Se hermana lucha contra imposición de cuotas de 1999 con el #Fuera Porros de la UNAM.
Sábado 22 de septiembre de 2018
A quienes integran la Asamblea Interuniversitaria,
A todas las agrupaciones que nos acompañan.
Agradecemos profundamente se nos permita hacer uso de la palabra.
Somos un grupo de egresados de bachillerato, licenciatura y estudiantes de posgrado de la UNAM, miembros de la comunidad universitaria. En el movimiento estudiantil de 1999-2000 formamos parte del Consejo General de Huelga. En esa lucha representamos a nuestras escuelas y facultades.
Hoy somos personas productivas, contribuimos a sostener este país; nos desempeñamos en el sector público y privado, en la academia y en la investigación, en el trabajo comunitario, en las luchas sociales, en el arte y la cultura.
En 1999 fuimos llamados la generación X porque, según la clase dominante, nuestro interés por el futuro era nulo y vivíamos un presente desprovisto de conciencia social; sin embargo, con nuestra lucha contra el alza de cuotas y por la defensa de la universidad pública y gratuita, demostramos lo contrario.
La burocracia intentó imponer cuotas en la UNAM apelando a nuestro egoísmo e indiferencia argumentando que no nos afectaba porque no serían retroactivas; mientras los medios de comunicación intentaban vendernos la idea de que éramos privilegiados.
Fuimos la generación que dijo NO a la reforma educativa neoliberal que la Rectoría, de filiación priísta, pretendía imponer en la Universidad a través de modificaciones a la Legislación Universitaria y al Reglamento General de Pagos. No sólo demostramos que teníamos conciencia social, sino que lucharíamos hasta el final por la educación pública y gratuita para los hijos del pueblo trabajador de México.
Gracias a nuestra organización democrática, logramos una representación de miles desde la base, con mandato de asambleas, con delegados revocables y rotativos, por salón, semestre, escuela, carrera o facultad. Sin líderes. Esa fue la base de nuestra fuerza, la cual nos permitió resistir más de 9 meses de huelga.
Somos la única generación en la historia de la UNAM que con su lucha ha logrado la destitución de un rector, Francisco Barnés, quien intentó que el gobierno federal rompiera nuestro movimiento con una simulación de intermediación desde el Congreso de la Unión.
Ante la ofensiva que emprendieron los medios de comunicación contra nuestro movimiento, realizamos decenas de marchas masivas, festivas, con consignas transgresoras. Miles de nosotros estábamos en todas las rutas del transporte público de la ciudad y nos desplazamos al interior del país, a las calles, a las plazas públicas y a los mercados, dando a conocer las demandas de nuestro movimiento, los seis puntos de nuestro pliego petitorio, y desmintiendo las calumnias del gobierno. También nos trasladamos a los barrios y al campo a realizar trabajo comunitario, aprendimos del pueblo trabajador y ofrecimos nuestros conocimientos como profesionistas en formación.
Fuimos golpeados y acosados por grupos de choque, porros y policías vestidos de civil al servicio de las autoridades universitarias y del Estado. Resistimos y defendimos nuestros planteles con la fuerza de la organización y llamamos a la clase trabajadora y otras universidades a abrazar nuestra lucha.
Ante las maniobras del gobierno exigimos diálogo público, abierto a todo aquel que quisiera escucharlo, para mostrar al pueblo de México que teníamos la razón.
Enfrentamos una guerra de baja intensidad, respaldada por todas las instituciones y partidos del régimen, encabezada por el gobierno federal y el CISEN, cuyo ataque culminó con la entrada de la PFP y el ejército a la universidad.
El entonces Rector, Juan Ramón de la Fuente, mintió y manipuló para intentar legitimar el uso de la violencia en nuestra contra.
Con la entrada de la Policía Federal Preventiva a todas las escuelas de la UNAM fue violada la autonomía universitaria; vimos a nuestros compañeros encañonados y sacados de Ciudad Universitaria y del auditorio Che Guevara, sin haber cometido delito alguno. Tuvimos miles de órdenes de aprehensión y a más de mil nos llevaron presos con cargos políticos como terrorismo y motín, porque pretendían dar muchos años de cárcel a quienes ellos consideraban “líderes” señalándolos y criminalizándolos.
Gracias al movimiento estudiantil de 1999-2000, 18 generaciones han gozado de una universidad sin cuotas, pagada con los impuestos del pueblo trabajador, no obstante, la burocracia ha avanzado en la elitización de la universidad e impuesto muchos cobros ilegales, ofensiva contra la que a ustedes les toca luchar.
Hoy, cuando la embestida neoliberal inculca la ilusión del “emprendedurismo” y el feliz acceso al mercado, los CGHacheros demostramos desde nuestros lugares de trabajo y estudio, que los universitarios ponemos nuestros conocimientos al servicio del pueblo, el cual pagó y paga la educación.
Asimismo, influimos en el sector público y defendemos sus conquistas, hacemos trabajo comunitario y ciencia con compromiso social.
Hoy miramos su lucha con orgullo y emoción, inevitablemente recordamos viejas batallas y nos sentimos parte solidaria de las suyas, porque sabemos lo que es ser golpeado, reprimido, calumniado, criminalizado, hostigado y violentado.
Queremos dejar claro a esta Asamblea, a los medios de comunicación y a todos aquellos que pretenden intimidarnos y desprestigiarnos, para atacar a su movimiento, que el CGHachero nunca fue ni será sinónimo de porro o de infiltrado. Nuestro movimiento será siempre sinónimo de lucha, de organización democrática y autonomía.
Porque no claudicamos, hemos sido perseguidos, criminalizados y señalados por años. Juan Ramón de la Fuente impulsó miles de sanciones, expulsiones y la persecución a miles de nosotros. Muchos no pudimos titularnos y hemos enfrentado la persecución a donde quiera que vamos.
Hoy los vemos enfrentar los mismos ataques, peligros y maniobras que nosotros vivimos, esta vez con Enrique Graue, quien pretende desconocer su asamblea con una simulación de diálogo y promesas de solución a las demandas del CCH Azcapotzalco.
Asistimos a esta Interuniversitaria, para decirles que como exCGHeros estamos a su lado en la defensa de nuestra universidad, de su autonomía y por una educación pública, gratuita, científica, popular, democrática, libre de violencia de género y libre de porros.
Hace 19 años muchos de nosotros éramos adolescentes, otros pasantes, hoy somos profesionales y ponemos nuestros conocimientos al servicio del movimiento. No están solos y menos derrotados, y si están cansados aquí estamos nosotros para levantarlos.
Dejamos un afectuoso saludo y nuestro apoyo al movimiento estudiantil 2018, el cual, estamos seguros, será recordado como parte de las grandes luchas de la juventud de la mano con la sociedad.
En 1999, dijimos:
Cerramos la universidad hoy, para que esté abierta mañana para las nuevas generaciones, y así ha sido.
Activistas de los siguientes Comités de Huelga del CGH - UNAM 1999-2000. Presos y perseguidos políticos de Juan Ramón de la Fuente.
CCH Sur, CCH Naucalpan, CCH Vallejo, CCH Azcapotzalco, CCH Oriente, Preparatoria 2, Preparatoria 4, Preparatoria 5, Preparatoria 6,
FES Cuautitlán, FES Acatlán, FES Aragón, FES Iztacala, FES Zaragoza,
Escuela Nacional de Trabajo Social, Escuela Nacional de Artes Plásticas,
Facultad de Arquitectura, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Facultad de Contaduría y Administración, Facultad de Derecho, Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Odontología, Facultad de Veterinaria