El día 8 de marzo trabajadoras del Centro Tecnológico Postal (CTP) de la estatal Correos de Chile decidieron levantar la institución de mujeres. “Decidimos impulsarla porque creo que podemos cambiar las cosas”, aseguró una de las jóvenes.
Sábado 10 de marzo de 2018

Este jueves 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, obreras del Centro Tecnológico Postal (CTP), de la empresa estatal de Correos Chile, decidieron pasar a la acción. Cansadas del hostigamiento, el acoso laboral y sexual por parte de jefaturas, y la frustración de las colegas, es que un grupo de mujeres decidieron organizarse para hacer un cambio y levantaron una Comisión de Mujeres.
“Entre los trabajadores, a veces hay demasiada apatía, porque en realidad creen que las cosas no se pueden cambiar, pero cuando ven que ya no es una, sino que somos varias y que estamos decididas a no dejar que pase ni una más, que estamos dispuestas a apoyarnos y darle una batalla a la gerencia por conquistar nuestros objetivos, comienzan a aparecer mujeres que una antes ni se habría imaginado”, comenta una de las trabajadoras que es parte de la iniciativa.
La lucha del GAM
Una de las trabajadoras cuenta lo importante que fue el conocer la Comisión de Mujeres del GAM (Centro Cultural Gabriela Mistral), y la batalla que estaban emprendiendo las mujeres y hombres del sindicato: “en una asamblea discutimos lo que les venía pasando a las mamás del GAM, que no les estaban pagando lo que les correspondía por la sala cuna, y de repente varias empezaron a decir: a mi me pasó lo mismo, y nos dimos cuenta que sólo faltaba organizarnos, y es ahí donde decidimos comenzar a poner en pie este proyecto", afirmó una de las jóvenes.
"Si bien, es verdad que no tenemos una claridad absoluta por dónde seguir, sí sabemos que hay más mujeres que están haciendo lo mismo, y nos podemos apoyar, sobre todo si vemos que un nuevo gobierno de Piñera está a la vuelta de la esquina, y con él, la futura ministra de la mujer y un nuevo directorio en la empresa, sabemos que nos tenemos que preparar para enfrentarlos”, aseguró otra de las trabajadoras.
Por su parte, Beatriz Bravo, militante de Pan y Rosas y delegada del Sindicato de Operadores Postales (SOP) del CTP nos cuenta que “como Pan y Rosas desde hace años que impulsamos la creación de Comisiones de Mujeres en los lugares de trabajo, en los distintos países en donde estamos, para poder potenciar la autoorganización de las mujeres, y conquistar el apoyo y la lucha de nuestros compañeros. Cuando comencé a contar lo que venía pasando en el GAM, y decidí hablar sobre las condiciones que tenemos hoy, y las batallas que vienen librando las mujeres de nuestra clase hace más de 100 años, es ahí donde muchas trabajadoras comenzaron a hablar”, afirmó la joven.
8 de Marzo
En el marco del llamado a Paro Internacional de Mujeres, las trabajadoras de la planta comenzaron a debatir sobre cómo poder conquistar las condiciones para hacerlo efectivo:
“en el fondo, es imposible hacer un paro acá sin el apoyo de los compañeros y para eso los tenemos que ganar para nuestra lucha. Si bien hay un apoyo de los colegas cuando hablamos de nuestras condiciones, hay un machismo muy naturalizado, incluso en las mismas compañeras, en el trato de los supervisores hacia nosotras, cosas que se han dejado pasar durante años, y se toman como que deben ser así. Por ejemplo, cuando una trabajadora denuncia acoso sexual por parte de una jefatura, ella queda como “la conflictiva” y es cambiada de sección, y nosotras no queremos que eso pase más. Y bueno, obviamente que los sindicatos, las centrales y el resto de los organismos convoquen a este paro; hoy hablábamos con las chicas sobre el paro que se realizó en España, y ese es uno de nuestros objetivos”, reflexionan las trabajadoras de la Comisión de Mujeres.
¿Y en la planta?
Una de las trabajadoras cuenta que “yo no tenía idea de qué era lo que se “celebraba” el 8 de marzo, hasta hace unas semanas. Cuando supe algo en mi cambió, entendí que lo que peleamos hoy, es lo que hemos peleado como trabajadoras a lo largo de la historia, y no lo quiero olvidar. Le conté a mi hija pequeña, y ella se asombró, sin entender por qué se “celebra” cuando es un día de lucha, y bueno, por eso quisimos hacer como comisión, recuperar ese espíritu, el de lucha de la mujer trabajadora, donde muchas han dado su vida, y la historia que nos cuentan las ha querido enterrar”.
Por eso las trabajadoras decidieron hacer carteles alusivos a la fecha, recuperando la historia que hay detrás de cada lucha, junto con corazones que repartieron a distintas mujeres con los femicidios ocurridos durante el 2017 y las condiciones laborales que hoy aún se mantienen: “no queremos que nos sigan matando ni pegando, no queremos seguir ganando menos que los hombres y tener pensiones miserables, hoy decimos ¡basta ya!", expresan las trabajadoras quienes, además, decidieron salir a marchar.
La marcha
Una de las trabajadoras responde por qué se movilizó con la agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas: “marché con Pan y Rosas porque me encanta el compañerismo, el apoyo, la organización y las ganas, y de eso nos sobra, porque llevamos el pan a la casa, sostenemos a nuestras familias, y como mujeres trabajadoras tenemos que luchar. Pan y Rosas representa eso, la lucha de nosotras las trabajadoras”, afirmó una de las jóvenes.
Para finalizar, Beatriz nos comenta que “como Pan y Rosas luchamos por conquistar la emancipación de las mujeres, y eso es imposible sin ver que nuestro objetivo va contra el capitalismo de conjunto, por transformar estructuralmente esta sociedad, donde como trabajadoras y trabajadores vivimos la explotación día a día, y que no sirven pequeños acuerdos para ello, sino que fortalecer la organización de las mujeres trabajadoras y la confianza de la clase obrera en sus propias fuerzas, pues somos nosotros quienes podemos transformar esta realidad”.