×
×
Red Internacional
lid bot

Council of the Americas. Todos unidos a los pies de EE.UU y el extractivismo

Desde Massa y Larreta, pasando por gobernadores radicales y Wado de Pedro, lo que unifica a la grieta: extractivismo, beneficios a grandes empresarios y pedidos de “paz social” para realizar el ajuste, a las órdenes del imperialismo norteamericano.

Larisa Pérez

Larisa Pérez Abogada @Larisaperez_

Jueves 18 de agosto de 2022 20:26

Ph: Gerardo Viercovich

Ph: Gerardo Viercovich

La Conferencia reunió a Massa y altos funcionarios, con Larreta y gobernadores de la oposición, empresarios y el embajador de Estados Unidos que selló la grieta con una frase y una agenda común de medidas económicas y sociales para el país.

Aunque el oficialismo y la oposición de Juntos por el Cambio aún se ubiquen como competidores en el terreno electoral -por ahora- lo cierto es que este encuentro mostró que todos tienen acuerdo en una cosa: seguir los mandatos del imperialismo estadounidense respecto la dirección que debe tomar el país.

Sergio Massa fue el encargado de dar el cierre a la conferencia, donde aprovechó para seguir con anuncios que son de agrado para los denominados “mercados”. Pidió “paz social” en medio del ajuste vía inflación y aumentos tarifarios que está sufriendo la gran mayoría de trabajadores y trabajadoras, insistió en destacar los pedidos de nuevos préstamos de dólares -más endeudamiento- y beneficios impositivos al campo, a las mineras, al negocio energético, constructoras privadas y automotrices.

Ver también: Sergio Massa pidió “paz social” cuando hay ajuste contra las mayorías y beneficios a empresarios

“La austeridad y el orden lo hacemos entre todos” dijo Massa en referencia al “orden fiscal” es decir, el recorte del gasto público, ratificando el rumbo de sus primeros anuncios de congelamiento de la planta estatal, control de los planes sociales en perspectiva de recortarlos, y la eliminación de subsidios que implica tarifazos en los servicios de luz, agua y gas, que de forma hipócrita el oficialismo llama “redistribución de subsidios” no decir lo que es: ajuste.

La noche anterior en una cena privada “extraoficial”, el ministro de Interior Wado de Pedro y dirigente de La Cámpora se dirigió a dueños de grandes empresas convocándolos a “hablar sin intermediarios y definiendo políticas que trasciendan las coyunturas. Donde todos cedamos un poco y acordemos un modelo productivo que respetemos todos a medio y largo plazo”.

Te puede interesar: Wado de Pedro afianza vínculos con el establishment en una cena privada

A su vez el embajador Arguello se encargó de confirmar la agenda del Frente de Todos rindiendo más pleitesía al imperialismo. El mes que viene planean viajar Alberto Fernández para el postergado encuentro con Joe Biden, Sergio Massa para encontrarse con autoridades del FMI y entidades financieras, y también gobernadores junto a De Pedro para conseguir inversiones de empresarios norteamericanos.

Por su parte Horacio Rodríguez Larreta, cercano a Massa, señaló que "los países necesitan abastecerse de energía, alimentos y productos derivados de la minería. Inserción inteligente quiere decir vincularnos con un mundo que cambia." Probando ajustar un discurso que lo posicione electoralmente, el jefe de Gobierno porteño propuso profundizar un modelo extractivista y de reprimarización de la economía basado no solo en las exportaciones agropecuarias sino también en energías y minerales. Bastante en sintonía con el discurso del oficialismo.

Te puede interesar: Larreta en modo electoral: prometió al establishment más extractivismo y beneficios a empresarios

También los gobernadores Gerardo Morales de Jujuy, Rodolfo Suárez de Mendoza del radicalismo, y el salteño Gustavo Saénz aliado de Massa, realizaron discursos defendiendo el extractivismo en las provincias y la represión a los movimientos ambientalistas que se oponen y organizaciones sociales que son perseguidas.

Ver también: Morales, Suárez y Sáenz defendieron el extractivismo y la represión en sus provincias

Entre todos los discursos, declaraciones para la prensa, o para los mismos funcionarios y empresarios norteamericanos y locales que participaban de la conferencia, quien mejor sintetizó el objetivo del encuentro fue, justamente, el embajador de Estados Unidos en Argentina. Marc Stanley con una intención de intromisión explícita en la política argentina afirmó que "Hagan una coalición ahora y no esperen la elección 2023".

Te puede interesar: Council of the Americas: el embajador de EE.UU. dando órdenes como en su casa

Los dirigentes de uno y otro lado de la grieta no tardaron en responder ese llamado también. Larreta dijo que “la única manera de avanzar en serio es construyendo un consenso más amplio. Si hay algo que necesita coherencia y constancia es la inserción internacional, y la Argentina tiene que tener un gobierno de coalición que marque un punto de inflexión”. A su turno, Massa también afirmó que "no tenemos que tener ni miedo ni vergüenza de sentarnos a una mesa a llegar acuerdo (...) Tengamos la claridad de que dialogar con el otro no significa conceder sino pensar juntos".

El interés imperialista en cerrar la crisis política del país va mucho más allá de la necesidad de cada coalición política, el oficialismo y el macrismo, de cerrar sus internas, sino que expresa la búsqueda de una agenda de reformas y medidas económicas que unifiquen a la clase política detrás de un objetivo: más ajuste a la clase trabajadora, mayor saqueo de recursos para seguir aumentando las ganancias de grandes empresas y capital financiero internacional. La enorme miseria que viene generando el ajuste, y que planean profundizar, también puede ser explosiva contra este o el próximo gobierno, como se muestra en otros países con movilizaciones populares históricas, como Colombia o Chile, contra los aumentos de tarifas. Por eso Estados Unidos ve con preocupación la debilidad política del gobierno actual y de la oposición macrista, que recientemente también estalló en internas.

El Consejo de las Américas fue una gran muestra de cómo tanto el gobierno del Frente de Todos como Juntos por el Cambio se ubican a los pies de lo que manda el imperialismo norteamericano y los grandes empresarios, con las consecuencias que repiten una historia de saqueo a los recursos naturales y a los trabajadores y sectores populares, pidiendo siempre más beneficios a las empresas que se la llevan en pala, a costa de aumentar la pobreza y profundizar la dependencia, no solo en Argentina, sino en toda la región latinoamericana.