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Red Internacional
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RESEÑA DE LIBROS. Tea Rooms: Mujeres obreras

Tea Rooms: Mujeres obreras (1934) fue recuperada y reeditada por la editorial Hoja de la ta en mayo de 2016.

Clara Mallo Madrid | @ClaraMallo

Viernes 8 de septiembre de 2017 19:34

La situación de la mujer que presenta su autora Luisa Carnés y la actualidad de los debates abiertos a través de su protagonista Matilde, una joven empleada en un Salón de té madrileño hacen que no haya pasado el tiempo para esta novela. Una impactante cercanía con Matilde nos atrapa.

Luisa Carnés nació el 5 de enero de 1905 en el seno de una familia humilde. Siendo la mayor de 6 hermanos a los 11 años se vio obligada a dejar la escuela para comenzar a trabajar. Su primera experiencia como obrera fue larga. Sus años de infancia y juventud transcurrieron en un taller de sombreros dirigido por su tía. Después de esta etapa trabajó en el obrador de una pastelería, como telefonista, mecanógrafa, y más tarde como camarera en un salón de té -experiencia que le inspiró para escribir Tea Rooms-. Desde muy temprana edad, aprovechando el poco tiempo que le dejaban sus largas jornadas en el taller de sombreros comenzó a acercarse a la lectura. Se sumergió en los folletines publicados en prensa y en las novelas de segunda mano. Así es como conoció las grandes obras de la literatura universal. De todos los grandes autores le impactaron los rusos, las obras de Tolstoi y Dostoievsky marcarán su estilo e inspirarán personajes y temas.

En 1926 vio publicado su primer cuento en la revista La voz. En 1928 aparecerá su primera obra impresa Peregrinos del calvario, una serie de tres novelas cortas. Más tarde publicará su primera novela Natacha (1930) que recibió una gran acogida por parte de la crítica. El origen de la autora de estos relatos y novelas, una trabajadora alejada de los ambientes culturales del momento, impactó a la crítica. Aunque con sus primeras publicaciones gozó de cierta fama esto no le permitió hasta más adelante abandonar su condición de asalariada. Durante muchos años, Luisa dividió su tiempo entre largas jornadas en obradores, oficinas y salones y noches de escritura. Seguramente en 1929 fue contratada por la editorial CIAP donde trabajó hasta el cierre de la misma en 1931 y será a partir de este momento cuando Luisa comienza a dedicarse a la escritura enteramente sin no pocos esfuerzos. Se centró así en la escritura de pequeños cuentos y en artículos para prensa tratando de conseguir ingresos.

Los relatos de la autora reflejan sus inquietudes, preocupaciones propias de su experiencia, de su pertenencia de clase. La realidad social, la vida de los trabajadores, las condiciones laborales, la situación de las mujeres, las relaciones personales, la familia... Muchas de las protagonistas de sus obras son jóvenes trabajadoras. La protagonista de su primera novela Natacha, es una joven trabajadora de un taller. En Tea Rooms del mismo modo presenta a Matilde una joven empleada en un salón de té madrileño. En estas novelas Luisa Carnés plantea el surgimiento de una nueva mujer en la España de la época. La situación de la nueva mujer trabajadora que se expresa a través de problemáticas en el trabajo, la familia y otros ámbitos. Luisa Carnés introduce en Tea Rooms importantes debates que atraviesan la situación de la nueva mujer como la prostitución, la maternidad, las relaciones o las condiciones del trabajo asalariado femenino.

La nueva mujer en la obra de Luisa Carnés

La realidad capitalista contemporánea parece esforzarse en forjar un tipo de mujer más próximo, en cuanto a la formación de su espíritu, incomparablemente más parecido al hombre que a la mujer antigua. (...) La transformación de la mentalidad de la mujer, se lleva a cabo ante todo, y muy especialmente en las profundidades sociales, allí donde, bajo el azote del hambre, se produce la adaptación de la obrera a las condiciones radicalmente transformadoras de su experiencia. (Alejandra Kollontai, La nueva mujer. 1918)

