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Red Internacional
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DEBATE. Subjetivismo y Marxismo

En el presente artículo queremos poner en debate algunos elementos de caracterización política, nacional e internacional, que realizó el grupo "Trabajadores al poder" sobre el 2017. Ellos nos plantearon que el capitalismo mundial estaría en una “crisis integral” y que en Chile estaríamos frente a una crisis de la dominación burguesa. Queremos analizar estas definiciones, de lo que consideramos una polémica entre: subjetivismo y marxismo.

Sábado 24 de marzo de 2018

Para esto, abordaremos tres problemas teóricos que a nuestro entender, se desprenden de las definiciones de Trabajadores al poder: i) Las categorías de análisis marxista: época, situación y coyuntura ii) El problema del “Catastrofismo” y iii) La importancia de la política, de las direcciones y partidos dentro del método materialista.
No pretendemos utilizar esta discusión como esquema, más bien para tener un marco que nos permita abordar el razonamiento de Trabajadores al poder y su orientación política durante el 2017, entre ellos la política frente al tan bullado “ciclo electoral”.
Acaba de asumir un gobierno de derecha en Chile, identificar los cambios en la situación y coyuntura es preponderante, pero ¿Cómo aproximarnos a una lectura acertada?

La tesis de la “crisis integral del capitalismo”

En el artículo mencionan “hemos establecido que el Capitalismo se encuentra hoy en una profunda crisis integral, que ha devenido en el enfrentamiento interimperialista y en un proceso de descomposición cada día más se describe desde esta definición el rol contra insurgente del Estado y la lucha entre potencias imperialistas como fenómeno que atravesaría el conjunto de los intereses mundiales, que además abre un proceso de cuestionamiento a las instituciones, a la cultura y un ascenso general en la lucha de masas" (1)

Por crisis integral del capitalismo, entendemos con esto, una crisis capitalista en todos sus frentes: económico, político y social. Se menciona que el capitalismo no puede más que avanzar en su descomposición por cuestiones objetivas. Este marco estratégico los hace deducir que la lucha por no+afp podría llevar a un enfrentamiento revolucionario en nuestro país.

2017: La lucha contra las afp puede abrir una crisis revolucionaria en Chile

Un razonamiento similar se hace a la hora de visualizar la situación nacional en donde primaria también un alza en la lucha de masas, aparejado por la crisis de legitimidad de las principales instituciones heredadas de la dictadura atravesados por la corrupción, incluidos también el aparato represivo del estado: FFAA, carabineros, etc. Mencionan: “La consecuencia inmediata de esta respuesta de lucha de los trabajadores y los pueblos frente al enemigo capitalista, ha sido la inmediata apertura de un periodo de crisis de legitimidad que al entroncarse con la crisis económica mundial, ha comenzado a resquebrajar el entramado hegemónico de la dominación burguesa” (2)
Se pone de relieve con central importancia que si son cuestionados los pilares del modelo se devendrá una reacción armada de parte del Estado y que estaríamos ante la disputa por el poder. Es decir, la crisis de legitimidad podría transformarse en crisis revolucionaria.
De esta definición se desprende que la agitación en el parlamento no sería más que oportunismo (sin distinción programática ni política), que la “táctica” para la situación política, debe ser “profundizar la crisis de legitimidad y transformarla en crisis de gobernabilidad”.(3)

Categorías de análisis marxista
El marxismo revolucionario utiliza tres categorías que nos permiten medir la realidad de manera científica: Época, situación política y coyuntura. En el análisis exhaustivo de cada una de estas categorías se desprenden conclusiones que permiten prever escenarios en el tiempo, definir políticas y proponer tácticas de acción en función de una estrategia.
Lenin decía que confundir estas categorías y de ahí desprender una orientación sin temporalidad era el peor error teórico que se podía cometer, por lo mismo el método para la definición política era “análisis concreto de situación concreta”.
Lo complejo y trágico, de las definiciones que realiza Trabajadores al poder es que, por desgracia no definen un tiempo concreto para su desarrollo. No sabemos en qué momento, bajo que dinámicas, con qué factores, con que fuerzas en pugna, podrían darse las situaciones descritas.

