Martes 4 de julio de 2017
En Puebla, en Tehuacán, un inusual fenómeno se ha instalado en la zona maquiladora. Grupos paramilitares han asaltado en más de 60 ocasiones maquilas enteras.
El municipio de Tehuacán Puebla fue un importante centro de recepción de inversión maquiladora. Con la ofensiva neoliberal y el crecimiento de la industria automotriz se desplazó el interés de los patrones en invertir en el textil. Hoy este lugar se encuentra en una gran crisis.
Las grandes firmas instaladas en los noventa se fueron y dejaron a miles de trabajadores sin la fuente de sustento. Entonces, señala la Red de Solidaridad de la Maquila para Jornada “salieron de la región marcas como Calvin Klein, Guess, Levi’s, Tommy Hilfiger, C&A y Walmart; desmantelaron maquiladoras, se llevaron la maquinaria y dejaron a los obreros sin fuente de empleo de la noche a la mañana, y sin liquidaciones”
Pero, a pesar de todo, la maquila sigue. Con métodos infames dejan a los trabajadores sin aguinaldo: se declaran en quiebra en diciembre. Los salarios son de 70 pesos por día, jornadas de 10 horas, sin seguridad social, sin derecho a la jubilación.
Aún peor: según el Centro de Derechos Humanos del Valle del Tehuacán existe una política de “terrorismo laboral”. Y es que las empresas usan métodos repudiables según un medio Puebla “una empresa levantó a diez trabajadores para torturarlos, golpearlos; incomunicados como seis horas hasta que firmaran su renuncia con firma y huella digital.”
Por si fuera poco los grupos del narcotráfico instalaron un inusual método de rapiña contra los trabajadores. Grupos paramilitares en 2017 han ingresado en 60 ocasiones a distintas maquilas a someter a los trabajadores. Ante la amenaza de disparo se deben entregar las nóminas completas de los trabajadores, desinstalar maquinaria que sería vendida en el mercado negro y se despojan de celulares a los obreros.
Según la Cámara del Comercio y del Vestido los grupos armados entran, someten a los trabajadores, roban maquinaria y se llevan el salario de nómina. Según sus registros y denuncias al gobierno de Puebla en lo que va del año son 60 los robos en la maquila. Grupos fuertemente armados los realizan, en ocasiones uno por semana.
«El karma de vivir en la maquila»
Han realizado boquetes en las empresas para irrumpir sorpresivamente. Uno de ellos se realizó el último viernes mientras los trabajadores estaban por cobrar: “12 hombres armados se llevaron 4 maquinas de la fábrica, 12 celulares de los trabajadores y 5 mil pesos”.
En un hostigamiento del 3 de junio se robaron la nómina, el pago de los maquiladores de 100 mil pesos, mientras que en el caso de la maquinaria el costo de estas va de los 45 mil a 500 mil pesos, pues en algunos casos se trata de equipos especiales.
En Puebla la relación entre “crimen organizado” y estado es simbiótica. El grupo de “huachicoleros” que roban los ductos de PEMEX no podría realizarse sin la asociación del narco con el gobierno. La represión es brutal a los movimientos sociales: recientemente Meztli Sarabia Reyna hija del dirigente Simitrio fue ejecutada de 4 balazos frente del mercado popular de la Unión 28 de Octubre.
Urge un mundo nuevo. Tehuacán es una muestra de esta urgencia. Imaginemos. Ser trabajadora, sin estudios, pues hay que trabajar. Llegar a la fábrica, por un salario que no alcanza, dejar la vida en la maquinaria. Si protestas puedes ser torturada por la patronal. Si no protestas, puedes ser hostigada por los paramilitares y quedarte sin salario y trabajar gratis para conservar el trabajo. Si no es que te asesinan. Trabajamos para llegar a fin de mes, en Tehuacán se trabaja con el riesgo de ser levantado o asesinado por los grupos armados.
Esta es una muestra de la descomposición del capitalismo mexicano. El México de las fosas clandestinas, de la desaparición forzada, del paramilitarismo, de la ejecución de los luchadores sociales, de la censura, del asesinato de periodistas. Una tarea de los trabajadores, inicial, es organizar sindicatos independientes que defiendas sus intereses. Luchar por mejoras laborales, aumento salarial, por el derecho a la seguridad social, por un sindicalismo democrático, combativo en contra de la CTM.
Las organizaciones obreras democráticas como la Nueva Central de Trabajadores, la Unión Nacional de Trabajadores, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, Organizaciones de Derechos Humanos como el Centro Prodh, el Centro Fray Francisco de Vittoria debemos organizarnos para brindar nuestra solidaridad a las trabajadoras de Tehuacán.
Al mismo tiempos los trabajadores de Tehuacán deberían comenzar a discutir medidas concretas para garantizar su propia seguridad sin ninguna confianza en el estado, sus instituciones responsables de la desaparición forzada de los 43 de Ayotzinapa, y garantizar mejores condiciones de vida. Contra el estado, los grupos armados y paramilitares la unión de los trabajadores, los sindicatos democráticos y organizaciones de derechos humanos podemos garantizar condiciones de seguridad mínimas para el trabajo.