El famoso “Stacker day” se extenderá desde el 22 de junio hasta fin de mes. Los ritmos de por sí acelerados ya dificultaban el cuidado sanitario. Este “desafío” duplica el ritmo de producción y el riesgo de contagio.
Jueves 18 de junio de 2020 17:01
Casi en simultáneo con el lanzamiento de la publicidad en redes sociales, les empleades de la cadena de comida rápida Burger King se enteraron que la próxima semana tendrían un nuevo evento de “stacker”. Solo que esta vez, no se limitaría a un día sino que se dará, “porque pintó agrandar el Stacker day y transformarlo en Stacker week “, por una semana.
Los ritmos de producción de las fast food se identifican por eso mismo: por ser vertiginosos. Ya a principio de año estos ritmos se apuraron cuando se definió echar personal en varios locales. Esto se tradujo de inmediato en más accidentes por el apuro de cumplir con los pedidos. Las quemaduras con aceite hirviendo se volvieron entonces, un poco más, signo común de les empleades de comida rápida.
Un stacker day consiste en rebajar el sánguche más vendido por la empresa a la mitad de su precio y parte de las ganancias donarlas a ONG’s. La reacción natural de les clientes, es comprar mucho más y abarrotar los locales hasta agolparse contra el mostrador con tal de acceder por un precio relativamente modesto a lo que en fechas habituales es un lujo.
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Como para tener en cuenta: uno de los combo de stacker vale $620. Eso equivale a más de tres veces lo que cobra en una hora de trabajo une empleade escencial de Burger King. Además, en las últimas tres quincenas ni siquiera estuvieron cobrando dado que las fast food adujeron que lo antes depositado (es decir lo depositado por Anses en concepto de ATP), se trataba de un adelanto que les empleades deberían devolver con horas de trabajo.
Desde ya, esta escena del stacker day con local estallado podría entenderse como inverosímil en medio de la pandemia. La entrega se hará por delivery. Ahora bien, esto no significa que preservarán con esto a trabajadorxs y clientes: “ya venimos teniendo varios rush en los últimos días”, contaba Felipe Sánchez, empleado de la cadena. “Cuatro por jornada”, aclara.
Estos “rush” se traducen, casi en un sincericidio, como “prisa” y es la forma en la que les empresaries decidieron denominar a momentos de mucha venta en la que les empleades tienen que apresurar mucho el ritmo. Un stacker day se podría definir, entonces, como un rush agudo y casi constante.
Felipe transmite preocupación ante estos picos de venta donde aún en medio de una pandemia es sumamente difícil disponer de tiempo para lavarse las manos o para ser lo suficientemente cuidadosos con las bandejas que se entregan a les trabajadorxs de plataformas de reparto. Explica que la preocupación de todo esto pasa más que nada por elles y para nada por la patronal a la que lo único que le importa es facturar: gesto que se confirma por parte de estos últimos no solo con el no pago de salarios, sino también con el lanzamiento de esta promoción en un momento probablemente próximo al pico (si es que no estamos ya en él).
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Hay muestras de sobra de que a las patronales no le importamos ni como trabajadroxs esenciales ni como clientes. Claudio Dellecarbonara, diputado del Frente de Izquierda, denunciaba hace pocos días que Coca Cola tiene el 10 % de su personal infectado. McDonald’s, por ejemplo, no tendrá stacker day pero sí ya trascendió que ocultó casos positivos y mantuvo abiertos los locales donde se dieron. Todo esto pasa ante la complicidad del sindicato Pastelero, que desde el comienzo de esta crisis no ha hecho más que dejar pasar ataques, cuando no ser parte clave de los mismos, por ejemplo, en las negociaciones con el Ministerio y las patronales para rebajar salarios.
Desde el Estado, ya el Propio Ginés González García reconoció este viernes que desde el Gobierno descuidaron inicialmente la realización de testeos para la detección de los casos de Covid-19. Mientras, ponen en el centro de su discurso como problema, la responsabilidad individual y un "relajamiento social peligroso". Sin embargo, mientras hacen esto, no toman ninguna medida respecto de las patronales que llevan adelante medidas profundamente irresponsables como la presente. Por el contrario, le brindan subsidios millonarios como la ATP.
La única forma de prevenir el contagio y de cuidar a la gente será organizándonos y poniendo en pie Comités de Higiene y Seguridad de manera independiente en los lugares de trabajo.