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Red Internacional
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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. Trabajadores del STUNAM: tenemos la fuerza, digamos sí a la huelga

Los trabajadores del STUNAM venimos del Congreso General Ordinario en el que la dirección sindical ha definido una ruta rumbo a nuestra revisión contractual que tiene como fecha límite el próximo 31 de octubre.

Jueves 11 de octubre de 2018

Frente a un panorama nacional en el que los partidos responsables de los principales ataques contra nuestras condiciones laborales, sufrieron un duro golpe en el panorama electoral, esto no garantiza mejores condiciones.

Este panorama nos brinda la oportunidad de reflexionar profundamente cuáles son los principales ataques contra nuestro Contrato Colectivo de Trabajo y la enorme desigualdad persistente entre nuestro salario y el costo de la vida para nuestras familias, que apenas llegan a fin de mes.

Los trabajadores decidimos mediante nuestro CGO un plan de acción para la revisión contractual, porque sabemos que si no es de la mano de la movilización no podremos arrancar lo que por primera vez acepta la dirección de nuestro sindicato: que el aumento salarial del 20%, que por años ha exigido el sindicato, efectivamente no afecta las finanzas de la UNAM.

Sin embargo, y pese a que este plan de acción fue decidido en uno de los máximos órganos de nuestro sindicato, de manera unilateral el Comité Ejecutivo ha decidido de última hora levantar la convocatoria a movilización de dos fechas importantes para toda organización que consecuentemente se reclame democrática: el 26 de septiembre y la emblemática marcha del pasado 2 de octubre a 50 años de la masacre.

En el marco de una álgida lucha estudiantil tras el ataque porril del pasado 3 de septiembre, son los estudiantes quienes han ido a nuestras instancias como el Consejo General de Huelga a instarnos a la unidad entre trabajadores y estudiantes para defender la educación pública.

Sabemos que la dirección sindical responderá que el STUNAM estuvo presente vía una comisión que no representa ni al 1% de la base trabajadora. Es entonces que nos preguntamos ¿por qué la negativa a verdaderamente confluir masivamente y en las calles con los estudiantes?

No suficiente con esto, a un mes de que se cumpla el emplazamiento a huelga la dirección sindical ha aplazado la instalación de las mesas de negociación con las autoridades por cuestiones de salud que atraviesa Agustín Rodríguez. Es por este tipo de imprevistos que la dirección del sindicato esta mínimamente representada en el Comité Ejecutivo, algo que contempla la posibilidad de continuar con nuestro plan de acción y las mesas de negociación.

Por otro lado, la oposición ha intentado aprovechar este descontento que generan las acciones antidemocráticas de la mayoría de la dirección para aparecer como alternativa frente a la dirección del STUNAM. En ese marco ha intentado llamar a seguirse movilizando pese a los llamados a cancelar las convocatorias por parte de la mayor parte del comité ejecutivo.

Sin embargo, queda todavía sobre la mesa si la política que proponen es capaz de llevar al triunfo de las conquistas a la base trabajadora que se mantiene a la expectativa e inconforme con las últimas acciones del Comité Ejecutivo. Eso implicaría tener una práctica consecuente en cada dependencia para convocar a movilizarse y defender cada derecho de toda la base trabajadora, sin importar el color al que pertenezcan, así como romper la adaptación a los tiempos electorales y de gestión sindical. Y, a su vez una actitud de independencia sindical y política de las autoridades y confianza en la fuerza de la lucha activa.

Tenemos la fuerza

Los miles de trabajadores que conformamos el STUNAM tenemos la fuerza para poder torcerle el brazo a rectoría. Las necesidades que nuestras familias tienen no pueden volver a tolerar un aumento salarial que no alcanza para absolutamente nada. Ninguno de nosotros es capaz de llegar a fin de mes con un salario que no rebasa los 3 mil pesos quincenales.

El paliativo que las autoridades junto con la propia dirección sindical intentan darnos son cláusulas que ofrecen trabajo a destajo, lo que en el marco de duras condiciones económicas que atravesamos, termina siendo en muchos casos, la única forma de sacar a nuestras familias adelante.

La dirección sindical tiene responsabilidad en la aprobación de las clausulas 15 y 65 que violan nuestro CCT y que, sobre la base de instalar una lógica de no movilización combativa para conseguir nuestras demandas, hacen que la base trabajadora tenga pocas herramientas para negarse a esta cláusula.

Nosotros consideramos que hoy los trabajadores tenemos aliados que están a la espera de que demos un paso al frente y salgamos a las calles, lo sostenemos arriba con el movimiento estudiantil y es plenamente posible que los maestros precarizados de la UNAM salgan en común si pedimos basificación y aumento salarial, así como una política consecuente para volver a un sindicato mixto.

Estas medidas van deshilvanando el respaldo que tenemos los trabajadores para salir a luchar por nuestras demandas, esta perspectiva tiene que tomar en cuenta que la única manera que los trabajadores podemos mostrarle el músculo de la base trabajadora es con los métodos históricos de nuestra clase: el paro y la huelga.

En ese sentido tampoco podemos depositar la confianza en que el cambio de gobierno automáticamente ha beneficiado a las y los trabajadores. No olvidemos que fincar los medios de nuestra lucha en la labor de diputados y senadores del partido que sean, hasta ahora no sirvió para echar atrás ninguna de las reformas antiobreras y antipopulaes como la del ISSSTE, la laboral, la energética y la fiscal entre otras.

Nuestros medios fundamentales de lucha son otros y están en la movilización. Los empresarios y los partidos políticos que legislan contra nosotros son quienes dicen que los paros laborales no sirven de nada. Les irrita que nos hagamos conscientes de nuestras propias fuerzas, pero también del precedente que podemos sentar en el panorama nacional, tomando en cuenta el enorme peso del STUNAM en el sindicalismo universitario.

El ejemplo es claro, los trabajadores de Chapingo a inicios de año estallaron la huelga en el marco de su negociación contractual para romper el techo discriminatorio que las autoridades hacen sobre Chapingo y lograron homologar su aumento salarial con el nuestro.

Nuevamente sabemos que habrá voces que dirán que no es el momento o que el sindicato aún no tiene la fuerza, una visión sesgada que viene de la imposibilidad de ver el conjunto del panorama político. Este sindicato agrupa a casi treinta mil trabajadores, es parte de la Unión Nacional de Trabajadores y el movimiento estudiantil nos llama a la lucha en común.

Es cierto que este camino habrá que forjarlo en cada departamento y dependencia, pero es momento de que los trabajadores veamos que tenemos la fuerza y los aliados para poder estallar la huelga y pelear por lo que nos corresponde: un aumento salarial que cubra la canasta familiar y que se ajuste de acuerdo a la inflación, así como la exclusión de cláusulas violatorias de nuestro CCT.

Compañeros, tenemos la fuerza, impulsemos una gran campaña por el SÍ para preparar el estallamiento de la huelga en la UNAM.