Se preparan en Euskadi protestas de las dependientas de las marcas Zara, Stradivarius, Pull&Bear, Oysho, Berchka, Massimo Dutti: son las empresas del Grupo Inditex que iniciarán un plan de Transformación Digital que perjudicará aún más las condiciones laborales de las trabajadoras.
Cynthia Luz Burgueño Barcelona | @LubCynthia
Viernes 18 de diciembre de 2020
Aumentan los contagios y el gobierno central y los autonómicos centran su atención en cómo salvar la campaña navideña para las empresas. Mientras, miles de trabajadores y trabajadoras están expuestos a jornadas laborales extenuantes, los fines de semana, festivos y con sueldos penosos y sin condiciones de seguridad frente al coronavirus.
El gigante textil Inditex está entre las empresas que más están “haciendo su agosto”en las navidades. Y que durante el 2019, facturó más de 28.000 millones de euros y obtuvo un beneficio de 3.800 millones a nivel mundial.
Frente al peligro de otra situación de pandemia incontrolable que obligara al cierre de comercios, las marcas como Zara, Stradivarius, Pull&Bear, Oysho, Berchka, Massimo Dutti ya tienen un plan llamado de Transformación Digital. Por supuesto que será en detrimento de las condiciones laborales de su plantilla dedicada al comercio, representada por una gran mayoría de mujeres, para mantener sus millonarias ganancias y facturar on line un 25% de las ventas en 2022.
El plan consiste cerrar de tiendas de estas marcas de diciembre de 2020 a diciembre de 2022 y se calcula que será en el Estado español donde más cierres se ejecutarán: unas 600 tiendas de entre 1.000 y 1.200 del resto del mundo. Para las trabajadoras dependientas en la Comunidad Autónoma del País Vasco, se trata además de “una Modificación Sustancial de Condiciones de Trabajo en las que se plantean cambios de funciones y movilidades geográficas que suponen traslados de residencias. Esto perjudicaría al 100% de la plantilla”, explica Marige Fernández, responsable de ELA en el comercio de Euskadi.
“Nosotras decimos que esto es un ERE encubierto que la empresa oculta para cuidar su imagen. Porque nos ofrece traslados o reubicaciones que si no las aceptamos, ya que podrían ser inviables, nos indemnizan como si fuera un despido improcedente. Y si aceptamos la reubicación, no nos garantizan que sea en las condiciones actuales: la reubicación podría ser en otro municipio, con jornadas inferiores y sin garantizarnos el salario actual. Únicamente respetarían la antigüedad”, cuenta Marige.
También denuncian la forma en cómo se está gestionando el proceso de negociación por parte de la empresa, con métodos totalmente opacos y vedando información a la Representación Legal de las Trabajadoras. ”No nos informan qué tiendas y cuántas trabajadoras se verán afectadas, ni si abrirán más tiendas o si habrá posibilidad de recolocaciones”.
“Inditex, nuestra vida y nuestras condiciones de trabajo no se rifan”
A comienzos de la pandemia, entre los meses de marzo y abril, Inditex anunciaba Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para toda su plantilla de comercio hasta la finalización del Estado de emergencia y prometía hacerse cargo de los salarios. Pero la traducción real de todo esto significaba el despido de 25.000 trabajadoras de una plantilla total de 40.000 en todo el Estado, ya que una gran parte siempre ha estado bajo un contrato temporal o en ‘período de prueba’. Esa es una de las trampas de Inditex, o de la mayoría de las empresas: mantener contrataciones temporales, con menos derechos y asumiendo menos costes para el despido.
Ahora, el gigante textil trama un nuevo plan para no bajar sus siderales beneficios, en detrimento de las ya deterioradas condiciones laborales de la plantilla. Pero las trabajadoras de Euskadi, en plenas navidades decidieron plantarse, “Por la defensa de nuestro empleo y de nuestras condiciones de trabajo, las trabajadoras de Inditex hemos decidido movilizarnos”.
Su primer cita empieza el lunes 21 de diciembre en el Centro Comercial San Martín de Donostia, “Elegimos esta fecha por el día de Santo Tomás ya que es costumbre la rifa de un cerdo, mostrando que nuestras condiciones laborales se rifan". La siguiente protesta será el martes 22 en Bilbao, “haremos una parodia con una alfombra roja en la Gran Vía que irá de tienda a tienda de Inditex, como si fuese un desfile de trabajadoras que no saben a qué tienda ir, o una lotería el puesto que nos va a tocar, porque estamos en una incertidumbre”, continúa Marige.
En tiempos de crisis, más que nunca se deberían prohibir los despidos. “Que la crisis la paguen los ricos” es uno de los lemas más sentidos por muchas trabajadoras y trabajadores. Podríamos imaginar entonces que si las fábricas y comercios de este gigante textil ahora estuvieran bajo la gestión de las manos y brazos de quienes hacen funcionar las máquinas y las tiendas, lo necesario y urgente sería sustituir el diseño y la fabricación de ropa de moda, por la de mascarillas, sábanas para hospitales, batas y trajes para personal sanitario.
Pero esta gran solución, no será nunca voluntad de Amancio Ortega. Y hoy las trabajadoras se preparan para enfrentar sus nuevos planes, en defensa de sus condiciones de trabajo que “no se rifan”, como tampoco sus vidas.