Se da a entender que por cuestiones meramente objetivas el capitalismo estaría en un estado de colapso y la situación en Chile daría mecánicamente una disputa por el poder. ¿En cuánto tiempo? ¿Dos, tres, diez años? ¿Qué debe hacer el partido durante ese tiempo? ¿Debe hacer lo mismo sin importar situación o coyuntura? ¿Por qué? Esta es la pregunta que los revolucionarios nos hacemos ¡En cuanto tiempo!
Sobre la definición de “crisis del entramado de dominación burguesa”, nos gustaría conocer los fundamentos científicos para hacer tal definición. Compartimos que puede haber elementos reflejados en la reconfiguración del régimen, pero hay que precisar. Pues tiene el peligro de confundir las tendencias estructurales generales de la época (crisis del capitalismo y sus contradicciones históricas) con la situación y la coyuntura. El efecto que trae esto es: subestimar las fuerzas de la burguesía y sobre estimar las fuerzas de la izquierda. De este análisis, una orientación aventurera es lo mínimo que puede desprenderse.

Los marxistas revolucionarios y el “catastrofismo”
El análisis de Trabajadores al poder es, a nuestro entender, un análisis subjetivista. Para abordar este razonamiento, traeremos a colación, las discusiones de los cuatro primeros congresos de la internacional comunista, es decir el periodo de 1917-1924 que consideramos aportan a la reflexión. Nos apoyaremos en los escritos de Lenin y Trotsky en polémica con la corriente italiana, Alemana y Holandesa, contra el denominado “catastrofismo”. La ofensiva permanente y el rechazo a las tareas obligatorias para el trabajo en el movimiento de masas. Abordaremos en esta misma dirección, una discusión específica que realiza Trotsky durante los años 30.
La internacional polemizo con la idea de “derrumbe inminente” del capitalismo poniendo límites a las caracterizaciones que carecían de mostrar fases concretas. Para realizar una definición sobre la dinámica del capitalismo, recomendaban considerar los equilibrios y desequilibrios económicos, las maniobras temporales de las potencias, flujos y reflujos, con el objetivo evidenciar el tiempo concreto de la política.

Trotsky plantea: “El equilibrio capitalista es un fenómeno complicado; el régimen capitalista construye ese equilibrio, lo rompe, lo reconstruye y lo rompe otra vez, ensanchando, de paso, los límites de su dominio. En la esfera económica, estas constantes rupturas y restauraciones del equilibrio toman la forma de crisis y booms. En la esfera de las relaciones entre clases, la ruptura del equilibrio consiste en huelgas, en lock-outs, en lucha revolucionaria. En la esfera de las relaciones entre estados, la ruptura del equilibrio es la guerra, o bien, más solapadamente, la guerra de las tarifas aduaneras, la guerra económica o bloqueo. El capitalismo posee entonces un equilibrio dinámico, el cual está siempre en proceso de ruptura o restauración. Al mismo tiempo, semejante equilibrio posee gran fuerza de resistencia; la prueba mejor que tenemos de ella es que aún existe el mundo capitalista.” (4)

En el folleto “Izquierdismo: la enfermedad infantil del comunismo” escrito por Lenin en 1920, se ponen en discusión los fundamentos de este razonamiento. Que combina una idea espontaneísta de que la crisis llevaría al triunfo de la revolución, y una visión “putschista”, de que por medio de acciones ejemplares y una ofensiva permanente se lograría el mismo objetivo. Estos planteos rechazaban las tareas preparatorias obligatorias para ganar influencia en el movimiento de masas, que incluía la agitación en los parlamentos reaccionarios y la intervención en los sindicatos de todo tipo. Lenin hace hincapié en estos elementos pues buscaba evitar que los partidos comunistas se aislaran y por esta vía claudicaran al avance de las variantes socialdemócratas o reformistas en la dirección de los sindicatos o inclusive a la emergencia del fascismo.(5)

La noción de los catastrofistas devaluaba, en última instancia, la fuerza concreta del partido para encarar un ascenso revolucionario.
Desde otro aspecto, para la elaboración de caracterizaciones y evaluar las fluctuaciones en la conciencia de las masas, durante los años 30, Trotsky menciona: "El estado de ánimo político del proletariado no cambia automáticamente en una misma dirección. La lucha de clases muestra alzas seguidas de bajas, marejadas y reflujos, según las complejas combinaciones de las circunstancias ideológicas y materiales, tanto nacionales como internacionales. Un alza de las masas que no es aprovechada o es mal aprovechada se revierte y culmina en un período de reflujo, del que las masas se recuperan tarde o temprano bajo la influencia de nuevos estímulos” (6)

Consideramos que las revoluciones no caen del cielo. Para que una situación con rasgos pre revolucionario se transforme en una situación revolucionaria se necesite un partido, de vanguardia con influencia de masas que cuestione el poder burgués. Este cuestionamiento no puede darse espontáneamente, por más que queramos que así sea. Por eso pensar la correlación de fuerzas concreta entre partidos es fundamental para realizar una caracterización política.

