El presidente del Banco Central defendió la política monetaria para bajar la inflación y rechazó el reclamo de “crédito blando”. Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat, pidió un dólar más caro.
Miércoles 23 de noviembre de 2016
Fotografía: DyN
Fuente: DyN
El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, defendió hoy ante empresarios industriales la política antiinflacionaria, que tiene, señaló, en la Unión Industrial Argentina (UIA) "quizás a su crítico más acérrimo", y defendió la competitividad cambiaria.
"Atacar la desinflación es atentar contra el crecimiento y nuestra capacidad productiva, tan central para tener una industria sana y pujante", mencionó el titular del Banco Central, durante la 22º Conferencia Industrial que se desarrolló en el complejo Parque Norte, en el barrio de Núñez de la Ciudad de Buenos Aires.
Sturzenegger reclamó apoyo del sector para el proceso de desinflación que registra la economía argentina y criticó el concepto de "créditos blandos".
"Debo decir -y creo que poder decir claramente las cosas, sin que sean leídas como una señal de confrontación, es un aspecto muy constructivo de los nuevos tiempos-, que nuestra política antiinflacionaria ha encontrado en la UIA quizás a su crítico más acérrimo", lanzó el titular del Banco Central.
En esa línea, Sturzenegger también reiteró que el próximo año la autoridad monetaria iniciará un Régimen de Metas de Inflación, con un rango de entre 12 y 17 % para ese año, hasta llegar a un 5 % en 2019. "El instrumento fundamental a través del cual se manejará la política monetaria es la tasa de interés. Si la inflación sube, la tasa de política sube. No hay trayectorias ni senderos prefijados para esta variable", argumentó.
El titular de la entidad monetaria también se refirió a un punto clave reclamado por los industriales: la competitividad del tipo de cambio, al negar que la lucha contra la inflación se base en anclar esa variable.
"El tipo de cambio no es un ancla de nada para este Banco Central, así como tampoco es un elemento que será manipulado adrede como herramienta de corrección", afirmó.
El presidente del Central consideró que durante la gestión de este gobierno se produjeron sustanciales ganancias de competitividad real frente a todos los países que ostentan un rol relevante en el comercio internacional con la Argentina.
"La nueva configuración macroeconómica que se estableció de la mano de este gobierno permitió que las manufacturas argentinas sean un 27 % más competitivas en los mercados internacionales", explicó.
En relación con el costo del crédito, Sturzenegger consideró que es necesaria una tasa de interés real positiva para poder canalizar el ahorro hacia el sistema financiero, y consideró que el concepto "créditos blandos" es una contradicción en sí mismo, "un oximorón".
"En tanto la tasa de interés real que recibe el depositante sea negativa, es imposible que el ahorro se intermedie vía el sector financiero local. Si no hay depósitos, es difícil que pueda abundar el crédito", razonó. El presidente de la entidad monetaria consideró que "entonces se abre un dilema: el eterno pedido del sector industrial por créditos ’blandos’; esa blandura es, a la postre, financiada por los depositantes, mediante una menor tasa de interés pasiva".
"El concepto de ’Créditos blandos’ entra entonces en el universo de lo que se conoce como un ’oximorón’, una contradicción en sí mismo. Si el crédito es blando, no puede existir en cantidades relevantes, porque no hay nadie que lo financie", sentenció.
Sturzenegger proyectó que "Argentina alcanzará finalmente una inflación baja y estable, que esa inflación baja implicará un mayor crecimiento económico, que la menor inflación recuperará el crédito, y creará una sociedad con más igualdad de oportunidades y menores niveles de pobreza".
"Será un esquema macroeconómico predecible, con menor costo del capital, y un tipo de cambio que no será artificialmente desviado de un nivel lógico, permitiéndole que actúe como amortiguador para la actividad económica. Un amortiguador, déjenme que les diga, que Argentina nunca supo construir", concluyó.
La confrontación de Sturzenegger con los industriales tiene como telón de fondo la propia interna del gabinete económico, donde una baja de la tasa de interés que maneja el Banco Central, también es reclamada por el ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Alfonso Prat Gay.
Durante el año, la “bicicleta financiera” promovida por Sturzenegger a través de las tasas altas que se paga a los especuladores contribuyó a la recesión económica y creo una “bola de nieve” de deuda del Banco Central. A la vez, favoreció la apreciación cambiaria que molesta a industriales.
Durante el día de ayer, Cristiano Rattazzi, el presidente de Fiat, señaló que "Un dólar a $ 17,50 no sería tan destructivo”. Algunos industriales reclaman una nueva devaluación que vuelva a atacar el bolsillo de los trabajadores.
La política de Cambiemos tanto como lo que reclaman los industriales implican ataques sobre la clase obrera.