Durante la manifestación de hoy, cientos de estudiantes se agruparon en torno a figuras de los políticos corruptos: fueron quemadas frente a La Moneda. La iniciativa surge desde la asamblea de Artes del Ex Pedagógico y militantes de la Agrupación Combativa y Revolucionaria (ACR).
Viernes 17 de abril de 2015
Fueron largas jornadas de discusión, planificación e información. Las y los estudiantes de la asamblea de Artes de la UMCE tuvimos varias asambleas durante la semana pasada y esta. La situación lo ameritaba: la primera marcha del año convocada por la Confech. El escenario político-institucional se encuentra fracturado, lleno de grietas, y la filtración no se detiene. Los políticos corruptos, que legislan para los empresarios, están declarando ante fiscalía. La derecha y la Nueva Mayoría intentan cerrar la crisis por arriba, y la consigna propuesta por las direcciones de la Confech era “Que los corruptos no decidan nuestra educación”. Queríamos organizarnos para lo que veíamos aproximarse lenta, pero –casi- inexorablemente.
En estas jornadas discutimos sobre el estado actual de las cosas: Que tras todo lo que ha acontecido en el país, desde la catástrofe social en el norte, los incendios en el sur y la crisis política se hacía necesario pasar a la acción, y dejar de esperar “el despertar”. Que el arte debe estar al servicio de la lucha, que debe ser combativo y no decorativo, porque para liberar el arte debemos liberar también a la humanidad. Para que el leviatán de la movilización despierte, debemos empezar a meter ruido. Calentar el ambiente, plantear la necesidad de una escalada ascendente de las movilizaciones, un plan de lucha. Como militantes de la ACR en la asamblea vimos la importancia de impulsar junto a nuestros compañeros estas reflexiones y generar propuestas concretas de acción, para organizar el descontento en acción de masas, que aporte al movimiento estudiantil.
Frente a eso, proponemos la idea de intervenir en la marcha desde nuestra disciplina, de forma política, manifestando el rechazo no sólo a los políticos corruptos y la herencia de la dictadura, sino a un sistema entero que nos somete a la explotación y a la miseria. Y que también en esa manifestación, lograse transmitir al resto de los compañeros un ímpetu hacia la lucha. Con esa reflexión, se decidió construir muñecos que caracterizaran a políticos emblemáticos del caso Penta, SQM y Dávalos, sumando a Jaime Guzmán (por la constitución) y a Pinochet (por el miedo que instauró la dictadura y la bota militar en la universidad). También de Guillermo Teiller, presidente del Partido Comunista, quien se sienta a negociar con la derecha el arreglo por arriba de los casos de corrupción. Ninguno de los partidos del régimen se salvaba de la crítica voraz de las y los compañeros. Ni tampoco del fuego, puesto que la señal del fuego es “venimos por ustedes, los vamos a echar a todos”. Frente a la Moneda.
Construimos los figurines mientras se desarrollaba una dinámica “de toma”: olla común, pintatones de lienzos; junto a nosotros, compañeros de diversas carreras de la UMCE y militantes de la Agrupación Combativa y Revolucionaria, compartiendo y organizando además el corte pacífico de Macul con Grecia el día de ayer.
Hoy, al llegar a la marcha supimos que sería diferente a todo el 2014. Capturamos la atención inmediata de decenas de fotógrafos. Estudiantes le gritaban con rabia al figurín de Pinochet “y va a caer, y va a caer, la educación de Pinochet”. Vítores iban y venían, no había ningún segundo de silencio entre la masa, los grupos tinku, las bandas y batucadas.
La distancia se acortaba para llegar a La Moneda y los ánimos se tensaban. Llegando al frente del “palacio de gobierno” armamos un círculo entre la gente, para poner los figurines al centro y dar inicio a la “quema de los corruptos”. De forma espontánea los cientos de estudiantes alrededor empezaron a gritar “¡A la hoguera!”, sabiendo qué era lo que venía. Procedimos a quemar los figurines, entre los gritos y aplausos de la multitud. Durante la quema, varios cánticos en contra de la Educación de Mercado, los corruptos y el régimen resonaban, mientras junto a Jorge Sanhueza, concejero Fech y también militante de la ACR, agitamos en contra de la casta político empresarial, por la necesidad de levantar un congreso educativo que nos permita elaborar un plan de lucha para vencer. También, por una asamblea constituyente libre y soberana basada en las movilizaciones.
Independiente del desarrollo posterior de los acontecimientos, esta acción, que logró congregar a cientos de estudiantes dentro la misma marcha, significó varias cosas importantes tanto para nuestra asamblea como estudiantes de Arte, como para nuestros compañeros de la organización que se encontraban presentes. Porque no es azaroso hacer algo así en la primera marcha convocada por la Confech de este año, y porque el trabajo conjunto a la reflexión política en las bases, que nosotros como militantes de una organización profundizamos cada vez que tenemos la oportunidad siempre da frutos: la organización dentro de nuestras universidades y liceos es clave para que como estudiantes podamos articular una fuerza que logre aglutinarse junto al movimiento obrero y poder dar el salto hacia la conquista de nuestros derechos.