Como ya venimos informando desde La Izquierda Diario, la actividad portuaria de Terminal 4 –APM Terminals- del Puerto de Buenos Aires descendió considerablemente, lo que trae aparejada una reducción en el salario de todos sus trabajadores. En particular, quienes más son perjudicados son los trabajadores tercerizados, que trabajan bajo la modalidad de jornales. La precariedad de su situación los convierte en los más supertexplotados en “épocas de bonanza” y en los más afectados “en épocas de crisis”.
Martes 24 de noviembre de 2015 13:27
DOMPRA: una empresa con aires noventistas
DOMPRA S.R.L. es una empresa que funciona desde el año 1996 y presta servicios portuarios en los puertos de Buenos Aires, Zárate y Campana. Al calor de la ola privatizadora que vivió Argentina en la década de los 90 - y que en el puerto dejo a 15 mil trabajadores en la calle - esta empresa creció ofreciendo a las recientes empresas privadas diversos servicios portuarios. Actualmente tiene una planta aproximada de 240 trabajadores, todos tercerizados, y según lo que informan en Nosis facturan entre 5.000.000 y 20.000 millones de pesos por año.
A pesar de sus millonarias ganancias, apenas desciende el movimiento de barcos en la terminal, no duda en extremar aún más la precariedad de sus trabajadores.
Desde La Izquierda Diario dialogamos con trabajadores tercerizados pertenecientes a esta empresa.
¿Cómo es la situación de los trabajadores tercerizados en Terminal 4?
Formamos parte de un grupo de 35 trabajadores del sector de apuntadores, cuyo sindicato es el SEAMARA. Tenemos 1 delegado por turno y somos conscientes que la mayoría de los trabajadores tercerizados no tienen representación sindical. La modalidad de trabajo es por jornal, trabajamos cada vez que se nos llama de lunes a lunes, esto quiere decir que trabajamos y cobramos por día trabajado. Tenemos una cantidad de 18 jornales garantizados por mes, que viene a ser lo que sería un sueldo básico, que equivale a 10 mil pesos. Eso está regulado por un sistema de llamado (nombramiento) día a día. En el caso de no contestar la radio o el teléfono, te dicen que estas faltando y te reducen el garantizado, si no atendes una vez, pasa a 17 y así sucesivamente. O sea, que estás obligado atender y estar todo el tiempo pendiente del teléfono. Desde el 2012 y hasta agosto de este año estuvimos trabajando al 150 %, tenías que estar disponible de lunes a lunes, y trabajar durante 12 hs. Ahora pasamos de trabajar entre 35 y 40 jornales a hacer un promedio de 7.
Tanto la patronal como el sindicato nos habían prometido que pese a esta baja de trabajo, la garantización no se iba a tocar, sin embargo este mes de esa garantización, la empresa solo pago un 33%, que son 4 mil pesos. Esto derivo en un conflicto, el sindicato nos informó que la única medida que iban a tomar era la de realizar una denuncia contra la empresa por incumplimiento del convenio colectivo de trabajo, pero nosotros le dijimos que con eso no alcanzaba. Por eso el lunes 9 de noviembre tomamos la decisión de suspender la operativa del buque. La medida la llevamos adelante solo los apuntadores. Lamentablemente, ni los estibadores, que tienen la amenaza de 23 despidos, ni los maquinista, que ya sufrieron el despido de 7 trabajadores, se adhirieron siguiendo la línea gremial. La medida la mantuvimos por un día y el martes 10 nos depositaron lo que nos debían. Nosotros le avisamos a la empresa que cuanto se metan con nuestros salarios, hay tolerancia cero con ellos. Y más teniendo en cuenta que ellos nunca nos compensan por nuestro esfuerzo. Hace 4 meses, un tercerizado que trabajaba para un contratista cayó de un tinglado que estaba reparando, sin protección de ningún tupo, ni casco y falleció. Hubo muchos accidentes menos graves y las condiciones se trabajó nunca se mejoraron, trabajamos bajo riesgo, sobre exigidos en cantidad de horas y días.
¿A qué atribuyen esta situación?
A una desinversión y vaciamiento por parte de la empresa, trabajamos con máquinas que se incendian solas. Hay faltante de repuestos y herramientas de trabajo. En los depósitos las condiciones de trabajo son directamente deplorables, se trabaja en un contenedor de 20 por 20, con cables pelados, con ratas, sin aire acondicionado ni calefacción, en el barro. Nuestra área de descanso es un contenedor al lado del río, infectado de ratas. La empresa prometió muchas veces que iba mejorar las condiciones y hasta ahora no lo hizo.
LID: ¿Qué perspectivas ven de ahora en más?
No sabemos qué va a pasar con nosotros en diciembre, nos amenazan con que nos vamos a quedar sin trabajo. Hay compañeros que hace 7 años que son tercerizados, no pudiendo decir que no a nada. Todo el tiempo hay compañeros con suspensiones. Tampoco sabemos qué es lo que hay detrás de esto, sabemos que en las otras terminales hay trabajo normalmente y que la empresa está denunciando una crisis que se contradice con el nivel de inversión que realizaron en los últimos años y con los planes de expansión, ya que Terminal 4 es uno de los que compraron los pliegos para la licitación de la Terminal 5.
Y con respecto a la tercerización, nosotros siempre vamos a hacer trabajadores eventuales, no tenemos perspectivas de pasar a planta permanente. Según un arreglo entre la patronal y el sindicato, el 65 % de los trabajadores apuntadores deben ser de planta permanente y un 35% tercerizados. Esto es lo que avala la tercerización, mientras este ese cupo, siempre vamos a ser trabajadores eventuales que, al contrario de lo que dice la ley, no hacemos trabajo secundario, como quedó demostrado con la última medida que realizamos, mediante la cual logramos paralizar la actividad. Seguiremos en alerta en defensa de nuestros salarios y puestos de trabajo.