A pesar de la represión del gobierno de la CDMX dirigida por Miguel Ángel Mancera, los maestros de los estados de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) regresaron por miles este miércoles para protestar en el centro de la Ciudad de México.
Viernes 27 de mayo de 2016
Represión y radicalización de la lucha
Desde entonces, la violación del derecho al libre tránsito y la libre manifestación ha sido una constante: a su llegada a la ciudad, con un bloqueo de más de 5 horas para no permitir el paso de los camiones que transportaba a las maestras y maestros provenientes de diferentes estados; en la madrugada del jueves, con un cerco de la policía federal para obligar mediante la intimidación a retirar el plantón que la CNTE había instalado nuevamente a las afueras de Gobernación ante la nula respuesta de las autoridades, para después trasladarlo a la Ciudadela.
El mismo miércoles, una brutal represión se desató en distintos puntos de Chiapas, resultando varios heridos y detenidos. En respuesta, los habitantes de Chenalhó capturaron a diputados locales, los vistieron de mujer y amenazaron con ahorcarlos si no se abría el diálogo con los maestros; en Chiapa de Corzo, el pueblo se reunió en la noche para sacar, al repicar de las campanas de la iglesia, a la policía federal del hotel en el que se hospedaba e impidió el arribo de refuerzos.
Este jueves, una movilización masiva de maestros en Chiapas, con amplio apoyo de padres de familia y popular, consiguió liberar a los seis maestros y los dos padres apresados el día anterior. En Oaxaca, durante un bloqueó al aeropuerto por parte de la Sección 22, la policía intentó cercarlos pero terminó encapsulada entre miles de maestros que arribaron de distintas regiones.
La cerrazón y los actos represivos del gobierno están dando como resultado la radicalización de la lucha.
¡Todos con la CNTE!
Somos miles de maestros los que sufrimos a diario junto con nuestros alumnos, las consecuencias de una reforma educativa pensada por y para los empresarios. Que afecta los derechos de los trabajadores de la educación, pero también empobrece y privatiza la educación pública –a la que acuden los hijos de las familias trabajadoras–, en pro de los intereses empresariales.
Sabemos que nuestra lucha no sólo es por nosotros, sino por las familias trabajadoras, que mandan a sus hijos a la escuela con emoción, pensando que la educación les permitirá tener un futuro mejor. Pero, ¿qué futuro les quedará si nosotros hoy no salimos a luchar?
Con una educación que los prepare para no protestar a los patrones cuando los quieran obligar a hacer horas extra sin pago; cuando la extenuante carga de trabajo aumente y se tengan que quedar forzosamente a terminarlo.
Queremos que todas y todos los trabajadores miren desde los ojos de los maestros, a los que nos confían la educación de los niños, y que hoy salimos a las calles a gritar fuerte para que escuchen nuestros reclamos.
Sabemos que nuestra voz es débil comparada con la fuerza de millones de voces de trabajadores de todos los sectores que aisladamente han sufrido los recortes a sus derechos y prestaciones, los despidos o el acoso. Sabemos que será en las calles y codo a codo con ellas y ellos, desde donde logremos echar abajo esta reforma educativa.
Por eso, las y los trabajadores de la educación y normalistas que integramos la Agrupación Magisterial Nuestra Clase ¡hacemos un urgente llamado a la solidaridad activa con el magisterio en lucha!
Llamamos con carácter de urgente a las centrales sindicales que se reclaman democráticas, a los sindicatos que las integran, a sus bases, a los movimientos democráticos, de mujeres y por los derechos de la diversidad, a los estudiantes, a los trabajadores de la educación de otras instituciones, a activarse por la CNTE, por la educación y por los derechos de todos los trabajadores y sus familias.
A conformar un gran "Frente en defensa de la CNTE y los maestros en lucha", que codo a codo y en las calles, advierta que los maestros no están solos, que todos hemos sido alumnos y que gracias a ellos aprendimos a leer y escribir, y que hoy no los vamos a dejar salir a luchar sin nosotros.
Es urgente un plan de lucha unificado para no dejar aislado el paro magisterial. Pero para prepararlo creemos que es necesario que la CNTE convoque a un Encuentro Nacional de los sindicatos y las organizaciones en lucha, e impulse una gran campaña democrática, nacional e internacional, en defensa de la educación, los maestros, por la reinstalación de los despedidos y la libertad de los presos.
En la CDMX los maestros Sergio Abraham Méndez Moissen y Sulem Estrada como candidatos independientes a la Constituyente de la fórmula #5, han puesto su campaña al servicio de la CNTE usando todos los espacios para denunciar al Gobierno y llamar a la más amplia solidaridad con nuestro sector, mientras participan en la lucha codo a codo con los maestros de los estados y los de esta misma ciudad.
Llamamos a los miles de trabajadores, mujeres y jóvenes que se identifican políticamente con la dirección de Andrés Manuel López Obrador y el Morena (entre los cuales hay muchos integrantes del magisterio democrático), porque creemos que ellas y ellos deben exigirle a AMLO y los dirigentes de este partido –que en ocasiones han planteado su oposición a la política gubernamental contra los maestros– que llamen de forma urgente a la movilización en las calles en solidaridad con el magisterio, y que pongan al servicio de la lucha magisterial todos sus recursos, sin ningún condicionamiento político.
El avance de la reforma educativa, la violenta represión desatada sobre los maestros, con despedidos, heridos, presos, y muertos, busca aleccionar a todos los trabajadores con el mensaje directo de que nos pueden matar si salimos a luchar. Sin embargo, estamos convencidos de que si todos salimos juntos, si todos golpeamos juntos, el golpe para ellos será mucho más duro.
Sin miedo, salgamos juntos a luchar con los maestros, por nuestros derechos, por el pueblo trabajador, por el futuro de nuestros hijos.