Las desigualdades sociales y económicas son abismantes. Mientras los Gerentes ganan sueldos promedios de $22 millones mensuales, e incluso más; el 74% de la clase trabajadora recibe menos de $400 mil, el 50,5% menos de $260 mil y el 81% por debajo de los $500 mil. Por su parte, algunos parlamentarios plantean “rebajarse” el sueldo, manteniendo sus vidas de gerentes y empresarios. Ni cerca de la realidad de la mayoría de la población.
Jueves 24 de septiembre de 2015
Corruptos, explotadores y millonarios, tres palabras que definen a los Gerentes, ese grupo parte de la elite chilena que vive a costa del trabajo y la explotación de millones de personas; el mismo sector que se ve inmiscuido en casos de corrupción, cohecho y negocios fraudulentos, y que en la actualidad obtiene un sueldo promedio de $22 millones mensuales. ¿Qué vida, no?
Es así como, por ejemplo, el ex gerente general de SQM, Patricio Contesse, obtenía una remuneración bruta mensual de $ 52,7 millones, realidad que está totalmente alejada de la vida cotidiana de millones de trabajadores que son parte de la única clase social que produce las riquezas en todo el mundo, pero que debido a esta sociedad de clases, vive en la miseria y en total desigualdad. Mientras más de la mitad de la clase trabajadora recibe menos de $260 mil, en Potash Corp - empresa competidora de SQM- su CFO, Wayne R. Brownlee, ganó en 2014 un sueldo anual de US$ 3,4 millones, según informó Reuters.
Basta con recordar a Hugo Bravo, quien era un “simple gerente” de la empresa Penta con un sueldo mensual de $36 millones, para comprender que esta sociedad de clases lo único que tiene para ofrecerles a los millones de trabajadores que mantienen en pie al país y al mundo entero, son sueldos de hambre, trabajos precarios, miseria, desigualdad e injusticia.
Los parlamentarios con vidas de gerentes y empresarios
La desfachatez no sólo corre por las venas de gerentes y empresarios, también traspasa las paredes del Congreso Nacional, del Parlamento, de La Moneda, de los partidos políticos patronales. La vida de los cuestionados parlamentarios y funcionarios públicos del país, es prácticamente igual a la de un gerente general de una Pyme, donde promedian un sueldo de $6,5 millones al mes y pueden llegar a obtener $8,5 millones. Es así como en la actualidad los parlamentarios- integrantes de partidos políticos burgueses y corruptos- reciben remuneraciones de $8, 6 millones, mientras quieren hacerle creer a la mayoría de la población que legislan a favor de los intereses de la clase trabajadora y sectores precarizados.
Por otro lado, hay algunos parlamentarios que han querido llevar adelante una verdadera farsa; como fue en su momento Boric (Izquierda Autónoma) y Jackson (Revolución Democrática), quienes propusieron un proyecto de ley que establecía que el sueldo parlamentario tuviese un tope de 20 veces el sueldo mínimo, es decir, que pudiese llegar perfectamente a los $4,8 millones al mes. Gran generosidad por parte de un sector de la “bancada estudiantil”.
En la misma vereda de la hipocresía se encuentran los parlamentarios Camila Vallejo- quien en su momento se opuso a la propuesta planteada por Boric y Jackson- Karol Cariola, nuevamente Giorgio Jackson, Daniel Melo y Vlado Mirosevic. Los diputados presentaron una propuesta de seis puntos en la que plantean “eliminar privilegios innecesarios que actualmente benefician a los parlamentarios, ministros y las principales autoridades del sector público”, estableciendo que el sueldo del Presidente sea de $5 millones y $4,5 millones para ministros y parlamentarios. Unos $300 mil menos que la primera propuesta, lo mismo que reciben millones de obreras y obreros, claro que trabajando extenuantes jornadas laborales, algo imposible para las vidas de los funcionarios públicos actuales.
Que todo funcionario o legislador gane lo mismo que una maestra
Este es el lema del proyecto de ley enviado por parlamentarios del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), en Argentina, donde la senadora mendocina Noelia Barbeito- militante del Partido de los Trabajadores Socialistas- presentó dicha propuesta con el objetivo de que todo funcionario público gane lo mismo que una maestra. Totalmente diferente a la idea de “igualdad” de Boric, Jackson, Vallejos, y unos cuantos más que creen que ganando como un gerente van a saber lo que es vivir como la mayoría de la sociedad.
La rebaja o no rebaja de los sueldos de parlamentarios, funcionarios públicos en general, gerentes, entre otros acomodados, no se trata de una “suma y resta”, tiene que ver con una cuestión de clase, de tener claridad para qué sector de la sociedad se legisla, se lucha, se piensa. En este sentido, queda más que claro que el grupo “gerentes” es parte de la clase burguesa, del sector más acomodado de la sociedad chilena, mientras que los parlamentarios mencionados- y el conjunto de la casta política- legislan para ricos y empresarios, para mantener la estructura de esta sociedad de clases intacta. Sus vidas no tienen ninguna relación con la realidad de la mayoría del país y del mundo.