Desde las 7 am cortan la Autopista Panamericana a la altura de 197. Rechazan la amenaza de desalojo de la planta de Pilar y reclaman la expropiación de las fábricas, en defensa de los puestos de trabajo.
Viernes 28 de agosto de 2015 08:11
Tal como votaron en asamblea, los trabajadores y trabajadoras gráficos de la imprenta Worldcolor, salieron nuevamente a la calle en defensa de sus puestos de trabajo.
Junto a los trabajadores de la Donnelley hoy Madygraf, cortan la Panamericana a la altura de 197.
Están acompañados por organizaciones solidarias de la zona y la Ciudad de Buenos Aires. Organismos de Derechos Humanos, delegados de los gremios de la Alimentación (Kraft, Pepsico, Stani), el Neumático, automotrices, del transporte, estatales y telefónicos. Se encuentra una importante delegación de choferes de la Línea 60, docentes del SUTEBA Tigre y Escobar, de las gráficas Ramón Chozas y Printpack. También estudiantes de la Universidad de General Sarmiento, de la UBA y otros establecimientos de la zona.
El legislador porteño del Frente de Izquierda-PTS, Patricio del Corro, se acercó a brindar su solidaridad.
Lucho Lucero, corresponsal de La Izquierda Diario, dialogó con Jorge Medina, trabajador de MadyGraf. "Hoy estamos acompañando a nuestros compañeros de WorldColor, denunciando las amenazas de desalojo, a cinco meses del cierre de la planta. Los trabajadores han emprendido la gestión obrera y enfrentan estas amenazas. También estamos reclamando la expropiación de Donnelley, y que el Estado contrate trabajos con WorldColor y MadyGraf. En el último año en el gremio gráfico se han cerrado 5 talleres y se produjeron cientos de despidos". "Queremos denunciar además los despidos persecutorios en Ramón Chozas y en AGM; en esta última despidieron a un candidato del Frente de Izquierda, José Domenech". Medina agregó que "la Ley de Facturación Electrónica pone en riesgo más de 4000 puestos de trabajo". "Todo esto sucede ante la complicidad de la Federación Gráfica, que no apoya nuestros conflictos y sigue del lado de los gobierno patronales".
Los trabajadores de ambas gráficas hace tiempo han hermanado su lucha, primero contra los empresarios vaciadores, y ahora en defensa de las gestiones obreras. "Queremos poner estas dos plantas al servicio de la comunidad", sentencia Medina.
Maximiliano Zuasnabar, delegado de WorldColor, contó a La Izquierda Diario que "votamos esta acción en una asamblea. Nos están apoyando trabajadores de MadyGraf, de la 60, y otras empresas. El principal objetivo es tirar abajo los dos pedidos de desalojo que tenemos, y la orden para no dejarnos ingresar a la fábrica. Nosotros somos los que planteamos una salida real a estas multinacionales, en defensa de los puestos de trabajo". "Hay dos pedidos de desalojo, uno en lo civil y lo penal. Con la lucha hemos demostrado que vamos a defender los puestos de trabajo. Hay una complicidad de la empresa con la justicia, nosotros seguiremos peleando por la puesta en producción de la fábrica".
Maximiliano también destacó la presencia de "compañeros de Ramón Chozas y de AGM, porque en el gremio gráfico venimos sufrimos ataques, también del PTS, de Convergencia Socialista y agrupaciones sindicales".
Otro de los referentes del sindicalismo combativo que estuvo presente y dialogó con nuestro medio fue Esteban Simonetta, delegado de la Línea 60. "Vinimos en apoyo a los compañeros de WordColor, ellos pelean por su puesto de trabajo, y que el gobierno les autorice a funcionar como cooperativa y así sostener el ingreso de su familiar. Nos parece que los trabajadores tenemos que apoyarlos, como nosotros recibimos el apoyo durante nuestro conflicto".
Los trabajadores y trabajadoras gráficos sostenían carteles que resumían sus reclamos, para los automovilistas y los medios presentes. "WorldColor en lucha", "No! al desalojo", "Expropiación de Donnelley - Expropiación y Estatización de WorldColor".
Los trabajadores realizaron una conferencia de prensa ante los medios presentes. Allí Zuasnabar comentó los motivos de la movilización y la solidaridad recibida. "WorldColor, una multinacional estadounidense, nos despide el 30 de abril con el cierre de planta. Ante la falta de respuestas oficiales, nosotros nos propusimos gestionar la fábrica, el INADI nos otorgó la cooperativa, comenzamos a trabajar. Ahora llegaron dos pedidos de desalojo, y una medida del Juez Papa de no permitirnos el ingreso a la fábrica. La policía no se presentó, pero es una maniobra clara de la empresa para amedrentarnos, que los clientes no envíen trabajo. Es grave que tantos trabajadores quieran trabajar, y la justicia no lo permita. Le reclamamos al Estado que intervengan. Esto se debe resolver en el Ministerio, pero nos vemos obligados a tomar acciones de este tipo para que respondan nuestras demandas. Esta fábrica perfectamente podría estatizarse, es una de las plantas más productivas del país, y podría ser puesta al servicio de la comunidad".
Como venimos reflejando desde La Izquierda Diario, los trabajadores ambas plantas gráficas vienen exigiendo al gobierno provincial la expropiación y estatización bajo gestión de los trabajadores de las dos plantas para que funcionen según el interés público.
Poir eso, junto a los trabajadores de la ex Donnelley (hoy Madygraf) insistieron en la sanción de la ley de expropiación de dicha fábrica que se encuentra frenada en el Senado Bonaerense, así como el retiro inmediato de la retención del 15% de los ingresos de la cooperativa Madygraf que realiza el Juez Gerardo Santicchia.
Finalmente se realizó un acto donde hablaron algunos de los referentes obreros que se habían hecho presentes. En ellas los trabajadores de WorldColor señalaron que quieren seguir gestionando la fábrica, y mostrar un ejemplo al conjunto de los trabajadores de cómo defender los puestos de trabajo. Sandra, trabajadora de la planta de Pilar, agradeció a las organizaciones presentes: "queremos seguir con la gestión obrera, siguiendo el ejemplo de los compañeros de MadyGraf. Vamos a subir las veces que sea necesario a la Panamericana, porque no queremos más familias en la calle".
Jorge Medida, de MadyGraf, destacó el éxito de la medida, que fue vista por muchos medios de comunicación. "No es sólo un corte de nuestras dos gráficas. Es un reclamo de otros trabajadores del gremio. Los compañeros de Ramón Chozas y AGM recibieron despidos discriminatorios. Se han cerrado talleres y ha habido cientos de despidos. Esto ocurre ante la complicidad de la Federación Gráfica Bonaerense".
También tomaron la palabra delegados de la Línea 60 y otras empresas. Allí se destacó la importante de la "unidad de los trabajadores para enfrentar los ajustes que quieren aplicar".
Después de las 9 horas los trabajadores levantaron las medidas pero adelantaron que seguirán movilizados hasta que se cumplan las distintas demandas que plantearon en el acto.