Así definía Alejandra Kollontai los cambios en la condición de la mujer contemporánea en un texto de gran impacto titulado La nueva mujer. Para argumentar su aparición y diferenciar a la mujer contemporánea de la(s) mujer(es) del pasado elegía el recurso de la literatura. Un paseo por la literatura de los últimos tiempos servía a Kollontai para definir las mujeres del pasado y llegar hasta Matilde, Tatiana y Teresa, protagonistas actuales. Ni los autores más ávidos de la literatura del XIX advirtieron a la nueva mujer. Se equivocaron presentando lo que ellos creían heroínas pero que muy lejos estaban ya de la más que real nueva mujer. Ni Flaubert ni Tolstoi ni Zola supieron ver la mujer nueva. "Tan solo la literatura de los últimos 15 años, tan solo los más recientes autores y especialmente las escritoras ya no han podido silenciar el tipo naciente". Kollontai se refiere así a la llegada de la nueva mujer a la literatura.

La nueva mujer que Kollontai personalizó en cierta ocasión en Matilde, se presenta de nuevo en la literatura española y no de forma casual con el mismo nombre. Matilde, la protagonista de Tea Rooms, una "joven obrera, solitaria y pobre, orgullosa de ser lo que es, orgullosa de su fuerza interior, de su independencia." Así es como Kollontai define en 1918 a la nueva mujer, y así es como Luisa Carnes construye a la joven Matilde.

Luisa Carnés es precoz presentando al nuevo tipo de mujer en la literatura española. Matilde expresa esa nueva mujer, un tipo desconocido hasta el momento en las letras españolas, una mujer que afirma su personalidad, que protesta contra la múltiple esclavitud de la mujer bajo el Estado, la familia, la sociedad. Una mujer que lucha por sus derechos.

Pero para la mujer nueva no hay sitio ni en la vida ni en la literatura, ni en la realidad ni en la ficción. Mujeres nuevas sienten la opresión, se asfixian en la vida, en el tranvía, en su casa, en la fábrica, en la oficina o detrás del mostrador como Matilde en el salón de té.

"Pero Matilde no teme a la vida". Matilde llegó a la ciudad, llena de juventud, frescura y fuerza fue al taller, al salón, a la oficina, a la fábrica y empezó a trabajar. La ciudad y la vida moderna la engulló. Pero Matilde no teme a la vida, orgullosa de ser lo que es y de su independencia. Cada página de su vida hace crecer a Matilde, tomar mayor conciencia de su independencia. Los obstáculos que le presenta la vida, el salón, o su familia la fortalecen.

Pero la mujer nueva que vemos en Matilde no es fruto de heroicos esfuerzos individuales. Surge de los cientos de miles de mujeres vestidas de gris que viven en celdas de ladrillo, que viajan diariamente en tranvía y que sirven en salones. Matilde ha adquirido gran conciencia, pero comparte golpes y esfuerzo con Antonia, Paca y Laura, sus compañeras del Salón. Una nueva realidad se esfuerza en cambiar la mentalidad y el espíritu de miles de mujeres sobre todo en lo más profundo de la sociedad, donde más se siente el hambre.

Matilde expresa esa individualidad consciente de su opresión que se alza contra toda servidumbre y que a diferencia de la esclava impersonal del pasado su conciencia es el mejor aliado para cumplir la misión social del proletariado.

Seguro no fue difícil para Luisa Carnés crear a Matilde, una mujer cargada de conciencia. Como desarrolla Kollontai, la nueva mujer surge en la vida y más tarde se expresa en la literatura. La relación entre Matilde y Luisa es muy estrecha. Lo vemos en su vida y en su obra con tientes autobiográficos. Luisa puedo conocer a Matilde en sus años de trabajo, la encontró en ella misma y en sus compañeras del taller, del obrador y del salón. En lo teórico, Luisa Carnés pudo además conocer los debates que se dieron en la época incluso en el plano internacional y quizás conoció algunos de las escritos de Kollontai. Escribió en la prensa de la época sobre todo temas relacionados con la cuestión de la mujer. Durante la guerra colaboró con varias revistas cercanas al PCE, organización de la que fue militante por lo que no fue ajena a estos debates. Con todo ello puedo crear a Matilde, Paca, Laura y el resto de empleadas del salón y pudo reflejar con ellas la nueva situación de la mujer en la España de la época.