Por cuarta ocasión en tan solo dos semanas, trabajadores de Participación Ciudadana de la Alcaldía Tlalpan se movilizaron para exigir la remoción de su directora, Beatriz Esquivel, por el acoso laboral de su administración. También luchan por la permanencia en sus empleos.
Jueves 9 de diciembre de 2021
Las y los trabajadores de Participación Ciudadana son las personas de chaleco verde, el cual tiene bordadas las iniciales de SIBISO en la parte trasera, pues pertenecen a la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social de la CDMX, de ahí las iniciales. Sus labores han sido diversas, desde hacer funcionar los programas sociales, en entrega de tarjetas, respaldo en eventos, hasta en las jornadas de vacunación. Se les encuentra por todos lados dando apoyo a la población.
Muchos son jóvenes que buscan una fuente de ingreso para mantenerse ellos y sus familias. Se les “contrata” como beneficiarios (becarios), sin ningún derecho laboral. A pesar de que sus labores los exponen a accidentes, tampoco se les ofrece seguridad social.
Su permanencia en el empleo siempre está a prueba, si cometen alguna falta se les despide sin más. Y cada año se les renueva “contrato” como beneficiarios, cuyo “salario” les llega mensualmente.
Este fin de año ha sido difícil, la sobrecarga de trabajo rebasa con creces el horario laboral para el que se les convoca, que es de 9 am a 2 pm. Además de sus labores cotidianas, por ejemplo, en la Alcaldía Venustiano Carranza se les estuvo coaccionando a recabar firmas para la revocación de mandato, fuera de sus horarios laborales y sin la posibilidad de usar sus chalecos o gafetes oficiales. Es decir, se les obligó a hacer proselitismo electoral so pena de despido, como lo reportamos en días pasados.
Esta sobrecarga de trabajo, ha agudizado otro fenómeno: el acoso y el maltrato laboral. En los puestos directivos se están colocando a personas con perfiles muy agresivos para hacer cumplir -como capataces- las tareas que ahora se desarrollan en un entorno de disputas partidistas por las Alcaldías.
Aunque en todas las Alcaldías existen similares problemas, no todos se atreven a denunciar y menos a organizarse ante el temor de perder el empleo en un panorama de crisis, situación que implícitamente es usada por las autoridades para mantener a raya a los inconformes.
Sin embargo, la violencia laboral sigue escalando y para muchos ya se volvió insoportable. En la Alcaldía Venustiano Carranza, trabajadores de Participación Ciudadana nos hicieron llegar sus denuncias contra la administración de Astrid de Jesús Miranda Cañizares.
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En el caso de la Alcaldía Tlalpan, las y los trabajadores rompieron el silencio, se comenzaron a organizar abiertamente contra la dirección autoritaria de Beatriz Adriana Esquivel Ávila, en donde los mantienen con constantes amenazas y chantajes de despido si no cumplen con lo que se les pide. Los trabajadores nos envían la lista de injusticias que a continuación reproducimos:
- Acoso laboral
- Amenazas de despido
- Trabajo hasta 12 horas diarias
- Jornadas de domingo a domingo
- Retraso en los pagos
- Trabajos de diversos programas, ponte pila. Servidores de la ciudad, Fidegar, etc.
- Realizar tequios sin material, el cual tenemos que comprar o llevar de nuestras casas como picos, palas, escobas, bolsas para recoger basura etc.
- La creación de grupos de WhatsApp de salud y vigilancia en las que no da respuesta a las peticiones de los vecinos y a quienes también insulta en estos grupos.
El lunes 29 de noviembre realizaron su primera movilización en aquella Alcaldía, después lo hicieron tres veces más. Ninguna autoridad ha dado continuidad a sus demandas de remoción de Beatriz Esquivel, ni de garantizarles la permanencia en el empleo.
Sabiendo que no tienen más que perder, se han volcado a la movilización permanente. Nos dicen que se rotan entre ellos, mientras unos cumplen con el trabajo otros se movilizan. La decisión la tomaron para evitar que los acusen de flojos y les lancen campañas de desprestigio.
Es una desgracia y un retroceso histórico la situación laboral a la que hemos llegado. De facto, el derecho a la organización y a la huelga está en entredicho. La ausencia de derechos laborales no solo impacta en el deterioro de la vida, sino también atenta contra el derecho a la organización, a la huelga, al paro, como medidas que tenemos los trabajadores para luchar contra las injusticias.
A pesar que las movilizaciones se han visto nutridas por grupos de entre 50 y 100 personas, las autoridades han hecho caso omiso. En otras ocasiones abren mesas de negociación, no para resolver las demandas -por supuesto- sino para administrar el conflicto; en esta ocasión ni eso ha ocurrido. Por lo que los inconformes sospechan que su despido está anunciado, ya no les van a renovar la “beca” (eufemismo que usan para despedir injustificadamente).
Es por ello que la unidad con más sectores, con más trabajadores, es una necesidad urgente sin la cual será difícil revertir las ofensivas laborales que nos lanzan. Hoy (9 de diciembre), a las 5 pm, diversos sectores estamos convocando a un mitin frente a Palacio de Gobierno.
¡No más despidos!
¡No más acoso laboral!
¡Exigimos derechos laborales!
¡Queremos Trabajo Digno!