Más de 300 vendedores ambulantes salían ayer a la calles para exigir al Ayuntamiento de Barcelona en Comú que ponga fin a la campaña de persecución que vienen sufriendo desde hace meses. Por la mañana se produjo otro operativo policial contra este colectivo.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Martes 17 de noviembre de 2015
Tras más de una semana en la que se ha profundizado la política de ‘Barcelona en Comú’ de persecución policial hacia este colectivo con la Operación Colón, desde el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes se dio un paso más en la defensa de sus derechos, convocando una manifestación para exigir al Ayuntamiento una solución a la situación por la que están pasando.
La manifestación partió desde la estación de metro de Drassanes, uno de los puntos más calientes de vigilancia. Previamente se hizo lectura del manifiesto por parte de un representante del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes, en el que denunciaron la política de ‘Barcelona en Comú’ y en especial del Comisionado de Seguridad del Ayuntamiento Amadeu Recasens y toda su campaña de persecución, intensificada nuevamente desde hace una semana. Quisieron dejar en claro también que la venta ambulante es su única forma de subsistencia y con esta campaña se está profundizando en su pobreza. Para terminar, manifestaron que se está generando un racismo permanente sobre su colectivo y que toda la campaña criminalizadora y mediática atiende a intereses políticos entre el Ayuntamiento y los poderes fácticos de la ciudad.
Comença mani n defensa dels drets dels venedors ambulants i en lluita contra campanya de persecucio de BeC pic.twitter.com/f5b42qeFFF
— Arsen Sabaté (@ArsenSabate) noviembre 16, 2015
Acto seguido, la manifestación recorrió algunos puntos calientes donde la vigilancia policial es hoy más intensa y subió por La Rambla al grito de “Ningún ser humano es ilegal”, “Vender para comer no es delito” y “Perseguir a los banqueros, no a los manteros”.
El punto final de la manifestación, fue, como no podía ser de otra forma ante las puertas del Ayuntamiento. Cabe destacar que al llegar a la Plaça Sant Jaume, los vendedores ambulantes y los diferentes colectivos sociales en solidaridad, coincidieron con una concentración de denuncia hacia la violencia de género y la reciente escalada de asesinatos que se viene produciendo. Ambas protestas se juntaron en solidaridad hacia los sectores más desprotegidos de la sociedad.
Junt a "manters", dones lluitant x acabar amb la violencia de genere. Solidaritat amb els sectors mes desprotegits pic.twitter.com/PVYLqofKDs
— Arsen Sabaté (@ArsenSabate) noviembre 16, 2015
Para finalizar, una delegación de vendedores ambulantes se reunió con representantes del Ayuntamiento para exigirles una solución al conflicto. Sin embargo, desde ‘Barcelona en Comú’ no se propuso ningún avance para desencallar el conflicto, ni se garantizó la seguridad para los vendedores.
No es la primera vez que los vendedores ambulantes se movilizan para exigir una solución a ‘Barcelona en Comú’. El pasado 8 de septiembre, en el momento de mayor tensión por la campaña de persecución, más de ciento cincuenta trabajadores del “top manta” se manifestaron y concentraron ante el Ayuntamiento. Esta acción consiguió que por vez primera los representantes de ‘Barcelona en Comú’ se reunieran con los “manteros” y les prometieran abrir una mesa de diálogo con todos los sectores afectados por este conflicto.
Sin embargo, coordinar “sobre el papel” mesas de diálogo con los sectores afectados en este conflicto y no iniciar en la práctica ninguna política de ayuda a los vendedores ambulantes, como está haciendo el Ayuntamiento, es insuficiente para resolver el problema.
Es más, la política del Ayuntamiento sigue siendo hoy exactamente la misma. Muestra de ello, es el operativo policial de ayer mismo por la mañana, en el que más de sesenta agentes anti-disturbios de la Guàrdia Urbana entraron por la fuerza en un domicilio de un grupo de vendedores ambulantes.
El resultado de este operativo fue la detención de un trabajador senegalés, otro compañero herido y la incautación de numeroso material de venta propiedad de los vendedores ambulantes.
Sin duda, hoy sigue siendo de vital importancia aumentar la movilización popular en defensa de este colectivo para echar atrás la política del “sentit comú’ de BeC y conseguir una verdadera e inmediata solución para los vendedores ambulantes.
De la misma forma, tras los atentados de París del viernes pasado y la ola reaccionaria e islamofóbica que se puede generar, es más urgente que nunca reforzar la solidaridad con los sectores más desprotegidos como los inmigrantes y los refugiados.