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MASIVA MOVILIZACIÓN NO+AFP. ¡Terminar con las AFP! ¿Hacia qué sistema avanzar?

¿Es para sorprenderse la enorme convocatoria a la marcha contra las AFP? Según los organizadores marcharon 750.000 personas en todo el país. En Santiago, marcharon unas 150.000 personas.

Juan Valenzuela

Juan Valenzuela Profesor de filosofía. PTR.

Lunes 25 de julio de 2016

El caso de Myriam Olate, atrajo la mirada de millones a una faceta irritante del neoliberalismo: mientras las fuerzas militares, policiales o la Gendarmería cuentan con cobertura en Salud y pensiones privilegiadas, la mayoría de los trabajadores son arrojados a la miseria con pensiones de hambre. Su condición de ex esposa de un militante de la Nueva Mayoría, el diputado del PS Osvaldo Andrade que gana alrededor de 7 millones de pesos al mes sólo por concepto de dieta parlamentaria y que el 2014 votó a favor del aumento de $500.000 para los diputados, mientras le daban un 0,5% de aumento real a los funcionarios públicos; evidencia la desigualdad insultante que hay en el país: el 90% de los pensionados cobra menos de $144.000.

A 5,7 millones de trabajadores y trabajadoras, cada mes, las AFP les cobran alrededor del 11,5% del sueldo. Juntan alrededor 500 mil millones de pesos, pero pagan 200 mil millones en pensiones que recibe un millón de personas. Tienen la posibilidad de invertir los ahorros previsionales en instrumentos de renta fija y variable. Se produce un flujo de capital con el que se benefician empresas como Cencosud, Endesa, Latam, Enersis, Falabella, Colbún, Copec, Soquimich, AES Gener, CMPC.

¿Pero qué recibe el trabador o la trabajadora que estuvo 40 años cotizando, 35 años cotizando? Una pensión miserable: $150.000, $170.000, $200.000, un salario de hambre. Como si nos arrojaran al tacho de la basura, por haber envejecido. Y en las altas cúspides de este robo hecho sistema, ex funcionarios de la dictadura. Ellos levantan su riqueza a costa de exprimir a trabajadores y trabajadoras y arrojarlos como una cáscara de limón. Los altos costos de en salud, por otro lado, muchas veces arrojan a jubilados y jubiladas a continuar trabajando o directamente a la limosna. Una humillación que crecerá si envejece la población.

Que ninguna pensión sea inferior al 80% del sueldo es un objetivo vital. Pero eso, bajo el criterio parasitario actual, no puede realizarse. Es necesario:
Antes que todo, la mayor unidad en las calles, continuar el camino del 24 de julio, llevarlo a los lugares de trabajo y estudio, a los sindicatos y federaciones estudiantiles, empezar a coordinar desde allí nuevas acciones y un plan de lucha. Es necesario exigirle a la CUT que convoque a paralizar para el 10 de agosto, para la próxima marcha.

También tenemos que debatir que sistema necesitamos. A nuestro modo de ver:

a) El aporte “tripartito”: que el Estado, la empresa y el/la trabajador/a coticen, no sólo el/la trabajador/a como hoy.

b) Un criterio solidario: es decir, que lo que cotizan los más jóvenes ayude a las pensiones de los más viejos.

c) Que los trabajadores exijan la completa apertura de los secretos comerciales de las AFP y ejerzan el control de sus fondos a través de sus sindicatos e instituciones especiales electas por el conjunto de los y las cotizantes.

Pero esto no puede ir de la mano de estos empresarios: se plantea también la necesidad de expropiar a las AFP sin indemnización y que todos sus recursos pasen a propiedad del Estado bajo la gestión directa de los trabajadores. Eso garantizará jubilaciones dignas. El sistema actual, consiste en dejar a los gatos cuidando la carnicería. Las “administradoras” sólo administran los intereses de los grandes magnates.

La pelea es grande. Hay que darla, la herencia de la dictadura sólo humilla.


Juan Valenzuela

Santiago de Chile

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