Independiente derrotó a Quilmes por 5 a 3 en un partidazo que tuvo de todo. Resultado cambiante, goles, golazos, penales, polémica y –sobre todo- emoción hasta los últimos minutos. En un partido para el recuerdo, regado por la lluvia torrencial, quinto triunfo consecutivo para el rojo que vuelve a dar vuelta un resultado y sigue soñando.
Lunes 15 de septiembre de 2014 16:10
Gol de Brian Sarmiento.Independiente 0 Quilmes 1.Fecha 7. Torneo Primera División 2014.FPT - YouTube
El partido empezó con un Independiente intentando ser protagonista y Quilmes esperando ordenado para la contra. En ese primer pasaje, surtió más efecto la fórmula cervecera. A los 10 minutos, una habilitación espectacular desde mitad de cancha del “Chirola” Romero, dejó a Sarmiento más solo que en el día del Maestro, que corrió hacia el área roja para definir mano a mano con precisión, venciendo a Rodríguez que cuidaba su palo y que no logró evitar el gol con un manotazo desesperado. Ventaja para los cerveceros.
La lluvia arreciaba e Independiente parecía volver a hacer agua, tratando de recuperarse no conseguía ordenarse. Y en ese remolino de confusión, llegó un córner que intentó despejar Sebastián Martínez con tal mala fortuna que la patada le abrió una herida en la cabeza a Lucero. Penal inobjetable para los locales, que el “Ruso” Rodríguez, con una definición cruzada al palo izquierdo, transformó en el empate del rojo a los 26 minutos.
El primer tiempo se fue sin demasiadas sorpresas. En el entretiempo, el DT Almirón volvió a “meter mano” al equipo y –fiel a su estilo- introdujo dos cambios que demostraron ser muy acertados: adentro Pisano por Vallés y Pizzin por Lucero.
Pisanito entró enchufadísimo, enloqueciendo a la defensa de Quilmes desde el arranque del segundo tiempo. Ya a los 7 minutos, en un desborde por derecha ingresó al área para amagar y enganchar para adentro, confundiendo a Lucas Suárez que se lo llevó puesto y lo bajó dentro del área. Nuevamente penal para que el “Rusito” Rodríguez vuelva a convertir y pasar a ser uno de los inesperados goleadores de los diablos rojos.
Con el resultado favorable el rojo ganó en tranquilidad y buscó estirar la diferencia. Con otro desborde de Pisano, que encaró, se disfrazó de número diez y remató desde afuera del área, obligando al arquero Dulcich a dar rebote y que Claudio Riaño empujó solo para el 3-1.
Pero de pronto Quilmes, herido en su orgullo, pasó al frente. En una arremetida del “Gallo” Fernández (ex Independiente) que Tula derribó torpemente en el área Quilmes consiguió un penal que Klusener con un bombazo al ángulo transformó en gol cervecero. Quilmes se acercaba y el panorama se complicaba para los rojos con la lesión de Tula –que ya no podía salir porque el DT ya no tenía más cambios- que obligó a modificar el esquema, retrasando a Montenegro.
A fuerza de insistir, Quimes tuvo premio a los 40 minutos cuando Zacarías se llevó un despeje corto de la defensa roja y entrando al área con el permiso de los marcadores definió mano a mano ante un arquero regalado. Empate que bajaba al rojo varios escalones de la tabla.
El sacudón despertó a Independiente. Montenegro, Pisano y Mancuello se volvieron a asociar para intentar desequilibrar. Y en el primer minuto del suplementario, de un córner despejado defectuosamente (y con la mano) vino la acrobacia de Riaño que con una media chilena desencadenó la lluvia de alegría para la parcialidad roja, poniendo a Independiente 4-3 arriba y a un punto de River en la tabla.
La frutilla del postre llegó con una contra del Rolfi Montenegro que a toda velocidad construyó una pared con Pisanito y el Rolfi tocó al medio para Mancuello que se tomó todo el tiempo del mundo para amagar ante Dulcih y quedar solo para el gol que hizo estallar las gargantas en el Libertadores de América.
El público regresaba por Alsina, o por calle Bochini (ex Cordero) cantando bajo la lluvia, con más alegría que Fred Astaire. Vivieron un partidazo, ocho goles, y el sueño de seguir peleando arriba. Por lo menos hasta que el próximo Domingo le toque enfrentar a River, el mejor equipo del campeonato y puntero con un partido menos. Ahí sabrá Independiente, en el Monumental, si lo que está viviendo es sólo una ilusión o se puede convertir en realidad.