×
×
Red Internacional
lid bot

Tensión en Europa por el fuego cruzado entre Rajoy y Tsipras

Este fin de semana hubo fuego cruzado entre Atenas y Madrid. En un discurso ante el comité central de Syriza, Tsipras acusó al presidente español, Mariano Rajoy, de complotar junto con Portugal para llevar las negociaciones del Eurogrupo “al abismo”. Sube la tensión en Europa, en un año marcado por elecciones que trastocan el escenario político.

Josefina L. Martínez

Josefina L. Martínez @josefinamar14

Martes 3 de marzo de 2015

Fotografía: EFE EPA SIMELA PANTZARTZI

Este sábado Tsipras habló en la primera reunión de Comité Central de Syriza después de ganar las elecciones. Durante la semana habían tomado estado público las críticas por parte de varios dirigentes de Syriza, integrantes de la “Plataforma de izquierda” y otros sectores críticos, cuestionando el acuerdo alcanzado por el gobierno con el Eurogrupo.

En su discurso Tsipras sostuvo que no había otra opción para su gobierno, argumentando que aún antes del comienzo de las negociaciones “fuerzas conservadoras en Europa, en cooperación con el Gobierno de Samarás, nos habían tendido una trampa”.

Con esa frase hizo alusión al hecho de que el anterior gobierno de Grecia, liderado por Samaras de Nueva Democracia, había firmado una extensión del rescate por solo dos meses, para dejar abierta una situación de crisis y presión in extremis sobre el gobierno que se formara después de las elecciones.

"Nos enfrentamos a un eje de poderes, liderado por España y Portugal, que por razones políticas obvias intentó llevar la negociación al abismo", dijo Tsipras.

"Su plan era, y es, desgastarnos, derribar nuestro Gobierno y llevarlo a una rendición incondicional antes de que nuestro trabajo comenzara a dar su fruto y antes de que el ejemplo de Grecia afectara a otros países, principalmente antes de las elecciones en España".

El líder de Syriza centró la atención sobre la situación política española, que atraviesa una profunda crisis del bipartidismo y donde el ascenso electoral de Podemos genera mucha incertidumbre en el establishment europeo.

"España y Portugal trataron de empujar a Grecia hasta el abismo, asumiendo el riesgo de una evolución fuera de control, para evitar un contagio político en sus países".

"Intentaron empujarnos a hacer concesiones inaceptables, bajo la amenaza de la quiebra" para sembrar la decepción en la población y en las bases de Syriza, sostuvo Tsipras.

El dirigente de Syriza sostuvo que el temor de Francia, China y Estados Unidos, a “la inestabilidad política que podría haber generado una caída del nuevo Gobierno” ayudó para “sacar adelante unas negociaciones”.

La respuesta desde Madrid no se hizo esperar. El gobierno español solicitó formalmente al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y al presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, que "condenen las palabras de Alexis Tsipras".

El secretario de Estado español para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, contraatacó, diciendo que "los problemas de Grecia no se resuelven con declaraciones, sino con reformas, y eso es lo que esperamos que haga el nuevo Gobierno griego". Y se refirió a los 26.000 millones de euros de la deuda de Grecia que corresponden al Estado español, como muestra de que hubo solidaridad con Grecia “en un momento muy difícil para la economía de nuestro país en plena recesión".

En realidad, de esos 26.000 millones, solo 7000 fueron un préstamo del gobierno español, mientras que el resto es una cifra por la cual el Estado español salió como “aval”, como parte del plan de rescate a Grecia acordado por la Troika.

Rajoy se sumó en persona al cruce de declaraciones el domingo. Aprovechando un acto electoral del PP en Andalucía, le respondió a Tsipras: "no somos responsables de la frustración que ha creado la izquierda radical, que ha prometido lo que sabía que no podía cumplir".

Y no dejó pasar el momento para atacar también a Podemos, la formación que crece en las encuestas hacia las próximas elecciones: "Todo el mundo promete, en Grecia y también aquí, pero una cosa es predicar y otra es dar trigo, y una cosa es prometer y criticar al Gobierno y otra coger un Gobierno en la ruina, al borde de la quiebra y a punto del rescate y sacarlo adelante. Eso no es tan fácil".

La nota que faltaba la puso Alemania el lunes, a través de un portavoz del ministro de finanzas germano, quien dijo que lo de Tsipras había sido un “juego sucio poco habitual. No hacemos eso en el Eurogrupo, no es adecuado".

Desde Podemos, Tania Gonzalez también le dedicó este lunes unas palabras a Rajoy:

"A Rajoy habría que decirle que, antes de preocuparse de cómo cumplen los demás su programa, se preocupe de reconocer que el no ha cumplido el suyo, cuando dijo que iba a crear 3,5 millones de empleos o que no iba a subir el IVA. Cuando hace todo lo contrario a lo que decía en la campaña creo que no es la persona adecuada para hablar de otros programas que además se está demostrando que se están cumpliendo".

Sin embargo, no todas fueron palabras de acercamiento hacia Atenas. Cuando los periodistas le preguntaron si las acciones del gobierno griego determinarán el rumbo de Podemos, prefirió tomar distancia, asegurando que no hay que "vincular el éxito o fracaso de Tripas y de Podemos" porque "la realidad griega y la española son diferentes".

El debate sobre el acuerdo entre el gobierno de Grecia y el Eurogrupo sigue abierto. La respuesta de Tsipras a los sectores críticos, diciendo que la extensión del rescate era la única opción que tenían para no llegar a la quiebra, no logra acallar a los que señalan que se abandonaron gran parte de las “líneas rojas” anunciadas en la campaña electoral. ¿O acaso se pensaba que el Eurogrupo iba a actuar de otra manera? Además, muchos sostienen que lo peor del acuerdo es que el gobierno pretendió presentar como un “triunfo” lo que en realidad fue un retroceso.

La llegada al gobierno de un partido “anti austeridad” en Grecia concentra la atención de toda Europa. La gran mayoría del pueblo griego votó contra los planes de recortes y ajustes, mientras que la Troika pretende que nada cambie.

En el primer enfrentamiento entre el nuevo gobierno y las instituciones, éstas lograron imponer sus condiciones y el gobierno cedió ante sus presiones. Presentarlo como un triunfo y como la “única opción posible”, no augura nada muy bueno para los próximos meses, donde la presión para que Grecia “cumpla sus compromisos” a toda costa se va a redoblar. Los próximos meses serán decisivos y la movilización social en toda Europa en apoyo al pueblo griego es más necesaria que nunca.


Josefina L. Martínez

Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.

X