El representante de EE. UU. afirmó que “no veo un problema” ante la falta de propuestas en los asuntos claves que reclaman los socios. Hoy y mañana continuarán las reuniones del NAFTA.
Martes 26 de septiembre de 2017

Funcionarios de México, Estados Unidos y Canadá se reunieron en Ottawa para una tercera ronda de negociaciones para “actualizar” el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La delegación de EE.UU. debe presentar sus propuestas sobre los asuntos más complicados, pero aún no se dieron a conocer. John Melle, representante de Estados Unidos, afirmó al respecto que “estamos trabajando muy duro así que no veo un problema”, y agregó que “nos estamos moviendo de acuerdo al calendario, así que es muy ambicioso”.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, adelantó ayer que se vienen días duros para los negociadores que intentan modernizar el TLCAN. “Las negociaciones aún están en marcha y por supuesto habrá discusiones más difíciles en algunos casos que en otros”, sostuvo Trudeau en una conferencia de prensa.
Según publicó Reuters, los representantes estadounidenses sólo revelarán parcialmente un nuevo texto en Ottawa sobre el cambio de un capítulo clave sobre inversiones bajo el TLCAN.
Los representantes de Canadá afirmaron que aún es posible cumplir con el plazo de fin de año, pero confesaron que existen grandes incertidumbres sobre dicho plazo.
El negociador canadiense declaró el domingo que no espera que la parte estadounidense presente propuestas sobre los temas que están en disputa. Se trata de medidas sobre el sector lácteo y normas más estrictas para los componentes norteamericanos en los autos.
Kenneth Smith, jefe negociador mexicano, declaró a periodistas el domingo que “sentimos que hay un positivo ambiente en las negociaciones”.
La canciller canadiense, Chrystia Freeland, Lighthizer y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo se reunirán en Ottawa hoy y miércoles, los últimos dos días de la tercera ronda de negociaciones.
El TLCAN genera más de 1 billón de dólares anuales en comercio entre los tres países, significa el 39 % del producto interno bruto de Canadá y el 49 % del PIB de México, y el 5 % del de Estados Unidos. El atractivo para las empresas norteamericanas que se radicaron en México son los bajos salarios de ese país, que son en promedio entre 8 y 10 veces menores que los pagados en Estados Unidos.