiempos de capitalismo donde prima el saqueo y la contaminación.
Soy nacida y criada en San Martin de los Andes, a los 18 años me vine a vivir a Neuquén para comenzar una carrera universitaria. Tuve de profesor a Pablo Scatizza y conozco a Ariel Petrucceli por las distintas actividades que hicimos en común para el Centro de Estudiantes. Hoy son dos docentes que están siendo víctimas de una campaña de derecha por denunciar el genocidio, la falta de políticas que han tenido los gobiernos y los miles de oídos sordos de funcionarios que no escuchan los reclamos históricos de los pueblos originarios en todo el país.
Pero la polémica en San Martín no es nueva, ha salido a la luz un "debate" histórico del pueblo sarmartinense. El planteo central por un número importante de residentes y fomentada por los partidos tradicionales es la accesibilidad a los espacios verdes. Denuncian que las comunidades cobran el ingreso a los lugares y que no se visten sus ropas típicas.
La marginalidad y los prejuicios son una de las tantas contradicciones, producto de la profunda desigualdad social y una política sistemática plantada durante años por los partidos del MPN, radicales y el PJ.
Nombro al PJ, porque más allá de que Juan Carlos Fernández, actual intendente de la ciudad, "defienda" el derecho a izar la bandera del pueblo mapuche, la actual diputada nacional por Neuquén Parrilli hace unas semanas, durante el “Foro por una nueva independencia” realizado en la capital de Neuquén, dejó clarísima su posición brutal cuando dijo “los mapuche no tienen cultura de trabajo, siembran coca o dependen de un subsidio”.
Ni hablar de la presidenta y el gobernador de Formosa Gildo Insfrán, denunciado públicamente como responsable de los asesinatos de miembros del pueblo QOM y las torturas que sufrieron niños Wichis cuando fueron encarcelados luego de un desalojo.
Tenemos, por un lado, los prejuicios y ataques políticos a las comunidades mapuches, y por el otro, a los empresarios dueños de cabañas, hoteles lujosos, los parques de golf y los campings privatizados hasta las orillas de los lagos y ríos. Mención aparte merece el Cerro Chapelco, lugar elegido para los deportes de nieve, que cobran sólo por el medio de elevación a la montaña $3.800 los 6 días en temporada alta, sin contar en alquiler del equipo. Un lugar que los residentes tienen pocas posibilidades de practicar sky y snowboard.
La desigualdad y la brutal polarización social son las características de una de las ciudades más visitadas de la Patagonia.
De hecho, las comunidades mapuches son puntos de atracción turística que utilizan las empresas y el gobierno municipal como "lugares y gente exótica" para visitar.
El 23 de agosto del 2012, el diario Clarín publicó un artículo con el siguiente encabezado: "Una historia extrema de los paisajes privatizados en San Martín de los Andes". Artículo que relata el caso de Cristian González, joven que pescaba en las orillas del lago Lolog, y fue asesinado por un guardia y cuidador de la propiedad privada del empresario Gaspar Schoro.
Hoy siguen en pie Mirta y Ángel, los padres de Cristian, luchando por un camping comunitario, proyecto acompañado por la banca del Frente de Izquierda y presentado en el 2013 por el ex diputado Raúl Godoy. El objetivo principal es para que los residentes y turistas puedan acceder sin pagar elevadas tarifas para pasar el día y nadar en los lagos. Para que las orillas sean libres y no haya alambrado impuesto por los empresarios que lucran con los hermosos paisajes.
Nuestros hermanos mapuche, que han sufrido el genocidio, base para la ampliación del territorio del Estado Argentino, hoy luchan por el reconocimiento y resisten reconstruyendo sus tradiciones. Son nuestros hermanos los que nos permiten divertirnos en la "Islita", lugar elegido por la juventud, y tantos otros hermosos paisajes cuidados y accesibles para todos los residentes.
Saludamos y seguiremos apoyando la iniciativa de izar la bandera mapuche, y denunciado los atropellos y maltratos a nuestros pueblos originarios a los largo y ancho del país.