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Red Internacional
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Luchas Obreras. Trabajadores de Corona paran planta en San Luis denunciando pésimas condiciones laborales

Trabajadores del Centro de Distribución de cerveza Corona, del grupo Modelo en San Luis Potosí sostienen desde ayer un paro laboral. Los trabajadores denuncian jornadas laborales de hasta 15 horas diarias sin pago de horas extra, cobrando salarios muy bajos e insuficientes para las necesidades de su familia y con equipo de trabajo deficiente.

Miércoles 3 de julio de 2019

Alrededor de 300 trabajadores del Centro de Distribución de la cervecera Corona, ubicada en el Periférico Norte de la Ciudad de San Luis Potosí sostienen desde ayer un paro de labores.

Los trabajadores se dicen hartos de trabajar hasta 15 horas diarias sin que les paguen horas extra, cobrando salarios muy bajos e insuficientes para las necesidades de su familia y con equipo de trabajo deficiente.

Su contrato de trabajo específica una jornada de ocho horas, pero los obligan a laborar mucho más sin paga por las horas excedentes. Algunos cobran $465 semanalmente y otros $1,000. Tampoco tienen vacaciones, a menos que consigan a alguien que los sustituya durante su periodo vacacional.

Lucha por jornada de ocho horas y condiciones dignas

No cuentan con el apoyo del sindicato, que nunca se ha hecho presente para defender a los trabajadores de estas duras condiciones de explotación, ni siquiera sabían de la existencia del sindicato como ellos mismos denuncian.

A pesar del temor a represalias por parte de la empresa como respuesta por manifestar su hastío, se dicen dispuestos a sostener el paro hasta que la empresa y el sindicato atiendan sus peticiones.

Al paro se han sumado repartidores, ayudantes, encargados de almacén y otros. Exigen respeto para su persona y laborar dignamente, dicen. Puntualmente reclaman aumento salarial, pago de comisiones, vales de despensa, respeto a la jornada de ocho horas y vacaciones.

No se trata de condiciones extraordinarias, se trata de las condiciones mínimas que debería cumplir y respetar cualquier empresa.

De hecho, son las mínimas condiciones que establece la Ley Federal del Trabajo, pero para cientos de miles de trabajadores son letra muerta. Las empresas han atacado duramente estos derechos en las últimas tres décadas. Han contado con el apoyo de los sucesivos gobiernos patronales y la complicidad de los sindicatos charros.

Pero los recientes paros de trabajadores de Coca-Cola en Ciudad de México, los paros de trabajadores en Matamoros y la resistencia contra los despidos de trabajadores estatales con el nuevo gobierno muestran que el hartazgo es muy amplio.

Este nuevo gobierno cuenta aún con la confianza de muchísimos trabajadores. Pero no se puede confiar en que las condiciones de trabajo precarias de todos los y las trabajadoras de esta país cambiarán gracias a un gobierno que despide a miles de trabajadores estatales contratados precariamente y recorta el salario y prestaciones de quienes se quedan.

La reciente reforma laboral impulsada por el nuevo gobierno no responde a esta situación de precariedad laboral. La solución sólo puede venir de los trabajadores organizados y en lucha. Los trabajadores tenemos el reto de retomar estos ejemplos de lucha y extenderlos.