La importancia de la política en el método materialista
En la introducción al libro “La lucha de clases en Francia” de Marx, Engels plantea que no basta con realizar un seguimiento a las tendencias económicas generales. Fundamental en el método materialista es seguir con atención la política, los partidos y sus vaivenes, pues son reflejo de la correlación de fuerza entre las clases y son expresiones de las clases.

Menciona “Una visión clara de conjunto sobre la historia económica de un periodo dado no puede conseguirse nunca en el momento mismo, sino solo con posterioridad, después de haber reunido y tamizado los materiales. La estadística es un medio auxiliar necesario para esto, y la estadística va siempre a la zaga, rengueando. Por eso, cuando se trata de la historia contemporánea corriente, se verá uno forzado con harta frecuencia a considerar este factor, el más decisivo, como un factor constante, a considerar como dada para todo el periodo y comenzar el periodo en cuestión, o a no tener en cuenta más que aquellos cambios operados en esta situación, que por derivar de acontecimientos patentes sean también patentes y claros. Por esta razón, aquí el método materialista tendrá que limitarse, con harta frecuencia, a reducir los conflictos políticos a las luchas de intereses de las clases sociales y fracciones de clases existentes, determinadas por el desarrollo económico, y a poner de manifiesto que los partidos políticos son la expresión política más o menos adecuada de estas mismas clases y fracciones de clases” (7)
Una cuestión que llama la atención en el análisis de trabajadores al poder, es la subestimación de la política y la relación entre los partidos. A nuestro entender el surgimiento del Frente Amplio implica un obstáculo importante para los revolucionarios, pensar cómo combatirlo es una tarea fundamental impuesta por la situación política. No puede eludirse.

Caracterizaciones atemporales y sus consecuencias

Trabajadores al poder podría responder sobre la situación en Chile. Si lo que estuvo al centro el 2017 fue una crisis que pudo transformarse en crisis de gobernabilidad ¿Porque voto casi el 50% de la población, triunfo la derecha y se fortaleció un fenómeno neo reformista con más de 20 parlamentarios? ¿No abra una situación intermedia o “transitoria”? ¿Una coyuntura marcada por una serie de elementos que deben obligar a la izquierda a buscar herramientas para ampliar su influencia?
De las caracterizaciones que realizamos se desprende nuestra práctica política. Dicha organización se propuso desatar la crisis de los poderosos. ¿Cómo van a realizar el balance de una táctica de la cual carecen de la fuerza para imponer? Es un criterio mínimo a considerar para realizar un balance serio.

El problema de Trabajadores al poder, a nuestro entender, es producto del eclecticismo ideológico que arrastran las organizaciones de matriz mirista, que se acentuaron de manera importante durante los 80-90.(7)

Coincidimos con Trabajadores al poder, que el parlamento burgués es solo el revestimiento político de una democracia para ricos. Creemos que los revolucionarios debemos buscar sepultar estas instituciones con los métodos insurreccionales de masas, sentando las bases de un estado basado en la organización obrera y popular. Pero no basta con declamaciones.

Este 2018 pondrá en movimiento todo lo que la izquierda hizo o no el 2017 ¿Cuánto nos esforzamos para mostrar una alternativa?

El PTR no podría decir que esta exento de cometer errores. Pero si, pretendemos educarnos en un método marxista combatiendo los análisis subjetivistas para la elaboración política, sin ser tajantes en esto, es imposible identificar errores y corregirlos. Por esto diferenciar subjetivismo de marxismo es fundamental.

(1) https://unicasolucionrevolucion.wordpress.com/

(2) Idem

(3) “En este punto, en la identificación de la crisis de legitimidad hemos planteado que esta es la característica del periodo, de un periodo de crisis económica que entronca con un periodo de alza sostenida, aun cuando de alza leve de la lucha de masas y que esos dos aspectos han declarado tácitamente la ocurrencia de la crisis de legitimidad, y como respuesta política, como apuesta hemos planteado la táctica de la ingobernabilidad”

(4)Informe sobre la crisis económica mundial y las nuevas tareas de la Internacional Comunista, 1921

(5) Muchas de estas corrientes, menciona, solo se habían formado en el estudio de “El estado y la revolución” que podríamos decir es el ABC del marxismo revolucionario, pero desconocían el abanico de táctica y estrategia que constituia la III internacional

(6) El “Tercer período” de los errores de la Internacional Comunista, 1930. León Trotsky

(7) Por eclecticismo ideológico entendemos la mezcla de estrategias revolucionarias que realizan estas corrientes, cuestión que las vuelve inconsistentes cuando la situación política obliga a tomar definiciones.


Alejandra Valderrama

Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile