Una reseña del film Mia Madre (2015), del director italiano Nanni Moretti, (Caro Diario, Aprile, La habitación del hijo, Habemus Papa). Se estrena el jueves 6 de agosto.

Diego De Angelis @DieDeAngelis
Jueves 6 de agosto de 2015
Como en un sueño, Margherita camina por una calle. Es de noche y va al cine. Los afiches, a lo lejos, señalan que la película que se proyectará es Las alas del deseo. Busca el último lugar de una larguísima fila de cientos de espectadores que esperan para poder ingresar a lo que pareciera ser el estreno del film de Wenders. La fila no termina literalmente nunca. Y Margherita se encuentra allí con distintas personas de su propia vida. También con ella misma, tiempo atrás, cuando le anunciaba a su novio los motivos de su separación. Estos encuentros suceden en ese momento único de espera. Antesala de un acontecimiento tal vez más importante, el motivo por el cual efectivamente esperan: la historia que está por contarse. O, para ser más precisos: la historia que está por verse. Como si los sucesos cotidianos solo tuvieran lugar cuando se espera por algo, se presume, mejor. Como si dijéramos: mientras esperamos por lo extraordinario, hablemos de lo ordinario. Nuestros problemas.
Una escena memorable de Mia Madre (2015), la última película del director italiano Nanni Moretti. Hay muchas. Pero la recién descrita –tal vez menor en relación con la totalidad del film- exhibe una particularidad que la vuelve significativamente imprescindible, pues inscribe una tensión –posible entre varias- subyacente que podría fundamentar la historia: la tensión –el nudo- entre la vida y la ficción. No por nada la película comienza con un enfrentamiento. Un grupo de obreros exige trabajo y avanza hacia una fábrica hasta que choca con la policía que los reprime. El enfrentamiento contiene todas las marcas clásicas del realismo. El grupo de obreros, la policía, el inevitable choque entre ambas fuerzas. Pero el espectador advierte de inmediato que lo que observa es la filmación de una escena. En medio de la escaramuza, una mujer de pronto grita “corten”. El efecto de la representación se desmorona. Se muestra el truco, se exhibe su condición de simulacro. La escena, una vez terminada, no convence a Margherita, la protagonista del film de Moretti.
Una directora de cine que, mientras hace una película, debe enfrentar junto a su hermano los últimos días de su madre. Está enferma y ya no queda mucho por hacer. Tan solo –otra vez- esperar. La espera, entonces, como clave de lectura. Cómo plantarse, desde una situación de espera, ante aquello que se presenta inexorable. Cómo sobrellevar el dolor de las despedidas. La historia transcurre así escindida por intimidades diversas. Otra intimidad es la del cine. Lo que sucede puertas adentro de la usina donde las historias se escriben, se filman, se consolidan. Los contra-tiempos de un set de filmación. El enfrentamiento diario con asistentes, con “el equipo”. Aquí las discusiones giran en torno a sus temas de incumbencia: la iluminación, los tipos de plano, la dirección de actores (Margherita se aferra con obsesión a una sugerencia extraña y por eso vital: la interpretación eficaz del actor depende de entregarse por completo al personaje y al mismo tiempo, paradójicamente, permanecer fuera de él). Y tener, además, que soportarlos. Una intimidad, la del cine, trazada con humor, con la gloria de una risa desenfadada.
Mia madre es una gran película. ¿Para qué ir al cine sino para divertirse y emocionarse? Habría que ir a verla por el tiempo de espera. Y que valga la pena. Porque a fin de cuentas tal vez solo se trate de esperar el momento oportuno para disfrutar del gran acontecimiento que promueve a veces el cine: la proyección de buenas historias. Ese extraño placer esquivo.
Estreno 6 de agosto
Reparto: Margherita Buy, John Turturro, Giulia Lazzarini, Nanni Moretti,Beatrice Mancini.
Ficha técnica
Dirección: Nanni Moretti
Guion: Nanni Moretti, Francesco Piccolo, Valia Santella
Fotografía: Arnaldo Catinari
Año: 2015 | Italia
Trailer oficial:

Diego De Angelis
Nació en Buenos Aires en 1983. Licenciado en Letras en la UBA, escribe sobre literatura y cine en diferentes medios. Programa y coordina el ciclo "Cine para lectores".