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Red Internacional
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Precariedad Laboral. Telepizza triplicó su beneficio, pero se niega a pagar el salario mínimo

Sus beneficios ascendieron a 31,8 millones de euros. La empresa prevé para 2019 un beneficio de 80 millones. El salario de un trabajador de Telepizza ronda los 5 euros la hora, mil veces menos que lo que ingresa Pablo Juantegui, presidente de la compañía.

Lunes 1ro de julio de 2019

Telepizza es una compañía en ascenso, así lo indican sus resultados oficiales. En el año 2017 la empresa elevó sus ventas un 8,6%, hasta alcanzar los 561 millones de euros, lo que le reportó un beneficio de 31,8 millones de euros, tres veces más que en el anterior ejercicio de 2016, en el que obtuvieron 10,7 millones según recogía en su día el portal de noticias económicas Expansión.

El año 2018 no fue menos provechoso para Telepizza. Aunque tuvo unas pérdidas netas de 10,4 millones esto no se debe a una bajada de sus ventas ni de su beneficio bruto sino a “ajustes extracontables y gastos no recurrentes” por valor de 42,1 millones de euros, fruto del proceso de alianza estratégica con Pizza Hut. Parte de un ambicioso plan estratégico de la empresa para seguir extendiendo la marca por los mercados internacionales, que ha duplicado su tamaño y la ha convertido en el mayor operador multimarca de pizza en todo el mundo.

De hecho, excluyendo esta enorme inversión realizada, el beneficio comparable antes de impuestos se situó en 40,8 millones de euros, un 5,2% más respecto a 2017, con un aumento del margen de beneficio antes de impuestos de 1,3 puntos básicos, desde un 10,7% a un 12%.

La empresa prevé unas ventas de 1.200 millones para el ejercicio de 2019 y un beneficio bruto de entre 75 y 80 millones de euros, que supondrían un adelanto de diez años en las previsiones de crecimiento del grupo. Telepizza es ya una inmensa multinacional que opera en 39 mercados y cuenta con más de 2.600 establecimientos.

Una pizza mediana es igual al sueldo de un día

Estas cifras millonarias contrastan con las condiciones laborales en la empresa y los salarios percibidos por aquellos que atienden los pedidos, preparan y reparten las pizzas, los trabajadores. Los sueldos más habituales en Telepizza España rondan los 5 euros por hora, normalmente en jornadas parciales de entre 3 y 4 horas. Eso significa que el salario de un día está en torno a 15 y 20 euros, es decir, el precio aproximado de una pizza mediana a domicilio. La ultraexplotación, y no la masa, es el auténtico secreto de los resultados millonarios de esta multinacional.

Desde luego ello supone un negocio muy lucrativo para sus inversores y directivos. El pasado lunes la empresa que se niega a aplicar la subida del SMI repartió a sus accionistas un dividendo extraordinario de 131 millones de euros con cargo a reservas. El presidente de Telepizza, Pablo Juantegui, cobra mil veces más que un repartidor o un auxiliar de tienda y directivos de esta empresa evaden impuestos en paraísos fiscales

Telepizza lleva casi 20 años sin aumentar los salarios, lo que ha supuesto un empobrecimiento constante para los trabajadores ante cada subida anual de los precios. Tras la entrada en vigor de la subida del Salario Mínimo Interprofesional el pasado 1 de enero a 900 euros, la empresa se ha negado a aplicar la subida manteniendo las mismas retribuciones desde el año 2000. Sin embargo, este hecho no ha generado ninguna respuesta ni desde la justicia ni desde el gobierno, que miran para otro lado ante este incumplimiento flagrante de la ley.

La movilización de la plantilla de Telepizza en Zaragoza, que hizo huelga el 31 de mayo y el 29 de junio –esta última con la participación de los repartidores de Glovo y UberEats–, ambas con un enorme éxito de participación, son todo un ejemplo de dignidad de una juventud precaria que muestra que la organización y lucha de la clase trabajadora es la única vía para conquistar nuestros derechos.

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El gran impacto mediático de esta lucha, que ha logrado romper el silencio mediático del periodismo empresarial, la enorme repercusión en las redes sociales y las importantes movilizaciones de solidaridad que tuvieron lugar en Madrid y en Barcelona muestran la indignación generalizada hacia este tipo de prácticas por parte de estas empresas súperexplotadoras y el apoyo social con el que cuentan estos trabajadores en su lucha contra las mismas.

El próximo sábado es el turno de la plantilla de Telepizza en Barcelona que ha convocado huelga el 6 de julio para exigir también que se aplique la subida del SMI. Es necesario que estas luchas cundan ejemplo y se extiendan al resto de tiendas de Telepizza y otras empresas para terminar con las condiciones de precariedad y súperexplotación que imponen a la clase trabajadora. ¿Estaremos frente a una rebelión de los trabajadores precarios?