Martes 25 de noviembre de 2014
Fotografía: Reuters
Este lunes Sócrates volvió a ser interrogado por el juez que instruye su caso tras dormir por tercera noche consecutiva en dependencias policiales, a la espera de conocer cuáles son las medidas cautelares adoptadas contra él.
El que fue líder del Partido Socialista luso (PS) entre 2004 y 2011 fue detenido por la policía el viernes pasado cuando llegó al aeropuerto de Lisboa, procedente de París.
Es sospechoso de los delitos de fraude fiscal, blanqueo de capitales y corrupción.
Por el momento, sólo se sabe oficialmente que la investigación por la que fue detenido Sócrates se inició por la detección de "operaciones bancarias, movimientos y transferencias de dinero sin justificación", y junto a él hay otras tres personas detenidas.
Las sospechas surgieron tras detectarse transferencias bancarias muy elevadas en su cuenta corriente y la de su madre, movimientos de dinero "sin justificación conocida y legalmente admisible", según la Fiscalía General de la República.
La elevada fortuna del antiguo jefe de Gobierno socialista, suma más de 20 millones de euros, y otros tres millones de euros en los que está valorado un piso de lujo que compró en París.
Tres de los más importantes diarios del país abren su primera página con información que apunta al chófer, Joao Perna, como una pieza fundamental para que Sócrates sea en estos momentos sospechoso por delitos de fraude, blanqueo de capitales y corrupción.
"El conductor de Sócrates iba periódicamente en coche a París a llevarle dinero en metálico", revela hoy el periódico "Público" en su portada. El "Diário de Noticias" asegura que "la vigilancia al chófer de Sócrates es una de las claves de la investigación".
Los otros tres detenidos son un empresario y amigo de la infancia de Sócrates que actuaría como testaferro del político, Carlos Santos Silva; su chófer, João Perna; y el abogado, Gonçalo Trindade, que abandonaron el Campus de la Justicia antes que el ex primer ministro.
El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, reconoció este domingo que la detención de su antecesor, el socialista José Sócrates, "no es trivial", pero no quiso comentarla alegando que se trata de un asunto que "compete a la justicia".
Es un caso que ha provocado una gran conmoción en el país porque se trata del primer ex jefe del Gobierno detenido por delitos de corrupción, pero para muchos no ha sido tan sorprendente.
De hecho, el nombre del político socialista había salido en varios escándalos precedentes -el caso inmobiliario Freeport o los de corrupción "Face Oculta" y Montebranco -, aunque nunca hasta ahora había sido "oficialmente" sospechoso.
Todos coinciden en que este escándalo puede tener repercusiones en las elecciones legislativas del próximo año y, sobre todo, en el Partido Socialista (PS), que estrena nuevo líder en medio de todo esto.
Se trata del carismático alcalde de Lisboa, António Costa, elegido secretario general el domingo con el 96 por ciento del apoyo de los simpatizantes.
Sócrates supo tener buenas relaciones políticas y personales con líderes como José Luis Rodríguez Zapatero, Luiz Inácio Lula da Silva, y Muamar al Gadafi.
Pero José Sócrates también extendió sus buenas relaciones a la clase empresarial: presumía de buenas relaciones con grandes banqueros y empresarios de su país.
Fuente: EFE