La lluvia de este miércoles inundó la ciudad arrastrando árboles, postes y lo que había en su camino. La falta de obras públicas son la causa de tanta destrucción.
Jueves 7 de febrero de 2019 16:28
Este Miércoles Río de Janeiro enfrentó una fuerte lluvia, pasando rápidamente de la normalidad al “estado de atención”, e inmediatamente al “estado de crisis”, con sirenas de la defensa civil sonando durante la noche mientras la lluvia inundaba varias regiones, en especial en la zona oeste y sur de la ciudad.
Los medios de comunicación retrataron la situación como un desastre natural, culpa de la lluvia. Con la velocidad con que la lluvia escaló, nada podía hacerse más que esperar a que disminuyan las precipitaciones para que los vecinos o los bomberos intentar salvar a las personas entre los escombros que había dejado el deslizamiento de tierra, ocurrido en el morro del Vidigal (Zona Sur). En esa zona hubo dos deslizamientos, uno sobre un autobús, y otro en la parte más alta de la comunidad donde actuaron habitantes. En Guaratiba, en la zona oeste, una mujer y su hijo murieron sepultados en la sala de su casa.
Pero la verdad es que esta situación no es producto de la lluvia, la responsabilidad del alcalde, Marcello Crivella también el obispo de la Iglesia Universal, que asigna los recursos de la ciudad para beneficiar a sus partidarios. Crivella había ofrecido → https://g1.globo.com/rj/rio-de-janeiro/noticia/crivella-oferece-facilidades-para-igrejas-e-fieis-em-encontro-com-pastores-no-rio.ghtml poner los recursos del gobierno local para beneficiar a los pastores de su iglesia.
Una ciclovia "inspeccionada" por Crivella, destruida por la lluvia
El 29 de enero de este año, el ayuntamiento realizó una "inspección" en la Ciclovia Tim Maia, para intentar liberar la obra que fue fruto de negociaciones espurias entre el ex alcalde Eduardo Paes y las constructoras.
Por la lluvia, la Ciclovia se derrumbó por tercera vez desde que fue construida, demostrando que en nombre de los intereses de los empresarios, Crivella está dispuesto a poner en riesgo la vida de la población.
Mientras se benefician los empresarios de autobuses, aumentando el costo de los pasaje, o hace negocios con el proyecto para abrir un acceso directo que conecta su propia casa con la avenida Ayrton Senna, la ciudad continúa sin tener un plan de obras públicas en beneficio de la población.
Río de Janeiro necesita es un plan de obras de emergencia que coloque barreras de protección para evitar los deslizamientos, y que construya depósitos de agua para que no se inunden las casas y las vías necesarias para que funcione la ciudad. Junto a ello realizar reformas y construir nuevas viviendas para la población, expropiando los inmuebles ociosos usados por la especulación inmobiliaria, abriendo a la población que no tiene donde vivir o vive en zonas de riesgo.
Las comunidades de las favelas son las que más necesitan estas obras, las lluvias ocurren en la misma época del año y siempre causan estrago. Lejos de eso, Crivella propuso el año pasado "reformar las fachadas de la Rocinha", porque ella "estaba fea" , de acuerdo a lo que el alcalde pastor evangelista.
Un plan de obras públicas, gestionado por los trabajadores y por la población de las regiones afectadas por estos desastres anunciados y no prevenidos por la alcaldía, que coloque los recursos del estado al servicio de la población, es la única salida para resolver la crisis con las lluvias que se repite todos los años en Río de Janeiro.