Dialogamos con trabajadoras y trabajadores de la conocida marca de restauración Grupo Vips para que nos cuenten como están viviendo esta crisis en su centro de trabajo.
Viernes 13 de marzo de 2020
Desde hace varios días que la normalidad cotidiana se ha esfumado de la vida de los madrileños. Los efectos de la crisis provocada por la propagación del coronavirus están siendo devastadores en sectores como la hostelería.
El pánico ocasionado por la multiplicación de casos cada día, las advertencias gubernamentales y también el lenguaje sensacionalista de los grandes medios de comunicación ha provocado que la afluencia en bares y restaurantes haya caído en picado en estos últimos días. Los establecimientos del Vips no son una excepción.
A los jefes de esta empresa desde luego no les ha pasado desapercibido esta situación.
"Esta mañana me llamo mi gerente y me ’sugirió’ que pillara vacaciones esta semana, porque no quiere empezar a despedir gente", cuenta Raquel, camarera de uno de las tiendas de Vips.
Todo una muestra del despotismo de esta empresa que impone vacaciones a sus trabajadores bajo la amenaza velada del despido.
No se trata del único caso, es solamente una de las medidas que están tomando de forma generalizada para afrontar la disminución de la venta. Otra de las medidas son los despidos a los trabajadores que en estos días se les terminaba su contrato temporal. El Vips está optando por no renovar a nadie y de esta manera reducir su plantilla.
"Esta situación nos genera mucha incertidumbre porque sabemos que se trata de una empresa que ya de por sí pisotea nuestros derechos, en esta situación excepcional seguramente trataran de recortar aún más nuestras condiciones, explica Eduardo, también trabajador de esta empresa.
Por otro lado “no solo es la cuestión de las vacaciones, también ahora, debido a que los bares y restaurantes se ven obligados a cerrar, pretenden que las horas que tenia hacer este fin de semana se las devuelva cuando vuelva a abrir mi centro de trabajo", agrega Elena.
Se trata de la mezquindad de esta empresa que se expresa en estos momentos de la manera más aberrante. Primero exponiendo a sus trabajadores sin tomar ningún tipo de medida que proteja su salud. Después, intentando descargar el peso de esta situación sobre el conjunto de la plantilla, no renovando contratos y obligando al resto a que hiciera uso de uno de sus derechos más básicos, el derecho a descansar.
Como era de esperar, la respuesta por parte de las organizaciones sindicales que tienen representación en la empresa ha sido prácticamente nula. "Acudí a CCOO comentándoles que me estaban obligando a coger vacaciones y me dijeron que tenía suerte, porque en otros sitios directamente estaban despidiendo a la gente”, dice Raquel. No en vano las burocracias de CCOO y UGT han acordado con la patronal la agilización de los ERTEs como medida para gestionar la crisis del coronavirus. Siempre pensando en la empresa, no en los trabajadores.
Al final de la jornada desde la dirección de la empresa finalmente han acordado el cierre indefinido de todos los establecimientos del Grupo Vips. Sin duda habrá más trabajadores tanto de la hostelería como de otros sectores que se encuentran en la misma situación. La alternativa es empezar a organizarse para afrontar una más que segura ofensiva patronal. Muchos empiezan a ser conscientes de esta realidad que de manera abrupta empuja a tener que defender incluso derechos que parecían absolutamente consolidados, como el derecho a elegir tus vacaciones en el caso de los trabajadores del Vips. Desde Izquierda Diario ponemos todos nuestros recursos para el desarrollo de una perspectiva de este tipo.