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Red Internacional
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Rosario. Trabajador de Electrolux pelea por su vida

Otro crimen patronal en Rosario. Reproducimos la carta de uno de sus compañeros.

Viernes 6 de febrero de 2015

Hola. Soy un trabajador de la fábrica multinacional de heladeras Electrolux. Escribo porque quería contar que hoy no fue una jornada normal de trabajo como la de todos los días, (aunque como todos los días nos matamos en la línea de producción muertos de calor, apretados por los supervisores, y esas 10 horas diarias no terminan más) hoy fue un día diferente. Cuando ingrese a la fabrica me enteré por mis compañeros que uno de los compañeros del otro turno sufrió un terrible accidente, lo apretó una máquina conformadora de láminas plásticas a tal punto que quebró sus dos piernas en varias partes, sus caderas, sus brazos y perforó sus pulmones con sus propias costillas.

Hoy el compañero está peleando por su vida en un hospital, en un grave coma farmacológico. No fue un día normal. No es una vida normal la que llevo trabajando en esa fábrica que se hace de tanta publicidad por la "seguridad" que mantienen en sus fábricas en todo el mundo. Hoy mismo hubo una fuga de gas, y todos los compañeros doloridos físicamente por la jornada que ya concluía y por el terrible momento que está pasando el compañero accidentado, tuvimos que salir corriendo hacia afuera de la planta sabiendo que como le paso eso a nuestro compañero, a nosotros nos podría haber llevado la vida una explosión por esa fuga de gas.

Por eso digo que no es una vida normal. El solo hecho de saber que nos precarizan, nos exprimen y nos despiden si no dejamos la vida en la línea de producción, nos da todos los días esa sensación de pensar: no se si llegaré a casa bien hoy para ver a mi familia otra vez. Y estando en casa el pensar: "¿Me dejará pasar hoy el guardia de seguridad para poder seguir alimentando a mi familia?". De nuevo, NO ES UNA VIDA NORMAL la que llevamos los trabajadores. Ni en el trabajo ni en la cotidianidad. ¿Seguirá con vida nuestro compañero accidentado? Si sigue con vida, ¿Cómo va a hacer para alimentar a su familia si no puede seguir trabajando? Esa incertidumbre, esa tristeza, este odio es lo que llevo hoy en mí. Odio contra la patronal, y también contra la mafia del sindicato, que garantiza que en Electrolux hoy se trabaje como si nada hubiese pasado.

Esta no es la única fábrica en la que pasa esto. Por eso lo escribo. Porque sé que vos, que estas ahí también preso de la línea de producción, estas pasando lo mismo que yo. Pero quiero remarcar que no es solamente aguantar y aguantar, porque también se que en una fábrica que no queda a mas de tres cuadras de esta hubo un cambio para la vida de todos los trabajadores. Hablo de la fabrica Liliana SRL, donde los trabajadores, después de ser tan exprimidos por la patronal, con la garantía que el sindicato (la U.O.M) les da para hacerlo, vieron una alternativa: la de la unidad, hablando entre todos y dándose cuenta que por más que tengamos distinto color de piel o distintos gustos musicales todos eran partes de una misma clase, la clase explotada que le llena los bolsillos a los grandes empresarios dejando su vida en ello. La alternativa de la organización, para poder unificar todas sus demandas en una y coordinar un plan para dar una lucha unida contra todo lo que padecemos hoy nosotros, todos los trabajadores del país y del mundo. Por eso hoy entiendo que ya no solo nos queda aguantar, que tenemos que seguir ese camino, el camino de la unidad, el de la organización para luchar unidos contra todos los que garantizan que vivamos de esta manera, la peor manera de la que una persona puede vivir.

L. Trabajador de Electrolux.