La plástica Bopp extorsiona a los 60 trabajadores a aceptar “retiros voluntarios” bajo amenaza de despedirlos con la mitad de la indemnización. Los trabajadores quieren mantener sus puestos.
Viernes 26 de enero de 2018 21:06

Son mas de 60 los trabajadores que se quedarían sin trabajo a fin de mes por la decisión de la multinacional plástica. Según relatan los trabajadores, la empresa quiere reducir su plantilla al mínimo y contratar nuevos empleados con menor salario y otras beneficios que habían logrado previamente.
La firma posee en Pilar otra fábrica que, según pudieron saber los operarios, continúa produciendo normalmente.“No han hecho ninguna presentación de crisis” contó a La Izquierda Diario uno de ellos. La empresa se dedica a la producción de film plástico para empaques. Es parte de un grupo económico multinacional llamado Oben Holding Group, que posee 10 plantas productivas, 4 centros de distribución y dos oficinas de ventas en 11 países de América y Europa, según consigna su página web.
El intendente inmóvil ante los despidos
El intendente de Campana, Sebastián Abella recibió a una delegación de operarios para escuchar la difícil situación laboral que están sufriendo. En dicha reunión, el jefe comunal de Cambiemos se comprometió a acercarles una solución al conflicto. Esto no sucedió, Abella se reunió unos días después con representantes de la empresa, en la que aseguraron que la empresa no se va de la ciudad, sino que están realizando un “proceso de reestructuración” para transformar la planta productiva en una logística.
Siguiendo el modus operandi de Durán Barba, el intendente buscó salir indemne de la ola de despidos con el titular periodístico que le facilitaron los representantes empresariales. Los trabajadores cruzaron al operativo mediático: “Mientras dicen una cosa en los diarios, en la fábrica nos aprietan para que aceptemos los despidos encubiertos”.
El sindicato negociador de cuotas
Párrafo aparte merece el Sindicato Plástico que participó en las negociaciones en el ministerio de trabajo. Ante la exigencia de los trabajadores de mantener los puestos de trabajo, el tradicional gremio de Triaca padre, hoy bajo la conducción del moyanista Alberto Murúa viene siendo cómplice del ajuste patronal. Luego de cada reunión mostraban como logro reducir las cuotas de indemnización. La propuesta inicial era aceptar el 80% de la indemnización en 8 cuotas, luego ofrecieron el 100% en 6 cuotas, para finalmente ofrecer el 100% en 4 cuotas.
Enfrentar la ola de despidos
El año 2018 arrancó con más de 200 despidos en la ciudad de Campana entre Bunge y Bopp. Las grandes patronales multinacionales ubicadas en la zona quieren ajustar lo que llaman “costo laboral” que es el sustento de nuestras familias. La CGT Zárate Campana solo emitió una tibia solicitada oponiéndose a los planes de ajuste macrista, pero ninguna medida de lucha.
Por abajo, miles de trabajadores muestran su solidaridad con los que pierden el trabajo. Hay que transformar ese apoyo en movilización en las calles, como se hace en Azul o en el hospital Posadas. La CGT Zárate-Campana debe ponerse a la cabeza de la lucha, convocando a un paro general de toda la actividad y un plan de lucha hasta frenar los planes de ajuste.
Los trabajadores de Bopp emitieron un comunicado en el que convocan a «las organizaciones de trabajadores, políticas y sociales, y a la comunidad en general a acompañarnos a la audiencia en el ministerio de trabajo de la Ciudad de Campana (Sivori 730) el próximo lunes 29 a las 10.00 am.». Ahí hay que estar.