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Red Internacional
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Cultura. Taller de murga uruguaya de Ernesto “Tito” Torres en Chile (Parte 1)

El pasado 11 de Julio el destacado murguista Ernesto “Tito” Torres realizó un taller para murguistas chilenos, un importante evento para un género que está empezando a echar raíces en Chile y una escena que está levantándose de a poco.

Miércoles 24 de agosto de 2016

“…Todo lo que quise decir sobre lo que es la murga, es lo que es para mí como chileno, en un lugar….”

El lunes 11 de Julio se realizó el Taller de murga estilo uruguayo dictado Ernesto “Tito” Torres, en la sede de Música de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano en Huérfanos con Maturana, frente a la Plaza Brasil, organizada también por la Murga Peras del Olmo. Ernesto Torres es un famoso murguista uruguayo que participa en la murga Diablos Verdes, murga que se ha destacado por su tradición obrera la cual viene desde sus orígenes vinculados directamente al sindicato del vidrio en Montevideo, siendo una reconocida murga de izquierda hoy mantiene un lugar importante en la competencia del Carnaval Mayor de Montevideo.

Para la murga La Conspiración, el taller que nos entregó Tito tiene un significado muy especial, que creemos, no es al azar. En Septiembre del año 2014 Tito Torres vino a Chile y dictó también un taller en Santiago, también en el barrio Brasil, donde asistimos integrantes de las murgas La Urdemales, Zamba y Canuta, La Antiburga, La Conspiración y murga La Dispersa -que luego se transformó en La Kiltra y La Clandestina, murgas porteñas-. En esa oportunidad Tito se enfocó en presentarnos el género, centrado un poco más en lo técnico sin quitar el acento en lo político, fue una instancia donde el murguista nos entregó elementos para acercarnos más al estilo desde nuestros propios contextos. En cambio, en este último taller hubo una reflexión distinta donde nos llamó a pensar a todas y todos los murguistas chilenos de dónde viene, dónde está y hacia dónde va la murga en Chile. Para la murga La Conspiración la murga en Chile tiene una misión, que es aprender de la experiencia uruguaya para sacar las mejores lecciones y así poder construir en Chile nuestra propia barriada y poner este hermoso arte al servicio de la clase trabajadora, como plantea Tito desde la calle.

Queremos agradecer infinitamente a Tito por su dedicación y cariño, así como también a las y los compañeros de la murga Peras del Olmo.

¡Arriba la Murga!
¡Arriba el Carnaval!

“Primero aclarar que yo no soy chileno, nací en Uruguay, a los meses de nacido me trajeron para Chile y volví a Uruguay a los 21 años. Cuando los veo, me veo reflejado en mis inicios, en esos momentos de locura, de haber estado concursando en 4 murgas.

Cuando llegue a la facultad me dijeron:

  •  ¿Querés ir al Mamut? Y fui. Estaban todos bailando cantando y tocando la batería y dije:
  •  ¿Y estos ridículos? Vino el director y me dijo:
  •  ¿Querés cantar? Le dije:
  •  No voy a cantar. Me dijo:
  •  Animate, nos falta gente.

    Esa murga era la Catonga -la murga donde debutó-, les gustaba mucho la nueva milonga, que era lo que me gustaba, o lo que quería hacer. Me fui a cantar de primo. Me levanto, me pongo a cantar y me iba poniendo cada vez de atrás de quien estaba al lado mío. De apoco me fui soltando y empecé a conocer como vivían culturalmente, y la murga como género. Me empecé adaptar a ese espacio que es la murga. Casi un mes después no toco cantar en Don Bosco, con trajes reciclados todo muy lindo, lleno de gente.

    Me baje diciendo:

  •  Que salado que soy, que lindo que canto, nadie me puede ganar. Era una euforia que tenía encima y no podía controlar.
  •  Nos vamos a quedar un rato para que llegue otra murga –me dicen-.
    Me quede esperando que llegue la otra murguita para ver. Quede impresionado con los trajes, eran bellísimos y enormes. Salen sombras gigantes, empieza a tocar la batería, me empecé a acomodar y de apoco me fui achicando. Cuando aparecen las luces de colores… aparece la Contrafarsa. Y me terminé de desinflar –jajaja-. Ahí descubrí otro mundo Yo me empecé a sentir identificado con ese estilo de murga”.

    Tres tipos de murga

    “Después conocí que existían tres tipos de murga, tipos sociopolíticos de murga, donde eran más los colorados, frente amplio –hoy-, y los blancos. Empecé a investigar y ahí aparecieron las murgas de La Unión, donde sale Saltimbanqui que es la que más me llena como canta, la que distribuye más voces y del segundo a la tercia cantan con una fuerza que son de otro planeta, que me encanta, a pesar que es de un partido político que la verdad yo no sigo. Y aparece la murga de La Teja, que es lo que yo más conozco por los Diablos Verdes. Es una murga con un pensamiento político en relación a los trabajadores. Donde ensayo yo se hizo la primera asamblea de trabajadores en la dictadura, y de ahí sale La Reina de la Teja, y Diablos Verdes. Al tiempo después, ya más moderno, aparecen las murgas de Sayago, que es la que vi en el ’98, la Contrafarsa. Pensé que me iba a hacer fanático, pero cuando empecé a ver otras murgas me enamoré más de otras.

    Si ven la batería de Los Saltimbanquis, de la murga de La Teja o de Sayago van a ver que son tres cosas distintas. Se nota también las tres formas distintas de cantar, la gente que entra a Diablos Verdes, Contrafarsa, La Reina de la Teja, a Araca la Cana, son seleccionadas, no entra cualquier personas por más que sepa cantar, es el timbre que tenga. La murga tiene que mantener un timbre, yo soy una persona que no me destaco en los solos, pero me destaco en la cuerda, las notas arriba las mantengo. Se trata de que la voz de la murga no sea tan limpia, de que haya suciedades. En los arreglos también, por eso es que Saltimbanquis utilizan el canto nasal. A muchos músicos, gente que estudia canto, los han destruido. Conozco tenores que cantando murga se han desgarrado la garganta, pidiendo un mes de licencia”.

    De dónde viene y hacia dónde va la murga

    “Cada murga nace desde la calle, eso es lo que engloba al género más allá de lo político que es lo que expresan cuando cantan. La murga, si bien tiene una hinchada que es bastante grande, es fiel, pero esencialmente en el barrio, vas por la calle, te ven y te invitan a la casa a comer.

    La murga yo la veo como un movimiento social, hay distintos movimientos sociales que pelean por la legalización de alguna cosa. En Uruguay, por ejemplo, hace poco la legalización de la marihuana. Se transforman de alguna forma en instituyentes, terminan instituyendo cosas. La murga debe pararse en un lugar instituyente para imponer algo distinto a lo que está instalado en cuanto a lo político como en lo social.

    Quien escribe murga lo van a ver siempre leyendo diarios o noticias. Debe preguntarse: ¿qué es esto que aparece en cuanto a lo social? Preguntarse si esto que está apareciendo es para encerrar a la gente, o para cambiar y mejorar lo que ya está. En Uruguay empezó lo de la delincuencia, hoy la gente está poniendo rejas encerrándose en sus casas“.