El presidente a última hora de este viernes sancionó el proyecto de ley (PL 4302), que permite la tercerización ampliada a todas las actividades. Hay que imponer un plan de lucha para derrotarla.
Sábado 1ro de abril de 2017
El presidente golpista Temer abandonó la idea de presentar un decreto (Medida Provisoria) con supuestas “salvedades” al proyecto de ley que permite la tercerización ampliada, optando por sancionar el proyecto a última hora de este viernes (31), presentando vetos irrelevantes frente a la gravedad del contenido del proyecto.
En pocas palabras, Temer acaba de avalar que cualquier actividad pueda ser tercerizada, aumentando la precarización del empleo, sin derecho a la sindicalización, aumentando la rotatividad y de esta forma, agravando la precarización de los trabajos tercerizados.
El mismo viernes en el que se dieron manifestaciones en todo el país contra la reforma previsional y contra el mismo proyecto de ley (PL 4302) que plantea la tercerización ampliada a todas las actividades productivas y servicios, Temer decide cambiar de planes y presentar vetos menores al proyecto, para evitar demoras y un potencial desgaste con su base de apoyo.
Los vetos presidenciales se dieron en tres puntos. Según el diario Folha fue vetado el punto que daba la posibilidad de prórroga del plazo de hasta 270 días de contrato temporario de trabajo. Con esta medida, cualquier empleo puede ser tercerizado y además, tornarse temporario por hasta 9 meses. Los otros puntos vetados repetían aspectos previstos en la Constitución por tanto fueron eliminados.
El ataque afecta a todos los trabajadores brasileros, en especial a las mujeres y a los negros que son el rostro del trabajo precario en el país. Basta de hacernos pagar por sus crisis. Hay que unir la fuerza de la clase trabajadora para derrotar estos planes.
Esta acción de Temer demuestra que lo absurdo que las centrales sindicales como la CUT y la CTB llamen a una paralización nacional para el próximo 28 de abril, pues en la práctica significa un mes de tregua al gobierno de Temer y sus ataques, los que intenta aplicar sin más demora. Esta demora para poner en movimiento y en las calles la fuerza de los trabajadores, como vimos el pasado 15M, permite que Temer tome estas medidas sin pausa. Por eso, es urgente la organización de un plan de luchas para derrotar los ataques y la construcción de comités de movilización en cada lugar de trabajo, para enfrentar la política de las centrales sindícales y sus mezquinos intereses meramente electorales y en el camino de construir una verdadera huelga general.
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