Un verano (2015), es la primera novela de Damián Huergo. Editado por NOTANPÜAN, en la que se cuenta la historia de Mauro.

Diego De Angelis @DieDeAngelis
Viernes 6 de noviembre de 2015
Antes del amanecer, cuando la mayoría de los mortales duerme, un joven movilizado por un deseo incontenible arriesga sus pasos sobre un terreno que desconoce. Busca tantear así, casi ciego de inexperiencia, aquello que por el momento le es, por su corta edad, ajeno. Se hace de una prenda íntima femenina y se dispone
cuidadosamente a masturbarse. La ceremonia se desenvuelve sin misterio, una sucesión de movimientos agitados culmina en un gesto fugaz pero que logra condensar el tiempo de la acción en su conjunto. Un verano, la primera novela de Damián Huergo, comienza con la descripción de una escena que bien podría definir su propuesta narrativa. Es posible advertir en ese último suspiro de placer la señal de una preocupación por configurar una temporalidad peculiar. Un horizonte posible de la literatura podría ser ese: la representación de un tiempo distinto, prófugo de cualquier otra determinación. La historia que se propone contar Huergo en su primera excursión autoral lo exhibe desde el fundamento mismo de su trama.
Mauro, un púber de catorce años, enviado por su madre a la costa para trabajar en la lavandería de un matrimonio amigo –divorciados sus padres, resulta necesario abandonar cuanto antes Buenos Aires- descubre por primera vez el amor. El nombre de su dicha es Victoria, una muchachita de veinte que disfruta sus vacaciones junto a un grupo de amigos en una casa contigua. Bajo los efectos de su fascinación, Mauro buscará por todos los medios a su alcance –medios afirmados en su impericia de principiante- acercarse a ella. Enamoramiento temprano que permitirá delinear una experiencia breve pero decisiva. Y, lo más importante, con una duración que la distingue de otras. Porque ese verano persistirá lo que ese amor persista. La naturaleza de ese amor adolescente determinará el tiempo de la historia. Huergo se servirá para reconstruirlo de ciertas marcas reconocibles. Gestos que son rituales de una edad, de un pasaje existencial: la adolescencia y el descubrimiento del cuerpo, el propio y el ajeno. La playa y el fogón, el asado, el primer trago y el sexo. El fútbol como zona de pertenencia, como mecánica de movimiento y forma de expresión emocional. Mauro permanecerá en casi todo momento con una pelota bajo la suela o arriba de una bicicleta en cuero.
Convendría preguntarse entonces acerca del tiempo del relato. ¿En qué época viven sus personajes? No es posible saberlo con certeza. Por ejemplo, en esta novela no hay celulares. Si es necesario comunicar algo in absentia, sus personajes dejarán notas escritas a mano. En la juventud descrita por Huergo la política permanecerá extrañamente fuera de campo. Y cuando aparezca, lo hará a partir de referencias cristalizadas a través de los medios, por lo que anuncien el diario o el noticiero. Si a Mauro por su habilidad en el fútbol lo llaman Messi, las bandas de música que debería escuchar para actualizarse en ese campo no serían The White Stripes o The Arctic Monkeys, sino Nirvana, Dylan, The Rolling Stones, The Clash. Como si la novela se moviera entre dos tiempos paralelos, como si a su autor le interesara apostar a un registro atemporal, indefinido, sujeto por momentos a la más rabiosa contemporaneidad y por otros a un pasado próximo tal vez asociado a su propia biografía. El despliegue de un procedimiento dialéctico que no atenta contra el verosímil, sino que lo trasciende.
Un verano es una novela entrañable porque se ocupa de establecer con audacia aquello que sostiene estructuralmente la ficción. Un tiempo –ya lo dijimos- exclusivo. Un tiempo extraño. Es mediante su empleo que logra narrar con precisión las venturas y desventuras de un primer amor. Es solo por su manifestación que consigue acaso lo imposible: su reconstrucción sentimental.

Diego De Angelis
Nació en Buenos Aires en 1983. Licenciado en Letras en la UBA, escribe sobre literatura y cine en diferentes medios. Programa y coordina el ciclo "Cine para lectores".