A la espera de una respuesta frente a esta advertencia de 48 hrs. se encuentran estas trabajadoras de la fundación y pendientes de cómo se desarrolla la mesa negociadora del sector público, ya que el reajuste que se logre también será para ellas.
Miércoles 16 de noviembre de 2016
Los trabajadores y trabajadoras del sector público se toman las calles de Valparaíso en su vigésimo primer día de paro nacional frente a la intransigencia del gobierno; en la marea que copaba Pedro Montt una oleada azul marina arremete con la fuerza de mujer trabajadora: son las educadoras, técnicos y auxiliares de la Fundación Integra quienes se sumaron el día de ayer a la movilización del sector público en un paro de advertencia de 48 hrs. Los tres sindicatos que componen la mesa negociadora involucra al 80% de las trabajadoras de Integra, sin embargo, el resto del porcentaje hace referencia a trabajadoras de otros sindicatos que se encuentran en huelga desde la semana pasada.
Plegadas a la exigencia de un reajuste digno que el gobierno no quiere dar, estas trabajadoras exigen entre otras cosas demandas salariales propias para todas y todos, que no queden fuera trabajadores de oficinas regionales, quienes hasta ahora tendrían aumento de 0% por parte de la Fundación, exigen el fin a la sobrecarga laboral, estas demandas específicas son una continuidad de una larga lucha que negociación tras negociación se replican.
Hoy, sus demandas quedan como promesas en el papel de un petitorio no considerado como lo consensuaron las bases, las trabajadoras están ante una propuesta de la directiva ejecutiva de integra muy por debajo de lo esperado y la palabra empeñada de las autoridades.
El gran paro que protagonizaron estas mujeres el año 2013, en el cual se desarrollaron potentes alianzas con los mismos apoderados y apoderadas de los jardines, con una radicalización en su lucha que hizo noticia a nivel nacional, puso en el tapete las precarias condiciones laborales en las cuales se desenvolvían tanto las trabajadoras como los niños y niñas que acceden a los cuidados y educación que otorga el Estado indirectamente a través de esta fundación, por ejemplo el decreto 115.
En una clara demostración de fuerza estas trabajadoras lograron arrancarle a las direcciones de esta institución el compromiso de mejorar las condiciones laborales, sobre todo en lo que respecta a la gran sobrecarga por la cantidad de niños y niñas que acuden a estos jardines, se les prometió contratar más personal para cumplir con las brechas en cuanto a las plantas pendientes en cada nivel educativo (Educadoras) para disminuir esta sobrecarga y mejorar sustancialmente las condiciones materiales de estos centros.Todas estas promesas y acuerdos giran en torno a metas presidenciales y altos estándares de calidad, que de alguna manera dejan en evidencia brechas entre “Jardines Meta” y jardines que aún no palpan las promesas pendientes y que precariamente aspiran a la calidad o se ven agobiados por una sobrecarga con escaso reconocimiento a la gestión.
Las trabajadoras siguen superadas en cuanto al número de niños en muchos casos, deben hacerse cargo y las condiciones materiales siguen siendo paupérrimas, pues, según las denuncias de las mismas trabajadoras y haciendo referencia a otra de sus demandas, en cada jardín se ha implementado el programa “Paso a Paso” que implica recibir niños sin control de esfínter, sin importar la edad ni las condiciones reales de infraestructura del jardín infantil.
Promesas en papel sobre la implementación de este programa no han sido cumplidas, reportes de jardines que manifiestan no haber podido contar con el profesional extra, jardines donde no se han brindado utensilios necesarios como; colchonetas para el mudador, una cuestión básica que pone al desnudo la realidad de estas funcionarias y la calidad de los cuidados y la educación que el Estado promueve (como ya dijimos de manera indirecta a través de esta fundación) para los y las preescolares hijos de familias trabajadoras y de sectores vulnerables.
A la espera de una respuesta frente a esta advertencia de 48 hrs. se encuentran estas trabajadoras de la fundación y pendientes de cómo se desarrolla la mesa negociadora del sector público, ya que el reajuste que se logre también será para ellas.