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Red Internacional
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CULTURA & POLITICA. Tecnología y arte urbano, ¿elementos contrapuestos?

No es novedad que en movimientos urbanos, como el Hiphop, todo aquello que no sea “real” o “de calle” sea mirado de forma purista y rechazado por lo mismo, en especial cuando se trata de redes sociales, abundan discusiones que buscan imponer un modo sobre otro, pero, ¿son realmente tan contrapuestos?

Miércoles 22 de julio de 2015

Durante la última década ha ocurrido un salto exponencial en materia de comunicaciones. Es tan así, que hoy estás a dos “saltos” de conocer a cualquier personal del mundo vía redes sociales. Para movimientos sociales, de carácter artístico/urbano como el Hiphop, esto parece ponerse demasiadas veces en contraposición, llegando a hacerse una “apología de la calle” en donde todo lo que sea Hiphop debe nacer y reproducirse lo más “real posible” entendiendo real, aquello que nace de manera “pura” ósea, desde una “génesis correcta”, pues de lo contrario, no será.

Tomamos el Hiphop para poder desarrollar lo más concretamente esta idea, aunque de todas formas esto puede verse también en otros fenómenos sociales, políticos y artísticos, como el punk.

Queriendo polemizar con esta lógica purista de un fenómeno social y artístico como el hiphop es que trazamos estas líneas.

Profundicemos: No existen leyes que enmarquen al arte. Este simplemente se hace, resultando muchas veces, en un retrato vivo o distorsionado de la realidad que rodea a su intérprete, de ahí que no existan dos versiones iguales por coincidencia. De esta forma y a partir de los años 70, el primer disco que se hizo girar en las Block Party desató un monzón incontrolable de creatividad que sufre transformaciones severas de forma permanente, una visión purista no puede mantener la pureza que buscan defender, porque simplemente sería algo anti material.

Como escribíamos en artículos anteriores, otro elemento importante a considerar es que en el hiphop se hace música,a partir de otra música. Lo que no excluye crear directamente, componer o inclusive recrearlo con múltiples instrumentos en una banda. En mi opinión, es la calidad del producto final la que determina si es un éxito experimentar nuevas texturas musicales, colores y sonidos

La tecnología, como recurso social ha sufrido una metamorfosis de tal nivel, que cambia incluso la forma de ver “la calle”. Ya no resulta ser un espacio “privilegiado” para oprimidos que cuenten su historia de la forma más leal a la crudeza. Hoy, todo lo que haces puedes compartirlo con el mundo; Tu música, tu pintura, tu baile. Incluso va más allá, al extenderse de manera extrema, las posibilidades de que nuevos creadores puedan acceder a las enorme biblioteca artística jamás creada por el hombre amplían casi infinitamente las nuevas fórmulas de arte que puedan crearse y por lo tanto, las posibilidad de que estas sean compartidas en un círculo en crecimiento cualitativo de forma constante.

Como no es necesario una serie de instrumentos físicos para hacer música rap, la opción de levantar un estudio casero y rápidamente comenzar a grabar y producir de forma artesanal es muy atractiva para muchos sectores de la juventud, hambrientos de poder expresarse. Es por eso que de cualquier forma son los sectores más precarizados los que terminan creando música rap y relacionándose con el movimiento Hiphop. Esto se ve en sus temáticas, en los contenidos y como el Hiphop, en especial y a pesar de ser un fenómeno social, colectivo, cae constantemente en el Visio de mantener las creaciones en el marco de “lo real”.

Otro elemento importante a considerar, es que los saltos tecnológicos abren espacios a los sectores más alejados de la posibilidad de crear por un tema económico. El gran saltó que significó la posibilidad de optar entre lo análogo y lo digital, dio pie a la creación de software capaz de reproducir, grabar, copiar, mesclar y transformar sonidos en algo completamente distinto. Con el paso de los años, distintos métodos y agregados al mundo digital hacen posible producir lo que sea, dependiendo solamente de una computadora, conocimiento y hambre de crear. La tecnología transformó lo que antes necesitaba ser accedido a través de un intercambio económico en algo social. Aunque dependiendo de licencias y pagos, un software, al ser inmaterial, puede ser copiado y reproducido infinitas veces, dando acceso a quienes no lo tenían, para crear.

Lo social y su complejidad dotan de extrema riqueza a cualquier movimiento artístico, pero sigue existiendo una gran piedra de tope para una real “emancipación artística”, que no se trata de la poca experiencia en calle que puedan tener las nuevas generaciones, ni tampoco una vara invisible que mida la cantidad de crudeza en la vida del interprete para determinar su calidad.

El gran obstáculo se llama Capitalismo. Son los mercados y la sociedad de clases, que impone la explotación del hombre por el hombre la que condena a la juventud a experimentar la miseria en profundidad durante su corta vida, a ser violentados tanto hombres y mujeres como clase oprimida y explotada, obligados a trabajar por miserables sumas de dinero, recluidos a soñar en poder crear por no tener tiempo suficiente de ocio ni dinero para comprar caros equipos, licencias y espacios que permitan un desarrollo cualitativo en el proceso creativo de cada individuo en una sociedad.

La tecnología no es sinónimo de capitalismo, al contrario, es el capitalismo el que pone las trabas para su libre desarrollo, gracias a las ataduras establecidas por el mercado imperialista y, la explotación para hacer necesaria la producción en masa por temporadas, que hace que un producto quede obsoleto al poco tiempo de ser estrenado. Es el mercado el que limita a la ciencia en materia de salud, educación, libertades democráticas, arte, etc.

El fenómeno ocurrido con el desarrollo del internet, el acceso a información sin limites, es una especie de "proto socialismo", por sus características sociales, expansión de la información y el acceso a herramientas e información que aunque pagadas, miles de personas anónimas se encargan de compartir y garantizar su acceso. Aunque la ley ha buscado encajonar y establecer leyes que lo limiten, no ha tenido éxito.

La ciencia, en manos de una sociedad sin clases o capitalismo, asi como el arte, podrá desarrollarse sin limites.

Esta condena es la que limita la creación al racismo, al machismo, la competencia y la denigración. Pero también la que al mismo tiempo crea en su explotado antagónico, la única solución a este problema. Son solo los oprimidos los capaces de romper sus cadenas para que las futuras generaciones puedan disfrutar su vida y crear arte sin límites.