Las autoridades sanitarias señalaron que el país registró un incremento de contagios del 29%, lo que supone el tercer repunte de la pandemia en México.
Jueves 15 de julio de 2021
El repunte fue confirmado el miércoles pasado por la Organización Panamericana de la Salud, en dicho informe se puede ver como México ha reportado rebrotes, particularmente en estados de la península de Yucatán y Baja California Sur, así como en la Ciudad de México. Las autoridades sanitarias señalaron que el país registró un incremento de contagios del 29% y el número oficial de contagios es de 2,780,294, al mismo tiempo que los decesos al momento suman 235,507. Con estas cifras de decesos y contagios, México se mantiene como el cuarto país del mundo con más muertes por Covid-19, detrás de Estados Unidos, Brasil y la India.
Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero de la Comisión de la UNAM para Covid-19, explicó que el repunte esta alimentado, principalmente, por los casos de 4 estados: Baja California Sur, Quintana Roo, Yucatán y Tabasco. Si bien se trata de un repunte que ya puede considerarse más o menos generalizado, estos 4 estados tienen un peor escenario, seguido de Tamaulipas, Campeche, Veracruz y Chiapas.
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¿Responsabilidad social?
Con el argumento de que fluye la vacunación y que los hospitales registran una baja ocupación, el presidente Andrés Manuel López Obrador continúa alentando a la población más joven a moderarse y apoyar a las autoridades en el control de la epidemia. Y es que según datos del gobierno los jóvenes entre 20 y 29 años son los más afectados por el repunte de covid-19.
Sin embargo, responsabilizar a la población tiene un claro interés por ocultar uno de los factores centrales en la propagación de los contagios ya que, la responsabilidad por el aumento de contagios recae principalmente en el poder político y empresarial que vehiculizaron la política criminal de la reapertura de las escuelas y las industrias no esenciales, lo que se demuestra si consideramos que el 94% de las defunciones por Covid-19 fueron de trabajadores y amas de casa.
Hasta el momento, más de la mitad de las entidades tienen repuntes de leves a muy severos, y de cada 100 personas con la enfermedad se están contagiando otras 133. Aunque los diagnósticos se estén detectando de manera más temprana al haber mayor disponibilidad de pruebas y porque hay una mayor familiaridad con el diagnóstico, el Gobierno y la DGE minimizan los contagios, sobre todo en las escuelas donde aún falta la gran mayoría de docentes por ser vacunados y ni hablar de las y los celadores que son quienes mantienen las condiciones sanitarias y realizan la higiene de las mismas.
Además de los miles de trabajadores, trabajadoras y estudiantes que se desplazan todos los días a laborar en condiciones insalubres, mientras que el gobierno de AMLO busca avanzar en la reapertura de actividades y la vuelta a clases presenciales sin medidas elementales, el conjunto de estos datos muestra la relación entre la reapertura de actividades no esenciales y la forma en que se ha propagado el COVID-19 en México.
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Despidos y falsas promesas
Según el gobierno, el sensible descenso en el número de contagios en todo el territorio nacional ocurrido en meses anteriores y la necesidad de volver a atender a los pacientes con otros padecimientos, provocó la restitución de las áreas reconvertidas para atender pacientes Covid y el desmantelamiento de unidades temporales, pero lo que no aclaran es que esta decisión política, generó una ola de despidos y de suspensiones de médicos, fisioterapeutas y enfermeras en las instituciones de salud pública.
Según diversas fuentes, más de 82,000 trabajadores de la salud fueron contratados para colocarlos en la primera línea contra la pandemia, y de ellos ya han sido despedidos alrededor de 25,000 más las decenas de enfermeras del IMSS a quienes se les dio matrícula y les están diciendo que ya no pueden trabajar. Pero, en el caso de que sean reubicadas por necesidad en esta 3ra ola, será bajo las mismas condiciones de precariedad, es decir, bajo el régimen de honorarios asimilables a salario dejándolos vulnerables a no contar con prestaciones o peor aún, ser despedidos nuevamente.
La apuesta del gobierno parece estar concentrada en las vacunas, aunque, lamentablemente, no avanza con la velocidad que pregona el gobierno. Hasta el miércoles pasado se habían recibido 62.9 millones de dosis y aplicado 48.5 millones, que debemos considerar que en la mayoría de los casos se trata de la 1er y 2da dosis del medicamente, por lo que la cantidad de personas vacunadas se reduce casi a la mitad de esa cifra.
Esta situación podría ser remediada de no ser por la irracionalidad capitalista que impide que se liberen las patentes de las vacunas para que estas se produzcan de forma masiva permitiendo vacunar a toda la población rápidamente. Aunado a la avaricia del sector empresarial que lo único que busca es incrementar sus ganancias a costa de la vida de millones de trabajadores, estudiantes y personal médico, no solo en México si no en todo el mundo.