Las criticas a la Iglesia han arreciado las últimas semanas, sobre todo de quiénes fueron víctimas de abuso sexual y acusan a la iglesia católica de seguir encubriendo a los abusadores de menores.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Martes 22 de septiembre de 2015
Una encuesta reciente señala que cerca de un 80% de las personas desconfía de la iglesia y considera que ésta encubre los casos de pedofilia. La encuesta evidencia las fuertes críticas a esta institución, especialmente en los casos de abuso de menores y en las políticas de encubrimiento u ocultamiento de la jerarquía sobre estos temas.
La crisis de la Iglesia Católica tiene ribetes mundiales. En la reciente visita del Papa Francisco a EEUU y a la sede de la ONU, las víctimas de abuso solicitaron a éste terminar con la impunidad que consideran reina en la iglesia y exigieron emprender acciones para castigar a los culpables. Esto a raíz de que son escasos los casos que terminan con condenas, ya que la mayoría de los crímenes termina con los culpables trasladados a otras sedes o con prescripción de los casos.
Las organizaciones de víctimas, que alcanzan a miles de personas a nivel mundial, exigieron al Papa una política de “tolerancia cero” ante los delitos de abuso sexual y que los culpables sean castigados. Criticaron las políticas del Papa para mejorar ciertos aspectos de la iglesia, sin embargo indicaron que “el Papa Francisco no ha dado pasos para mejorar la seguridad de los niños”.
Las organizaciones de víctimas entregan cifras espeluznantes: son cientos de miles los niños y niñas que fueron violados o abusados en el mundo, mientras la iglesia y su jerarquía hacía la vista gorda e incluso encubría esta situación. Más aún, algunos de los sacerdotes acusados siguen cumpliendo sus funciones sacerdotales.
La situación en Chile
Las semanas anteriores se dieron a conocer una serie de correos entre monseñor Ezzati y el cardenal Erráruriz, en los que se hablaba de cuestionar la presencia de uno de los acusadores del sacerdote Karadima, en una comisión internacional que investigaría los temas de abuso.
También se conocieron una serie de correos entre el cardenal Erráruriz y el cura Fernando Karadima, donde el primero se refería en términos de “santo” al sacerdote acusado de abusos. Las víctimas de Karadima han cuestionado fuertemente a ambas autoridades por su nulo rol en la defensa de quiénes sufrieron los abusos, indicando incluso que se escondió información o se encubrió a los abusadores. En los correos también se insinúa el pago de dinero a una de las personas que habría incriminado al sacerdote.
Estos días fue presentada en el festival de San Sebastián la película “El Club” de Pablo Larraín, quién señaló que las acciones de la iglesia católica son escandalosas, ya que los correos entre Ezzati y Errázuriz dan cuenta de “un sistema de encubrimiento al padre Karadima”.
La crisis de la Iglesia Católica se enmarca en el cuestionamiento que existe a la mayor parte de las instituciones del régimen de la democracia para ricos, sin embargo la mayor parte de los casos de abuso siguen en la impunidad, lo que significa que los culpalbes no han sido condenados ni castigados.