Paraguay y Brasil buscan impedir que Venezuela asuma la presidencia pro tempore del organismo. La decisión se pospuso esperando el resultado del encuentro entre el gobierno y la oposición venezolana.
La Izquierda Diario Venezuela @LaIzqDiario_VE
Martes 12 de julio de 2016
Fuente Getty Images
Si Venezuela ocupó la escena central hasta hace poco en la OEA, ahora se ha vuelto foco nuevamente en el Mercosur, donde países como Paraguay y Brasil están buscando mil maneras de impedir que Venezuela asuma la presidencia pro tempore del organismo tal como estaría previsto.
Este lunes (11) se llevó a cabo en Montevideo una reunión de los representantes de Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay a pedido de este último país para discutir la entrega la presidencia del Mercosur a Venezuela. Irónicamente la cita no fue convocada como Mercosur por lo que Venezuela no había sido invitada, aunque se trataba de un tema exclusivo del organismo regional.
Se encontraron el ministro de Exteriores uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, el canciller paraguayo, Eladio Loizaga, el subsecretario para América del Sur, Central y el Caribe de la cancillería brasileña, Paulo Estivallet, y el viceministro de Exteriores argentino, Carlos Foradori. Pero la canciller venezolana, Delcy Rodríguez no se quedó atrás, y se apareció repentinamente por Montevideo.
Aprovechando la llegada de la nueva derecha
El objetivo es la presión sobre el gobierno de Maduro, y apuntalar a la oposición derechista local aglutinada en la Mesa de Unidad Democrática. Y se realiza justo cuando se prevé una reunión entre el gobierno nacional y la MUD para este martes 12 y miércoles 13, y donde parecería que habría un pre acuerdo para el inicio del diálogo, tal como lo escribimos en este diario. Este es el nudo en el Mercosur sobre la falta de un consenso sobre el traspaso de su mandato temporal a Venezuela, a quien le corresponde asumirlo por los próximos seis meses.
Es que Paraguay, país que lleva la batuta a nivel latinoamericano contra el gobierno de Maduro, tal como se observó en las dos últimas reuniones del Consejo Permanente de la OEA, no obteniendo mucho resultado, ahora viene por el desquite. El canciller paraguayo, Eladio Loizaga, contrario acérrimo a la transferencia de la presidencia del Mercosur a Venezuela, dijo que su país "aboga por que todos los Estados miembros" se ajusten a sus constituciones, al Tratado de Asunción (acuerdo constitutivo del bloque firmado en 1991) y a los protocolos en materia de derechos humanos del Mercosur.
Pero como se sabe, no es la cuestión de derechos humanos lo que mueve al gobierno paraguayo como tampoco las cuestiones democráticas, poca moral tiene el gobierno de Horacio Cartes en dichas materias, y le importa un bledo tales temáticas si observamos su política interna. Cartes viene de la línea de los golpistas contra Fernando Lugo en Paraguay.
Aprovechando los cambios de gobiernos y la llegada de sectores derechistas, como Macri en Argentina vía elecciones, o Michel Temer vía un golpe institucional, Paraguay ha buscado nuevos aliados. Lo ha encontrado precisamente en Brasil, que como vimos el actual gobierno es hijo directo de un golpe institucional, así que tampoco tiene mucha moral para hablar de democracia y además las encuestas le dan un 13% de apoyo en la población.
El representante brasileño en las conversaciones de este lunes en Montevideo, Paulo Estivallet, con un cinismo que no tiene parangón sostuvo que “para el Gobierno de Brasil está claro que hay un problema de política en Venezuela que pone en duda si las credenciales en este momento para asumir la presidencia son las que se esperan”. ¡Un gobierno golpista habla de “credenciales”! Como se constata, más que aspectos democráticos los mueve su avanzada derechista continental contra el gobierno de Maduro.
Las diatribas argentinas y las ambigüedades uruguayas
Este lunes trascendió que Uruguay reiteró su intención de pasar la presidencia del grupo y al ser preguntado el canciller uruguayo sobre por qué apoya la transferencia del mandato a Venezuela, que llegó incluso recientemente a definir a Venezuela como a una "democracia autoritaria",dijo que es lo que "establece el tratado constitutivo del Mercosur". Si es así, ¿por qué Uruguay no termina de definir su carta?
Argentina por su parte sigue midiendo su posición sobre Venezuela en el Mercosur –le interesa mucho el voto venezolano para Malcorra como candidata a la secretaría general de la ONU- siguiendo una política más mediada semejante a la que tuvo en la OEA. No en vano la canciller Delcy Rodróguez se reunió y se hizo fotografiar el jueves pasado con la candidata a la secretaría general de la ONU por Nueva Zelanda, Helen Elizabeth Clark, como para indicarle a Argentina que su voto no está decidido.
Si bien la ministra de exteriores de Argentina, Susana Malcorra, había apoyado a Uruguay en su intención de traspasar la presidencia a Venezuela, los dichos recientes del presidente Mauricio Macri, muy fuertes nuevamente con el gobierno de Maduro, parece no cerrar una posición fija.
Como no diciendo nada, el representante argentino en la reunión de Montevideo, Carlos Foradori, declaraba que: "Nosotros hemos manifestado nuestra posición cooperativa para poder salir (...) con una situación consolidada y la posición nuestra ha sido de colaboración para encontrar un entendimiento". Se entendería aquí como “entendimiento” como alguna condición para imponer a Venezuela para entregarle la presidencia pro tempore y no otro. Si Paraguay se jugó en la OEA por la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, en el Mercosur se juega a que no se le traspase la presidencia del Mercosur. Argentina y Uruguay buscan un “entendimiento” de presión sobre el gobierno de Maduro que no lleva a interrumpir la entrega de la presidencia pro tempore.
Viaje repentino de la canciller Delcy Rodríguez y el resultado incierto
Quien se apareció sorpresivamente por Montevideo fue la canciller Delcy Rodríguez, quien no había sido invitada a la reunión, pero que acudió a la cita para terminar solo reuniéndose con los representantes de Argentina y Uruguay. Luego de su encuentro con estos países dijo que "en los próximos días se va a establecer la fecha para el traspaso efectivo de la presidencia pro tempore" a Venezuela.
Pero casi de inmediato y al unísono fue desmentida tanto por la representación de Uruguay y Argentina, quienes sostuvieron que todavía no hay nada cerrado. El viceministro de Exteriores argentino señalaba que "ninguna situación puede considerarse en este momento como totalmente concluida", mientras que el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, "nos hemos dado un plazo hasta el próximo jueves, un cuarto intermedio, para que se hagan las consultas necesarias entre todos los países".
Delcy Rodríguez no desaprovechó para tratar de cobardes a los representantes de Brasil y Paraguay, quienes prefirieron que fuese Argentina y Uruguay los que le transmitieran el contenido del encuentro en Montevideo, diciendo que: "Se escondieron en el baño y no quisieron darle la cara a Venezuela".
El cuarto intermedio que se han propuesto para el jueves no es casual. Ya se habrían dado las reuniones entre el gobierno de Maduro y la oposición, tal como ya fue anunciado, aunque sin definir el lugar que se mantiene reservado. Las cartas serán definidas luego de esta reunión, que terminará dando el resultado final de los integrantes del Mercosur.
Esperar y ver. Los tiempos corren en una Venezuela en crisis política, económica y social, que día a día se profundiza más, pero donde quienes más la sienten y sufren son los trabajadores y el pueblo pobre. Los de arriba se dan “tiempos”, “cuartos intermedios”, “reuniones”, pero los de abajo comienzan a perder la paciencia como se observa en los saqueos como expresión del gran malestar social.