El viernes pasado, desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y el Consejo Nacional de Educación dieron el anuncio que Danza y Teatro serán incorporados en terceros y cuartos medios. El diseño de los programas de estudio de las asignaturas, será desarrollado por entidades gremiales y sectores de la academia.
Domingo 19 de mayo de 2019
En el marco de la semana de la Educación Artística, la Ministra Consuelo Valdés se refirió a la propuesta y catalogó como un paso importante para la ampliación de la educación artística en las y los estudiantes, abriendo una ventana de conocimiento por medio de la educación y experimentación práctica del teatro y la danza.
La propuesta fue presentada por el Ministerio de Educación, y apoyada por el Ministerio de las Culturas, lo que implicaría que teatro y danza se sumen en el bloque de Artes Visuales y Música. Lo anterior, operaría tanto para los colegios Científico- Humanista, como para los colegios de tipo técnico- profesional, considerando 3 horas semanales.
El planteamiento, es parte también de los intentos que ha tenido la Nueva Mayoría desde el año 2016, en la cámara de diputados, en la que se pretendía instalar desde la básica y la media el teatro, como una forma de desarrollo integral de los niños, niñas y jóvenes, así como en la formación de la educación superior de pedagogos teatrales en "número y calidad que se requiera".
Si bien el proyecto era positivo en función de poner énfasis en el desarrollo de las habilidades socioemocionales, cognitivas, psicomotoras y afectivas, surgen algunas interrogantes;la discusión de cuántas horas necesitan las y los estudiantes para un aprendizaje significativo, qué implica estandarizar los contenidos de teatro y danza, y cuales serán las condiciones laborales de artistas en el marco educativo.
La propuesta del gobierno de Bachelet, implementada en un bajo porcentaje en el país, se ha realizado bajo el alero de las fundaciones con derecho privado. El gobierno de la Nueva Mayoría, incorporó la inserción de teatro en algunas comunas, como en el sector Barrancas, a través de la Fundación Teatro a Mil.
Desde el 2016 se prometió formación pedagógica a actores y actrices en las entidades superiores, y hasta la fecha solo tienen para habilitarse como profesores teatrales la Universidad Católica con un arancel superior a los cuatro millones de pesos. Las otras universidades públicas no contemplan formación pedagógica ni las privadas tampoco. Al problema de los profesionales del teatro, se suma la interrogante para las y los profesionales de danza.
Por otra parte, para las y los artistas que trabajaron desde el año 2016 por la Fundación Teatro a Mil, implicó mantenerse al margen del marco educativo, sin la posibilidad de tener un sueldo de profesor, ni tampoco participar de las discusiones de consejo de profesores, y aún menos, ser parte de una defensa de condiciones laborales en el Colegio de Profesores. Inestabilidad, por pertenecer a una fundación con derecho privado.
En otra esfera,nunca se aclaró las condiciones laborales para las y los artistas de danza y teatro que se desempeñan como Asistentes Profesionales de la Educación, y que bajo su relación de contrato, pese a hacer clases , no son considerados profesores, teniendo menos sueldo, y sin posibilidad de organizarse de conjunto con las y los profesores.
Ahora, en la propuesta de la derecha, luego de que sea publicado en el Diario Oficial, se iniciará la discusión sobre los programas de estudio, donde será desarrollado junto con los sectores gremiales. En base a las discusiones actuales, el foco y el centro de esas mallas curriculares será un incierto. ¿Existirán asambleas e instancias resolutivas para debatir abiertamente sobre como encaminar un programa de danza y teatro al servicio de las necesidades educativas de las y los estudiantes? ¿ Se puede estandarizar el teatro y la danza?¿ Qué rol juegan estudiantes, apoderados, trabajadores de la educación en este proyecto?.
Las preguntas anteriores, son necesarias, en función de pensar una educación integral, que no esté bajo el alero de una educación artística en base al mercado. La relación directa con los privados se viene haciendo con la Fundación Santiago a Mil , naturalizando la relación, así como se naturaliza la relación de los privados con la salud y con las pensiones, por dar un ejemplo.
Por lo demás, colocar el proyecto sin eliminar la jornada escolar completa, implica una educación agobiante, que mantiene entre 35 a 45 estudiantes por sala, y que por más alternativa en un mismo tiempo prolongado, con un financiamiento basado en la competencia, implicará, una formación de teatro y danza en función de la presión y de la meritocracia instalada en el sistema educacional chileno, manteniendo una educación artística diferenciada según las clases sociales.
La necesidad de un financiamiento basal en los colegios públicos que no esté en base a la competencia, es vital para evitar una educación artística que se divide por los colegios con mejor puntaje en el Simce, o los restantes indicadores de logros estandarizados, que potencian y abren la brecha social.