En las circunstancias actuales por las que atraviesa el fútbol por los casos de corrupción, es cuando se hace más necesario volver a la historia de este deporte que ha marcado momentos importantes en períodos de la lucha de clases, donde la conciencia de las personas no es sólo capaz de cuestionar un determinado hecho en particular ligado al capitalismo, sino hasta los pilares de los que se sostiene.
Louis Álamos Columnista de deportes
Martes 23 de junio de 2015
Este es el caso de la experiencia que se vivió en los años 80’ en Brasil con el movimiento ’Democracia Corintiana’ encabezada por el histórico mediocampista Sócrates jugador y estrella de la selección de Brasil de los mundiales de 1982 y 1986.
Durante el último mes el tema de los casos de corrupción en el mundo del fútbol se ha tomado las secciones deportivas de muchos medios, por lo que ha significado principalmente el ’FIFAgate’ que llegó a niveles importantes en términos judiciales con varios de los más altos dirigentes del fútbol mundial. Ante esta problemática diversas personalidades del mundo del periodismo deportivo se han limitado a ir más allá de las críticas de sentido común que giran en torno al repudio de este evento que ensucia una vez más esta disciplina deportiva que en manos de los grandes empresarios no tiene nada más que entregarnos a quienes seguimos con tanta pasión el arte del fútbol.
Es en momentos como el actual en que se extrañan y vuelven a tener sentido eventos históricos dentro del fútbol que han sido progresivos superando los marcos del deporte hacia lo político y han marcado hitos para muchas generaciones.
Este es el caso de Sócrates, conocido como uno de los mejores mediocampistas históricos del fútbol brasileño y mundial. Pero este crack del fútbol internacional no sólo llamó la atención de la gente por su especialidad en los regates y sus famosas asistencias de taco que le daban rapidez al fútbol, también fue muy conocido por su oficio de Doctor en medicina y filosofía, además de su participación en la política como militante de izquierda y activista social contra la dictadura en Brasil mediante la plataforma ’Directas Ya’ nombre con la que se dio a conocer la campaña política democrática entre los años 1984-85 en este país que exigía mediante las movilizaciones que el Presidente de la nación fuera electo mediante voto universal y no mediante el sistema de elección indirecta que tomaba como Presidente al candidato de las cúpulas de las Fuerzas Armadas(FFAA) que se venía arrastrando desde inicios de la dictadura que comenzó en 1964.
Pero sería el fútbol el que tomaría un rol fundamental en la ruptura del miedo de la sociedad brasileña que comenzaba a repudiar la dictadura.
La ’Democracia Corinthiana’ y la autogestión en el fútbol
Corría el año 1982 y el Corinthians, equipo donde militaba Sócrates, pasaba por uno de los peores momentos en las historia del club con malos resultados en lo deportivo. Estos hechos decantaron en la renuncia del presidente del Corinthians que en ese momento era Adilson, quien tenía la mala costumbre de tomar decisiones por sobre los jugadores y los miembros del equipo después de escucharlos. Para mala suerte de los dirigentes del equipo entre sus filas se encontraban tres jugadores comprometidos con la política de izquierda que encontraron en la fórmula de la revolución lo que transformaría la historia del Club: Sócrates, Wladimir y Casagrande.
A partir de este evento los encabezados por Sócrates levantaron ’Democracia Corinthiana’ un movimiento inédito no sólo en el fútbol de Brasil, si no que mundial; en palabras del mediocampista “Abolimos el proceso que existía en el fútbol, donde los dirigentes impedían que los jugadores se hicieran adultos".
Este movimiento impulsaba la autogestión en la que los jugadores, el equipo técnico hasta los trabajadores como los utileros tomaban las decisiones respecto al futuro del Corinthians con voz y voto cada uno en asambleas, donde podían discutirse desde las contrataciones del equipo, los menús, los tiempos de concentración de los jugadores, el consumo de bebidas alcohólicas hasta cuestiones más económicas sin discriminar el estamento y la función que ocupaban desde la máxima estrella del conjunto hasta el mismo utilero.
Pero como diría el mismo Sócrates el fin de esta nueva forma de organización dentro de las entidades deportivas que se lograba expandir a nivel nacional no debía quedarse en los parámetros puramente deportivos, sino que debía servir para concientizar al conjunto de la sociedad brasilera para luchar por los derechos democráticos en contra de la dictadura en el gigante de Sudamérica. Es más en cada camiseta de cada uno de los jugadores se imprimían frases como ’Democracia Corinthiana’, ’Democracia’ o ’Día 15 vote’ en alusión a las elecciones del Gobernador de Sao Paulo para seguir alimentando la ruptura del miedo en los millones de brasileños que comenzaban a salir a las calles contra el régimen dictatorial.
Lecciones pertinentes en momentos de ’FIFAgate’
Sin duda el movimiento ’Democracia Corinthiana’ de Sócrates ha sido uno de los hechos más importantes dentro del fútbol que logró expandirse a nivel nacional en los años 80’ en Brasil, que muestra nuevamente como el deporte no se desliga de la política cuando el capitalismo sigue apropiándose de lo que en algún momento le perteneció a la clase obrera, y cómo los deportes populares pueden ser tribunas para aquellos convencidos de transformar la realidad en diversos niveles de nuestra cotidianidad. Sócrates lo daba cuenta en el contexto de la dictadura "La gente me dio el poder como un futbolista popular (...) Si la gente no tiene el poder de decir las cosas, entonces yo las digo por ellos. Si yo estuviera del otro lado, no del lado de la gente, no habría nadie que escuchara mis opiniones".
Pero esta estrella del fútbol mundial y militante de izquierda no vio las posibilidades que se podrían haber abierto si es que la política de ’Democracia Corinthiana’ daba un salto en sobrepasar los límites de lo nacional, lo más probable por su política e influencia como militante del Partido de Trabajadores(PT) de Brasil. Y es que el capitalismo y sus sucias manos que se entrometen hasta en nuestras actividades más cotidianas es un sistema que se han impuesto durante décadas a nivel mundial, por lo tanto hacernos de nuestros derechos, recuperar nuestros espacios y luchar por democratizar cada nivel de nuestras vidas es una tarea que compete a cada persona en la esfera terrestre y no a un conjunto de personas de una nación determinada que puede verse aislada por enfrentar a esta barbarie empresarial, por lo tanto termina siendo un anuncio anticipado del camino hacia la derrota.
Es más en estos momentos del ’FIFAgate’ pensar en la recuperación del fútbol y cualquier disciplina deportiva mediante la administración de estas entidades en manos de deportistas, trabajadores e incluso los seguidores de cada equipo no sería una idea tan descabellada como muchos querrían hacernos ver, sacando las lecciones pertinentes de los eventos más importantes del fútbol y la política, y como los mismo hinchas del Corinthians lo dijeron en los años 80’ ´Democracia Corintiana’ les hacía sentir que formaban parte de algo mayor, de algo por lo que la valía la pena luchar y que significaba mucho más que los meros colores de los equipos.